• San Pablo de Heredia
BESTIAS MATAN HIJA A GOLPES
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Juan Carlos Rubí y
Óscar Víquez, corresponsal
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Una oficial de policía entrevistaba a la mamá de la pequeña.
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LAS CRUCES. El maltrato psicológico, las agresiones físicas y el desamparo por parte de sus padres llevaron a una dolorosa muerte a una indefensa niña de 10 años.
Agonizando, Glenda del Carmen Varela Mayorga llegó al Equipo Básico de Atención Integral de la Salud (Ebais) de este sector de San Pablo de Heredia, en los brazos de un hombre, enferma, orinada, con todo el cuerpo mutilado y moreteado por las manos del odio de sus padres.
La niña fue recibida de emergencia y, por más que trataron de mantenerla con vida, falleció en una cama.
“TENÍA GOLPES DE PIES A CABEZA”
La alcaldesa de San Pablo, Araceli Salas, quien estuvo dentro del Ebais y vio el cadáver de la menor, confirmó que se trata de un caso de violencia doméstica.
“Es evidente que es un caso de violencia por la forma en que ella se encuentra. Está golpeada de pies a cabeza. Estoy conmovida, es un caso muy triste. Vivían a 20 metros del Ebais y la doctora hizo todo lo humanamente posible por salvarla”, dijo Salas, visiblemente afectada.
Rafael Ángel Villalobos alquila un cuarto a los responsables de la niña, la pareja que ahora está en la mira de la policía. Fue él quien corrió con la pequeña al Ebais.
“Ella viene muy enferma desde hace días. Hoy, en horas de la tarde, se vomitó otra vez, ella estaba lavando unos trapitos y al rato el señor llegó a la cocina y me dijo que lo ayudara a llevar la chiquita porque estaba enferma, yo me la eché al hombro y sentí mojadito porque ella se me orinó y vomitó amarillito, cuando ella respiraba hacía un sonido muy feo”, narró el hombre.
Villalobos, guarda de seguridad, ha sido testigo del abandono del que ha sido víctima la niña.
“Yo a esa chiquita le daba de comer con la mano, porque estaba muy desnutrida”, agregó Villalobos y titubeó: “La verdad es que yo no puedo callar y ser cómplice, pero ellos le decían cosas feas como mongola, tonta y no servís para nada y algunas veces le pegaban”, dijo en seguida el hombre y se quedó pensando.
“Yo le decía a la mamá que no es bueno decirles a los chiquitos así”, siguió narrando.
LOS RESPONSABLES
José Adolfo Varela Vaquedano y Marta Lorena Mayorga Rivera son los responsables de la menor (pues no se les puede llamar padres).
De origen nicaragüense, eran vecinos de Guararí y tienen apenas un mes de vivir en San Pablo.
“Yo les alquilé el cuarto porque donde vivían solo “pintas” y no era saludable para los chiquitos”, reconoció Villalobos.
La mujer se desempeñaba como empleada doméstica en una casa de Asunción de Belén, Heredia, mientras que el marido tenía una enfermedad por lo que estaba incapacitado.
Tanto la pequeña Glenda como su hermano “Josecito”, de 7 años, atendían diversos oficios domésticos y veían al papá.
Varela, al darse cuenta de que su hija había fallecido debió ser trasladado por la Cruz Roja al hospital de San Vicente de Paul, Heredia, por una recaída debido a una operación que sufrió, semanas atrás.
Mientras tanto, Marta Lorena entró a una casa ubicada frente al Ebais.
Los dos fueron custodiados por la policía y quedaron a la orden de la Fiscalía.
Agentes judiciales se hicieron cargo del levantamiento del cuerpo de la niña.