LAS CAUSAS DE LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
Recopilación
Germán Meza
Mucho se habla de la crisis financiera mundial pero mucha gente se encuentra perdida en el asunto. Y es que para comprender lo que ocurre hay que verlo paso a paso desde los orígenes hasta el aumento en los intereses de las deudas que hoy más de uno tiene que enfrentar.
LAS TORRES GEMELAS Y LOS CRÉDITOS HIPOTECARIOS
Para el año 2000 los mercados se orientaban hacia aguas más seguras, esto hizo que gran parte de los capitales se orientaran hacia el los bienes inmuebles. Fue entonces que un evento tuvo un efecto inesperado en la economía norteamericana.
Cuando ocurrieron los atentados del 11 de setiembre del 2001, se dio un “sismo” en los mercados mundiales y se presumió una crisis. Para evitarla y estimular a la gente continuar con el consumo, se dio una baja en los tipos de intereses sobre los créditos, en especial los hipotecarios sobre bienes inmuebles. De pronto se podían adquirir préstamos fácilmente, hipotecando propiedades y los ejecutivos hacían su agosto porque los requisitos no eran tan exigentes. Así, la gente comenzó a endeudarse.
EL FANTASMA DE LAS HIPOTECAS “SUBPRIME”
La economía parecía marchar bien, había mucho dinero para prestar porque gran parte de los activos se volcaron para el sector hipotecario, lo cual parecía un gran negocio y muchas entidades decidieron arriesgarse aun más.
Las llamadas hipotecas “subprime” son casos en los que las posibilidades del deudor para pagar son limitadas y por ello suponen un riesgo para los acredores, por lo que usualmente sus intereses son más altos. Pero con los tipos de interés tan bajos en general, estas hipotecas subprime parecían un buen negocio y muchos se arriesgaron.
LA INTERVENCIÓN DE LA RESERVA FEDERAL Y EL INICIO DE LA CRISIS
La especulación en el precio de las propiedades y la creciente cantidad de deudores propició un aumento de la inflación. Para frenar esto, a partir del 2004 la Reserva Federal de los Estados Unidos comenzó a subir todos intereses y puso fin a la especulación en los precios de las propiedades, las cuales comenzaron a perder valor. Para recuperar algo de la inversión, los bancos comenzaron a ceder los créditos a otras entidades que los adquirían a cambio de menores intereses, estos a su vez los cedían a terceros y traspasaban el gasto a los deudores que comenzaban a sentirse ahogados por la deuda. Muchos se vieron sin posibilidades de pagar sus deudas hipotecarias y las entidades tuvieron que malbaratar las ya de por si depreciadas propiedades o los créditos con tal de recuperar algo de lo prestado. Para el 2006, el número de embargos fue de 1.200.000, solo ese año, lo que llevó a la quiebra a medio centenar de entidades hipotecarias. La cantidad de dinero disponible para transacciones en los bancos se vio amenazada, por lo que decidieron crear bonos de deuda tocando así los fondos de inversión y de pensiones. Dado la velocidad con la que se mueven las transacciones modernas, los inversionistas no sospechaban que sus capitales estaban siendo usados para cubrir operaciones riesgosas.
En marzo del 2007 cae el primer pez gordo cuando la entidad hipotecaria New Century quiebra por falta de solvencia, el Fondo Monetario Internacional advierte que hay un considerable aumento en el mercado de las hipotecas de alto riesgo y que incluso se están usando capitales europeos para cubrir dicho mercado. El miedo de los inversionistas y el llamado “Credit Crunch” (cierre parcial del crédito ante una crisis durante la cual los requisitos y el límite de crédito se endurecen aun más) llegan muy tarde y solo ocasionan una pérdida más grave de liquidez.
