PRISMA
EL FUTURO ESTÁ EN LA EDUCACIÓN
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Que pena tener que reconocer que muchos costarricenses no quieren entender que el futuro de Costa Rica está en las aulas y no aprovechan las ventajas ofrecidas por este país para educarse.
Bien que mal, aquí todos tenemos la oportunidad de asistir a la escuela y al colegio, porque en cualquier rincón del país existe, aunque sea una pequeña escuelita donde los niños y jóvenes aprenden lo básico para posteriormente formarse como profesionales y optar por un futuro más esperanzador.
Es alarmante leer que este año 20.830 estudiantes de escuelas y colegios no volvieron a clases luego de las vacaciones de medio año. Aunque parezca “consuelo de tontos”, estos datos no dejan de ser esperanzadores si tomamos en cuenta que en este periodo lectivo permanecieron en las aulas siete mil estudiantes más que en el mismo periodo del año anterior, sin embargo, no nos confiemos porque la deserción estudiantil continúa siendo el pan nuestro de cada día.
Algunos muchachos dejan los estudios por necesidad, otros lo hacen por pura vagabundearía, o porque tienen papás alcahuetas que repiten como “loras”: “Mi hijo no sirve para el estudio”, pero esto es mentira, esas son excusas absurdas que se inventan los muchachos para no cumplir con su responsabilidad, porque si bien es cierto algunos niños y jóvenes son más “listos” que otros, también está de por demás recordarles que “el que quiere puede”.
Por supuesto que la falta de recursos económicos es un factor determinante, y aunque el Gobierno hace esfuerzos importantes para entregar becas a los más necesitados, todavía quedan muchos que no conocen la ayuda, otros reciben la promesa de beca pero les ponen una serie de requisitos que asusta a los papás, quienes optan por no volver a pedir nada y por eso sacan a los chiquillos de la escuela o del colegio para que “arrimen” algo a la casa. Realmente no sabemos que está ocurriendo con el programa Avancemos, pareciera que de un momento a otro dejó de funcionar y por eso cada día escuchamos a más padres de familia diciendo “no me volvieron a dar la beca”…
¿Qué ocurre señores? Detectar a los estudiantes que necesitan beca en una escuela o colegio es sumamente sencillo, basta con hablar un par de minutos con los chiquillos para que ellos en forma transparente nos cuenten las calamidades que sufren, por supuesto que el Gobierno no debe poner tantas trabas para entregar este tipo de ayudas, no importa si el dinero lo gastan en la comida de los hermanitos, o en el pago de los recibos de luz y agua, de eso se trata, para eso es esa platita, la única condición que deben exigir es que el muchacho siga en las aulas.
Jóvenes, no se venzan ante el primer obstáculo, si perdieron este año, no importa, ármense de carácter y regresen el próximo, den la lucha por mejorar, no hagan lo más fácil porque después se van a arrepentir. En todo caso, los estudiantes deben saber que fallar en el primer intento, no es tan grave como para no volver a intentarlo.
Papás, hagámosle saber a los muchachos y muchachas lo importante del proceso de aprendizaje, contagiémoslos de entusiasmo, recordémosles que en el estudio está su futuro y del país.