PRISMA
LO QUE DIOS PREGUNTARÁ
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Tengamos mucho cuidado señores, porque los seres humanos cada día están más enfrascados en lo material y dejan muy poquito espacio para lo espiritual, muchos incluso se acuerdan de Dios únicamente cuando están enfrentando problemas graves, pero en la época de las vacas gordas se olvidan que todo lo que tenemos viene de Él y por eso hay que alabarlo todos los días.
Que se hable de Dios en los diferentes ambientes de la vida, sería lo más común; sin embargo, en nuestros tiempos se impone lo material. Hoy, a pesar de los avances de la ciencia y de los recursos para que el ser humano se realice, sufre el drama del “sinsentido de la vida”; hay un vacío que en lugar de disminuir, crece. Ese vacío dice “ausencia de Dios”; pero no porque exista un lugar donde Dios no esté, pues él lo invade todo, sino porque el ser humano en el servicio de su libertad ha querido prescindir de Él, de su compañía, de su dirección y amor.
Existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo, y de un supuesto “yo mismo”. Por eso hoy, con el único ánimo de ayudarles a buscar más a Dios y menos lo material compartiré con ustedes las diez cosas que Dios nos consultará cuando lleguemos a entregarle cuentas. 1-Dios no le preguntará que modelo de auto usaba; le preguntará a cuánta gente llevó. 2-Dios no le preguntará los metros cuadrados de su casa; le preguntará a cuánta gente recibió en ella. 3-Dios no le preguntará la marca de ropa que tenía en su closet; le preguntará a cuántos ayudó a vestirse. 4-Dios no le preguntará que tan alto era su sueldo; le preguntará si se lo ganaba limpiamente. 5-Dios no le preguntará cuál era su título profesional; le preguntará si hiciste el trabajo con lo mejor de su capacidad.
6-Dios no le preguntará cuántos amigos tenía; le preguntará cuánta gente lo consideraba su amigo. 7-Dios no le preguntará en que vecindario vivía; le preguntará como trató a los vecinos. 8-Dios no le preguntará por el color de su piel; le preguntará por la pureza de su interior. 9-Dios no le preguntará por que tardó tanto en buscar la salvación; le llevara con amor a su casa en el cielo y no a las puertas del infierno. 10-Dios no le preguntará con cuántas personas compartió este mensaje; simplemente le preguntará si lo hizo por ayudar al prójimo o por hipocresía.
Ojalá que este comentario le sirva de fortaleza a las personas lindas que tiene nuestro país, pero que aún les falta abrir el corazón. Hablemos con Dios, dejémonos amar, y perdonemos a nuestro prójimo. Porque de lo contrario siempre estaremos vacíos, y por más que hablemos del montón de dinero que estamos ganando, seguiremos sintiéndonos vacíos. Agradézcale a Dios todos los días. Por lo bueno y por lo malo, y dejemos de ser tan egoístas e implorar su ayuda únicamente cuando estamos metidos en aprietos.