Finalmente en agosto del 2007 el mercado inicia su desplome. Blackstone, American Home Mortgage y el National City Home Equity, entidades hipotecarias, quiebran la primer semana. Luego, con la quiebra del banco alemán IKB se da a conocer que no solo los bancos estadounidenses habían estado “jugando” con operaciones de alto riesgo. La crisis era ahora mundial.
MEDIDAS DE CONTINGENCIA
Para hacer frente a la crisis los gobiernos afectados tomaron una difícil decisión: sacar dinero de sus propios bolsillos para dárselo a los bancos privados para que no quebraran. Así fue como el Banco Central Europeo, el Banco Central de Canadá y el de Japón comenzaron a prestar dinero a los bancos en crisis, por desgracia el número de entidades privadas en dificultades era más grande de lo que se pensaba.
El 14 de agosto del 2007 se dan a conocer los montos que grandes bancos invirtieron en las famosas hipotecas subprime. El prestigioso Banco de Santander reportó inversiones por 2.200 millones de euros, el Citigroup, uno de los mayores bancos del mundo, reconoce operaciones riesgosas por valor de unos 3.000 millones de dólares. Para el 24 de agosto, incluso China se unía a la crisis al anunciar que sus dos bancos principales (Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China) tienen 8.000 millones de euros en inversión hipotecaria subprime. Los clientes de bancos alrededor del mundo comienzan a hacer cola afuera de estos en busca de retirar sus depósitos y esto precipita a la quiebra a más bancos.
Con la crisis creciendo sin control el año 2008 vio varios “Lunes Negros” en la bolsa (el lunes es el día en que la bolsa de valores abre luego del fin de semana y marca los índices de pérdida o ganancia de las acciones de cada compañía en el mercado. Se llama lunes negro cuando la bolsa abre mostrando grandes pérdidas). Las acciones de los grandes bancos privados y otras entidades financieras se vienen de pique y el 15 de setiembre de este año el banco Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión de la nación, reporta pérdidas por 46.000 millones y se declara en quiebra, lo siguen Merril Lynch la cual es adquirida por Bank of América y la conversión de los dos últimos bancos de inversión independientes que quedaban, Goldman Sachs y Morgan Stanley, en bancos comerciales, lo que permite un mayor control y regulación por parte de las autoridades. De esta forma se acababa con un modelo bancario con 80 años de historia. Finalmente el congreso aprueba la inyección de 700.000 millones de dólares de la reserva federal para aportar liquidez a la banca privada, esto a cambio de controles que prácticamente constituyen una nacionalización de la misma.
¿Y NOSOTROS QUÉ?
Los efectos de la medida de rescate aún están por verse, pero lo cierto es que los efectos de la crisis ya comienzan a sentirse. Las nuevas medidas restrictivas de crédito en la banca internacional causa que los bancos en nuestro país tengan que “socarse la faja” a la hora de otorgar créditos, aumentando los requisitos y estrechando los límites del crédito por lo que será más difícil obtener un préstamo, además, el aumento en los tipos de interés ocasiona que aquellas personas que tenían prestamos sufran un aumento en sus cuotas y en la deuda misma. En el ámbito de las exportaciones estas se verán disminuidas dado el menor consumo en los países a exportar, es decir, si los norteamericanos ya no tienen tanto acceso al dinero como antes pues comprarán menos nuestros productos, esto ocasiona una desaceleración de la economía y una menor entrada de divisas (moneda extranjera) lo que acrecentaría el precio de monedas como el dólar afectando los créditos en esa moneda. Además, la crisis desencadena un aumento en la inflación mundial sobre todo en el precio de los alimentos y de la energía haciendo que todo sea más caro.
RECOMENDACIONES
Utilizar nuestro dinero procurando disminuir el consumismo de las cosas innecesarias hasta que los mercados se recuperen. Ahora que se acerca la época en la que la mayoría recibe un poco mas de dinero del acostumbrado debemos pensar en disminuir gastos y prepararnos para el año que se avecina y así poder lograr que nuestras familias pasen estos momentos sin mayores contratiempos