• Corneó a encapuchados, Cañas
VACA EVITÓ SECUESTRO
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Alexander Zambrana, corresponsal
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El finquero Javier Cubillos ingresó a la clínica de Cañas con la cabeza rajada.
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Una fiel vaca a la que ordeñaban salvó a su dueño de ser raptado por la banda de nicaragüenses que anda buscando finqueros guanacastecos para secuestrarlos y cobrar millones en efectivo de rescate.
Javier Cubillos Vargas estaba sentado extrayendo la leche de las ubres del animalito en las instalaciones de su finca, ubicada en San Juan de Cañas, Guanacaste, cuando a bordo de un Nissan Pathfinder llegaron tres tipos, a las 10.25 de la mañana de ayer.
Al principio, el cañero pensó que se trataba de clientes que iban a comprar su reconocido y famoso queso, pero cuando los tuvo cerca notó que eran cacos.
“Andaban armados con unos grandes rifles (AK-47, por la descripción que dio) y con las caras tapadas con capuchas; tres se bajaron y uno se quedó en el carro” narró el finquero, de 53 años. Pero la vaca “Pintas” olió el peligro y apenas tuvo cerca a los hampones comenzó a mugir.
“La vaca me salvó porque se le tiró encima a los ladrones, los corneó y a mí me dio tiempo de salir soplado” agregó don Javier.
Pero los secuestradores, ceñidos y todos golpeados por los cuernos del animal, entraron a la casa donde el finquero se refugió, a atraparlo.
Dos vecinos en camión pasaban por el lugar y al observar la banda armada en la lechería, dieron aviso por teléfono a la policía.
Pero tuvieron la mala suerte de que los cacos, al verlos pegados del celular, salieron a escarmentarlos.
Un caco forcejeó con el finquero y le pegó con la cacha del fusil por la cabeza, sacándole la sangre. Al verlo herido, los secuestrados se dieron a la fuga, a toda velocidad.
Javier Cubillos se trasladó a la clínica local para que le suturaran la cabeza.
La policía realizó rastreos por todo los rincones de Cañas y Abangares, pero solo dieron con cuatro sujetos sospechosos, pero más que secuestradores lo que andaban era jumos.
Por suerte al finquero no le pasó mucho. A la vaca, por su heroica actuación, le cambiaron el nombre de “Pintas” a “Espanta pintas”.
• Barú de Pérez Zeledón
MUERE AL VOLAR POR GUINDO DE 30 METROS
José Jericó Amador Navarro, vecino de Buenos Aires de Puntarenas, perdió el control de su vehículo y salió volando por un guindo de 30 metros en Florida de San Salvador de Barú, Pérez Zeledón. Socorristas de la Cruz Roja y oficiales de la Fuerza Pública bajaron hasta el lugar de la tragedia, donde encontraron a Amador, de 34 años, sin vida. A las 11.30 de la mañana de ayer, el Fiscal Nelson Blanco y el juez Rándall Quesada ordenaron el levantamiento del cuerpo.