PRISMA
LOS PIEDREROS RAYACARROS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Empiezo aclarando que no tengo nada contra quienes piden limosna, entiendo perfectamente que hay gente muy necesitada que ocupa de la bondad de sus semejantes para poder comerse un pedazo de pan, o para llevarle algo a sus hijos que lo esperan hambrientos en el “ranchito” donde tienen que guarecerse y hacerle frente a la vida, por supuesto que también conozco casos de sinvergüenzas que envían a sus hijitos a pedir para ellos no tener que trabajar, pero lo que no podemos tolerar es que muchos cruces de calles estén tomados por los piedreros para con el cuentito de “me regala algo” robarle la cartera, el celular y hasta manosear a mujeres indefensas que viajan en sus carros rumbo al trabajo.
Como es posible que ya no estamos seguros ni dentro de un vehículo con los vidrios cerrados porque mientras los conductores se detienen en la luz roja del semáforo, los “carajillos” se abalanzan contra los autos a exigir que les den dinero porque de lo contrario le rayan el carro o le quiebran los vidrios. Espero que los policías no se hagan los sorprendidos porque todos conocen lo que sucede en la Avenida 10, en el cruce de la calle 6, lo mismo acontece en los semáforos de los Hatillos, en la Uruca, antes del desvío a la Ladrillera, en el túnel debajo de la Firestone donde llaman la Rusia, y en la esquina de la antigua central de la Cruz Roja josefina, esos sitios al igual que otros son tierra de los chiquillos adictos, y nadie hace nada por ayudarnos.
Un día de estos una muchacha abrió el vidrio para darle dinero a un chamaco con tal de que no le rayaran el carro y para que lo hizo…, le tocaron los pechos, le sacaron la cartera y salieron corriendo hacia su “guarida”. El colmo es que un señor que viajaba al otro lado se bajó para auxiliarla y mientras estaba el “burumbún” llegó la Policía de Tránsito y casi le hacen un parte por parquearse en la vía pública, ¿qué desgracia la de nosotros, verdad?
Otro día un señor estaba siendo atacado por los famosos piedreros y a como pudo sacó un garrote para defenderse y por poco termina detenido por agredir a un menor de edad... ¿Qué querían?... que se dejara que le robaran sus pertenencias o le metieran un desatornillador en el estómago. No entiendo; es cierto que son menores de edad, pero si andan robando hay que detenerlos, ¿por qué el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) no interviene en este asunto para poner fin a una situación que tiene crispados a los conductores que a diario pasan por esos lugares? No lo sé, pero aunque el tema es difícil de solucionar... esa es la responsabilidad de ustedes.
El problema que se presenta ahí es permanente, el colmo es que los piedreros se turnan para realizar “el trabajito”, cuando ya tienen suficiente “buchaca” para ir a “descasar” (fumar piedra) llega otro grupo para que el puesto no se quede solo. La solución momentánea que han encontrado muchos conductores es que se van por otra calle, generando mayor congestionamiento vial, cuando lo que deben hacer los responsables es “recoger” a ese montón de “carajillos” y ayudarles a salir de la drogadicción, si se escapan otra vez, pues los vuelven a recoger... para eso están los “protectores” de la niñez.