PRISMA
¡POR FIN LA CRUZ ROJA SALDRÁ DE APUROS!
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Por fin y luego de muchos años de sufrir calamidades, la Cruz Roja Costarricense podrá contar con más de ¢2.200 millones adicionales, gracias al proyecto de ley que gravará con un 1% todos los recibos telefónicos cuya factura supere los ¢5.000 mensuales, sin embargo, el pago máximo que le podrán rebajar a un usuario será de ¢500 mensuales, y los recibos telefónicos de los centros de atención a enfermos con cáncer y cuidados paliativos, los centros de atención integral de adultos mayores con discapacidad, así como el Cuerpo de Bomberos, estarán libres del pago de ese tributo.
El proyecto ya recibió el visto bueno en la Comisión de Asuntos Sociales y seguramente el Plenario Legislativo lo votará positivamente en primer debate la próxima semana por lo que muy pronto será Ley de la República, con lo que los costarricenses concientes estaremos colaborando para que los abnegados trabajadores de la Cruz Roja salgan de los diferentes apuros que vienen enfrentando desde hace muchísimos años y pareciera que hasta ahora la gente pensaba que la benemérita institución era financiada en su totalidad por el Gobierno central. Que va, si bien es cierto el Gobierno aporta ¢2.134 millones por año, eso equivale únicamente al 25% de lo que necesita para operar, el resto de la platita la tienen que recolectar con “las uñas”, por eso vemos a los socorristas vendiendo TicoBingo, organizando turnos, rifas, ventas de tamales, cajetas, repartiendo la guía telefónica, y cuanto “chunche” tengan a mano para generar algún dinerito que les ayude a aliviar la tragedia económica en la que se encuentran. Por supuesto que también le piden “limosnas” a los pacientes que trasladan, pero la mayoría de ellos son exageradamente “tacaños”.
Quizá algunos estarán pensando que para qué darle dinero a la Cruz Roja si un par de auditorías realizadas por la Contraloría General de la República y el Ministerio de Salud señalaron deficiencias en el control y manejo de los fondos públicos de esa institución, pero la verdad es que las pequeñas fallas detectadas se pueden subsanar para que todo sea transparente, y si algún o algunos altos jerarcas ya cumplieron el ciclo dentro de la benemérita, pues simple y sencillamente que se vayan para la casa y le dejen el espacio libre a otros con ganas de ayudar. Nadie dijo que los puestos son de por vida.
Es injusto que por pequeñas fallas se castigue a cientos de ticos que necesitan el auxilio de los cruzrojistas, quienes la mayor parte del tiempo deben andar mendigando ayuditas para poder cumplir su misión de salvarle la vida a las personas. Ahí los vemos con uniformes rotos, pero luciendo en su pecho el escudo de la institución.
Seguramente el dinero que generará el impuesto del 1% a los teléfonos celulares y fijos será bien invertido, pero sino, desde esta trinchera estaremos vigilantes para denunciar la mínima anomalía que se detecte. La idea de los legisladores es que el 73% de los recursos sean destinados al financiamiento de los comités auxiliares, el 17% será para las juntas regionales, y el 10% restante para la sede central, ojalá que la mayoría de ese dinero se invierta en cubrir las necesidades más urgentes, y no se los coma la burocracia. En palabras más sencillas, compren más ambulancias, radios de comunicación, uniformes y zapatos para los trabajadores, y contraten menos “botellas” que lo único que hacen es afear más los destartalados edificios de la Cruz Roja.