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• Édgar Mora, alcalde de Curridabat:

“NO QUEREMOS SER UNA MUNICIPALIDAD DE HAMACA”

Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Adolfo Alvarado

Édgar Mora, alcalde de Curridabat, les explica a nuestro director William Gómez y al subdirector Mario Ugalde algunos de los proyectos que desarrolla en el cantón para beneficio de la comunidad.
El alcalde de la Municipalidad de Curridabat, Édgar Mora, tiene claro que desea hacer muchas obras por su comunidad y no deben ser un ayuntamiento que saque la hamaca y se siente a esperar que el gobierno haga las cosas, por eso ha cambiado la visión de trabajo y se ha dedicado a invertir en obras de gran magnitud, como el colegio en Tirrases y el proyecto para construir un tramo de dos carriles para descongestionar la comunidad.

Aunado a esto ha cambiado la visión de la recolección de basura para dejar de verlo solo como un deber sanitario y convertirlo en un proyecto ambiental. Ahora planea hacer modificaciones inmobiliarias mediante el plan regulador para lograr atraer a las familias que han debido separarse por no poder comprar vivienda cerca de sus parientes.

¿Cómo lograr la autonomía municipal?
- Yo he tratado de convencer a los habitantes de Curridabat y los sectores políticos del cantón de que el asunto nuestro es la autonomía y no la dependencia. Una municipalidad que tenga una hamaca y se siente a esperar está dándole la espalda a la autonomía que se debe ejercer y no es un discurso, debe materializarse en obras públicas. Los ejemplos son varios, queríamos un colegio técnico profesional en Tirrases que venga a darles oportunidades a los jóvenes de la comunidad, decidimos invertir ¢240 millones en una propiedad para albergar un colegio, eso motivó al Ministerio de Educación a crearlo. Otro ejemplo es la idea de hacer el tramo de dos carriles, muy modesto pero muy funcional, que le daría fluidez al tránsito que viene de Cartago y que nos aniquila el ánimo a todos los de Curridabat. Actualmente un camión de carga ingresa a Curridabat, tarda 15 ó 20 minutos saliendo y en ese tiempo tiene la posibilidad de hacer todo tipo de torrerías. Es vital reducir el tiempo de permanencia a unos dos o tres minutos y para hacerlo tenemos construir ese cordón.

¿Cuál es el mayor reto para lograr esa autonomía?
- El desafío más grande de la autonomía es generar economía local y para eso vamos a tener que impactar en el mercado inmobiliario local generando soluciones diferentes. Por ejemplo, sitios como José María Zeledón deben reurbanizarse y nosotros sentar las bases porque toda la familia podría vivir ahí, pero ahora conforme crecieron los hijos han tenido que desplazarse a otros lugares y al país no le conviene eso, le conviene que la ciudad esté compactada, se densifique y no se puede perder la secuencia generacional. En Curridabat estamos a punto de dar las soluciones adecuadas para que el mercado inmobiliario dé soluciones pagables para la gente que vive en Tirrases y son el motor económico de la familia, es la primera generación de esa familia que tiene oficio estable y si se va, Tirrases puede volver a ser pobre porque quedaría la generación no profesional o con oficio poco regular, dependiendo de la economía de un hijo que vive muy lejos.


La basura es uno de los mayores problemas para las municipalidades. ¿Cómo lo enfrentan ustedes?
- Nosotros tuvimos una ventaja logística siempre y era tener el relleno de Río Azul en la oreja del cantón, no debíamos desplazarnos fuera para hacer el depósito de la basura, pero con el cierre teníamos el riesgo de perder esa ventaja, entonces hicimos un planteamiento propio basado en la interpretación de la Ley de Salud, según la cual nuestra obligación es acarrear la basura e ideamos un sistema de trasbordo de la basura que funciona de maravilla. Los camiones recogen la basura y la depositan en el plantel municipal en una superficie impermeable con sistemas de conducción de lixiviados a tanques que se bombean después al camión sellado que envía el prestatario privado del relleno sanitario, junto con toda la basura. Eso nos permite que nuestros camiones se carguen cinco veces al día, es mejor pagar por eso a lanzarnos por la aventura de recorrer la ciudad de cabo a rabo con un camión cargado de basura que está hecho para recoger basura, no para transportarla. El camión pesa más que la basura, incluso estando lleno, y los grandes recorridos matan el sistema de recolección. La primera víctima de no tener este sistema es la municipalidad porque no podríamos dar el servicio adecuadamente, un camión nuestro se llena cinco veces al día, eso significaría que debería hacer cinco viajes al relleno y eso es imposible.

Dice usted que han cambiado la visión sanitaria de recoger la basura para ir más allá. ¿Qué significa eso?
- Nos hemos atrevido a recoger más basura, eso es que no solo recogemos la bolsa que nos obliga la sanidad pública sino que debemos limpiar el cantón; se recogen bolsas del río, de los parques, porque cliente es el río, cliente es el parque, es la esquina donde siempre dejan bolsas. Esta tercera recolección es nocturna y es de basura separada, eso nos da un ahorro porque por cada tonelada de basura enterrada pagamos una fortuna, pero por cada tonelada de basura separada ganamos $2, con esto hemos dejado de pagar ¢13 mil por tonelada de basura.

¿Cómo convencer a la gente para separar la basura?
- El mercado está maduro, la gente está esperando esas alternativas, más bien nos demanda que lo hagamos. Otra cosa es que lo hagan bien, pero sin este sistema que ideamos de trasbordo de basura no podríamos hacerlo.

