PRISMA
AUMENTOS Y MÁS AUMENTOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
A nosotros los asalariados no nos queda más que armarnos de paciencia e ingeniárnosla para hacerle frente a la ola de aumentos que nos anuncian un mes si y el otro también. Tenemos que hacer de “tripas chorizo” para que nuestros aporreados bolsillos aguanten los constantes aumentos en los combustibles, electricidad, buses, taxis, pan, arroz, frijoles, y cuanta cosa necesitamos para hacerle frente a la subsistencia.
Todos sabemos que el aumento descomunal en los bienes y servicios que está azotando a Costa Rica es culpa casi absoluta de los altos precios internacionales del petróleo. Esto sucede porque en tiquicia no tenemos oro negro, -o por lo menos no queremos averiguar si existe-, porque los ambientalistas se oponen a todo sin medir realmente los beneficios que como país nos podría generar el descubrimiento y explotación de algún yacimiento del aceite que mueve al mundo, por eso tenemos que ingeniarnos la fórmula que nos permita bajar el gasto de combustibles, porque de esa manera invertiremos menos dólares en la compra de miles de barriles, “platita” que se necesita para el desarrollo del país.
Muchos pensarán... ¿qué tiene que ver el petróleo con la subida del pan, la leche, o los huevos?, incluso, hay quienes vacilan al decir que “ni que tuviéramos gallinas que tomen gasolina”, pero permítanme recordarles que aunque la anterior afirmación es una falacia, la realidad nos indica que para el transporte del alimento, los huevos, y otra serie de rubros importantes se necesita el petróleo, por eso es que cada aumento en el precio internacional nos afecta a todos, ya que el gasto adicional necesariamente lo debemos pagar juntos.
Lo anterior lo comento para que hagan conciencia sobre la necesidad de ahorrar...no solo gasolina, sino electricidad, alimentos, en fin, todo lo que necesitamos diariamente para hacerle frente a la vida, con solo eso estaremos contribuyendo con el futuro del país, y por supuesto que generamos un alivio a nuestro golpeado bolsillo. Dejen de decir “¡qué les importa lo que haga con mi dinero!”, porque luego serán ustedes mismos los que se quejan por el alto costo de la vida.
Pero debemos tener mucho cuidado con las medidas que se implementen porque podría salirnos más caro “el caldo que los frijoles”. Por ejemplo, si se puso a prueba la restricción para ingresar a San José por número de placa y no se redujo mucho el gasto de combustibles... ¿por qué siguen insistiendo en lo mismo? No es mejor usar los oficiales de tránsito en las vías más congestionadas para que agilicen el paso vehicular. ¿Para qué ahorrar un poquito si gastamos un montón en las enormes presas que se forman por todo el país. Por favor señores utilicemos el sentido común... no hay que ser genio para saber que esa medida no funcionó, busquen otras alternativas.
Ojalá el país permita la exploración petrolera... “quien quita un quite” y nos llevemos la sorpresa de encontrar oro negro en cantidades comerciales. Ya hay una empresa China que quiere invertir en la búsqueda, apoyémosla para ver si acaso encontramos algo y le hacemos frente a la ola de aumentos y más aumentos, de todas formas las tecnologías que se utilizan actualmente para buscar petróleo son amigables con el ambiente, no es cierto que destruyen todo como ocurría en el pasado. Abramos la mente... no sean testarudos porque finalmente somos nosotros los que pagamos los platos rotos a punta de aumentos.