• Mexicano repitió parte del show de hace año y medio pero le sirvió para soltar la risa del respetable
¡EL MISMO ROLLO!
Ariel Chaves González
achaves@diarioextra.com
Fotos: Leonardo Durán
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Divertido, cómico y profesional pero algo repetido, fue Adal Ramones en el Palacio de los Deportes la noche del jueves.
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El mexicano Adal Ramones, luego de su primer show en el país, hace año y medio, tenía un reto: hacer reír a los ticos con algo nuevo, lo logró otra vez pero repitiendo mucho el monólogo que mostró en su primera ocasión. El pasado jueves 29 de mayo unas 4 500 personas abarrotaron las instalaciones del Palacio de los Deportes para ver una vez más a Ramones.
El tipo es genial, al punto que se le ocurrió preguntar, ¿cuántos vinieron aquí hace año y medio? Pocos levantaron la mano por lo que repitió en gran porcentaje lo mostrado en su primer monólogo tico, claro, con algunos leves cambios.
Vamos al show: el telonero fue el elenco del Manicomio de la Risa de los que destacó Alex Costa y su personaje de Elton Johnn. Un fan de la tribuna, José Murillo y oriundo de Alajuela, le ayudó a sus propósitos.
Ok, Ramones saltó al escenario a las 9:00 de la noche y paró de hablar a las 12:15 de la madrugada. Habló en su monólogo más de tres horas.
Como siempre, el tipo es excelente, porque al “César lo que es de César”. Lo nuevo antes de “refritear”, es que usó algunos elementos locales, como palabras “maje”, “pura vida”e “hijuepu...” entre otras. Recordó algunos establecimientos para adultos (Puchos y D'Pelufo), habló de la lluvia y del partido suspendido entre Saprissa y la Liga.
Luego utilizó una serie de anécdotas y situaciones con alto contenido “fálico” (relativo al pene) que soltaron la risa de muchos.
Recordó la relación de padres e hijos, las novias y los novios explotando el doble sentido. Explotó escenas grabadas en la memoria colectiva de la película Titacnic, para criticarlas a su estilo, incluso algunas fábulas de comics americanos como “Birdman” y su pájaro “Vengador”. Imitó perros, tortugas, dinosaurios y hasta una iguana que le había pedido su hija que le trajera de Costa Rica. Aprovechó, al igual que hace año y medio, debatir por las tendencias sexuales de Batman y Robin.
Pese a todo, el público salió contento pues es un show de calidad respaldado por fuertes efectos especiales.