¿Cuál es el problema más serio de Curridabat?
- Desde la perspectiva del habitante es la seguridad, no tenemos recursos para una policía municipal y no podemos dar garantía que una policía municipal nueva sea la solución al problema, no estoy tan seguro de meter a un jugador sin experiencia en el momento más álgido del partido. Por eso estamos planteando al gobierno varias propuestas, tenemos el terreno donde poder implementar unidades tácticas pero la capacidad de dirección se la reconocemos al gobierno porque nosotros no la tenemos. Podríamos tener barrios con sistema de vigilancia electrónica, nosotros ponemos la caseta y el sistema y la policía nacional pone el instructor táctico y coordina todos los guardas privados de una zona equis, los articula con radiocomunicación. En Curridabat en intentos desarticulados se invierten más de ¢1.200 millones en seguridad privada pagando a guardas sin contar con las rejas y dispositivos individuales de cada casa, y mientras tanto el gobierno invierte cerca de ¢300 millones en nuestra seguridad.

Ustedes tienen dos Curridabat, la que puede pagar esos servicios privados y la que no. ¿Cómo articularán la seguridad?
- En temas de seguridad es más vulnerable el que más tiene, es el que más pierde y al que se le atraca con más violencia. En Tirrases no secuestran familias enteras por dos horas, ni las amordazan, ni la arrastran, ni las golpean. Hay asaltos, posiblemente hay violencia por otras razones, pero la vivencia que han tenido familias de esta experiencia es traumática y es en barrios de un nivel socioeconómico muy elevado. La consecuencia de eso es el retiro, la marginación voluntaria. Hemos hecho propuestas y hemos recibido una respuesta concreta que es el inicio de lo que espero sea una cosa más articulada que vamos a establecer con el Ministerio de Seguridad si doña Laura lo firma, para establecer la primera caseta blindada que tenga unidades motorizadas para generar vigilancia más estrecha del cantón. Nuestro cantón es asegurable, son 15 kilómetros cuadrados, pero se necesitan más policías, muy orientados a resolver problemas que requieren intervenciones rápidas y audaces, como los robos en zonas residenciales, eso no afectaría los recursos de la policía tal como nos los dan sino que más bien los complementarían y darían más seguridad a zonas como José María Zeledón, que no es pobre, y otras comunidades como Tirrases.

¿Cómo está la morosidad?
- Debe andar por el 20% en bienes inmuebles. Otros servicios e impuestos son más fáciles de captar, están concentrados en zonas de interés social y lo que estamos haciendo es cobros judiciales y además haciendo el propio por aumentar la plusvalía a los terrenos, eso produce dos efectos: uno que debe pagar más y otro que tiene más riqueza, la gente valora más su propiedad y se acerca a pagar. En Curridabat el hilo conductor que nos amarra a todos es la plusvalía porque el propietario se arraiga y le importa el valor de la propiedad, y les importa tanto a los propietarios de la zona de ingresos altos como a los de los lugares más pobres porque es darle más valor a su propiedad.

¿Quiénes son más duros para pagar?
- La gente de casas de habitación porque un proceso de embargo ha sido más complicado que el de patente comercial, que la arriesga cada trimestre, pero en una casa hay miles de consideraciones. Ante la dificultad de cobrar en algunos lugares, esta semana fuimos a limpiar un lote baldío que tiene 300 metros cuadrados, la multa salió en ¢700 mil y ya están cobrados en el recibo. Está notificado el dueño porque no darle mantenimiento es falta de solidaridad y sentido civil, y cuando mandamos una notificación dicen que lo mande chapear porque es más barato que la municipalidad lo haga. Y eso no es así. Al que siga con esa política le va a ir mal porque son lotes que valen una fortuna y no quieren invertir ni ¢10 mil cada dos meses en mandar a alguien que los chapee.

¿Siendo alcalde de un partido minoritario le ha costado lidiar con el gobierno y los partidos mayoritarios?
- Mi partido, Curridabat Siglo XXI, no es minoritario sino mayoritario y eso produce un efecto importante, que es el respaldo popular. Tenemos claro que un partido cantonal como el nuestro nunca va a dejar de ser un partido cantonal y eso genera un canal de comunicación y armonía con el gobierno de turno. Tenemos coordinación maravillosa porque ellos lo han propiciado y nosotros lo buscamos, pero eso es parte de generar bienestar a la comunidad.

¿Es el partido de los ricos?
- Es un partido formado por empresarios de la zona, pero no con una visión empresarial ni de negocio sino por la necesidad de este sector de participar, de no excluirse. En algún momento era de gente con dinero, ya no lo es, ahora es el partido mayoritario del cantón, tenemos mucha identificación en todo el cantón.

¿Usted es político?
- No, soy periodista. Bueno, ahora sí lo soy, pero mi formación es de periodista.

• “Tenemos claro que un partido cantonal como el nuestro nunca va a dejar de serlo y eso genera un canal de comunicación y armonía con el gobierno de turno, no tenemos la vista en Cuesta de Moras”.

• “Una municipalidad que tenga una hamaca y se siente a esperar está dándole la espalda a la autonomía que se debe ejercer”.

• “Estamos a punto de dar las soluciones adecuadas para que el mercado inmobiliario dé soluciones pagables para la gente que vive en Tirrases. La idea es que Curridabat sea una ciudad pequeña, funcional y autónoma”.

• “Esta semana fuimos a limpiar un lote baldío que tiene 300 metros cuadrados, la multa salió en ¢700 mil y ya están cobrados en el recibo porque no darle mantenimiento es falta de solidaridad y sentido civil”.


 
 
 




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