• A casi diez años de su récord Guinness en Suiza
TICA ES NÚMERO UNO EN EL MUNDO PLANCHANDO: “NUNCA EL GOBIERNO ME HA FELICITADO”
Ariel Chaves González
achaves@diarioextra.com
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Eufenia Stadler es una tica que vive en Suiza desde hace 26 años. Nadie plancha más que ella en el planeta.
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Eufenia Stadler es una tica que vive en Suiza desde hace 26 años. Es oriunda de Cañas, Guanacaste, pero se casó con un Suizo y emigró hasta tierras europeas. Es atleta, empresaria y ama de casa con hijos.
Su gran hobbie es planchar, cosa que siempre hizo bien hasta que un día, y tras recibir el apoyo de una amiga, decidió participar en el Récord Guinness de planchado, ganándolo en forma inobjetable. Su marca quedó en 228 camisas, en cuarenta horas.
-¿Cómo llegó primero a Suiza?
Yo nací en Cañas, cuando tenía 18 años conocí a un suizo y después lo volví a ver siete años después. Me casé con él, me fui para Suiza. Yo era estudiante en la Universidad de Costa Rica (UCR).
-¿Qué estaba estudiando?
-Yo estaba estudiando medicina. Cuando me vine para acá pensé seguir con mis estudios, pero me dediqué a tener hijos.
¿Hace cuánto llegó a Suiza?
Hace 26 años.
-¿Difícil el cambio?
-Nunca pensé en llegar a Suiza, pero mi destino estaba en Europa, por eso aprendí a hablar francés.
-¿Y la planchada?
-Primero traté de desenvolverme en lo que yo sabía, que era la medicina y monté una empresa que le brinda servicios a los hospitales, paralelamente tengo un hogar de ancianos donde los atiendo, tengo mi propio personal. Por lo de la planchada tengo una lavandería pero en la actualidad hay empleados que la administran. En total son como diez empleados, entre ellos una señora de Chile y otra de Brasil. Para mi lo del planchado es hobbie.
-¿Cómo fue lo del Récord Guinness?
-Una señora que trabaja para mí recibió una invitación para participar en esta competencia, entonces me dijo que por que no participaba. Ella planchaba también y siempre hacíamos como apuestas y competencias con esto. Yo aprendí a planchar muy bien, sumado a que soy atleta, corro distancias extremas, hasta cien kilómetros. Tengo gran capacidad para correr distancias largas. La señora me apuntó y yo me reí. Ella me dijo: “solo usted puede ganar ese concurso”. Yo me fui y empezó toda la historia. La prensa se dio cuenta que tenía estilo para esto, al tiempo de que todo el interés recayó en mí, pues muchos quedaban descalificados. Eso fue un maratón de planchar. Un italiano quedó en segundo lugar y en tercero una suiza. A mi me favoreció que hago actividades deportivas por lo que tengo mucha fuerza en mis piernas logrando pasar 40 horas de pie.
-¿Cuántas horas y cuántas piezas planchó?
-Planché por cuarenta horas pero al comenzar una gente nos daba las piezas mojadas, prácticamente teníamos que secar las piezas con las planchas. Eran estudiantes, sin experiencia en lavado. Estos fueron los primeros problemas pero luego agarraron práctica. Empecé a planchar el jueves por la tarde y termine el sábado en la mañana.
-¿Comió, bebió, fue al baño?
-No comíamos, no teníamos tiempo y solo nos daban 15 minutos para ir al baño cada ocho horas y había que salir corriendo porque no había baño cerca. No podíamos separarnos de las planchas más de treinta segundos. Nos calificaban la técnica del planchado y también la rapidez. Lo que valió fue el tiempo.
Recuerdo que la gente que estaba viendo nos daba pedazos de banano.
-¿Cuánta piezas planchó?
-228 camisas y el segundo lugar hizo menos porque solo trabajó diez horas.
-¡A casi diez años!
-Sí, esto pasó en el año 1999 y a la fecha nadie ha roto este récord.
-¿No ha pensado quebrar su propio récord?
-En Alemania me propusieron romperlo. Una firma quiso pagarme lo que yo quisiera, pero no se pudo porque estaba con el proyecto de donar un riñón a una amiga.
-¿Qué beneficio le ha dejado?
-He viajado mucho y una firma que hace planchas, la empresa Siemens me ofreció dinero. Estuve en varios centros comerciales planchando. También he estado cientos de veces en la televisión, tanto en Suiza como en Alemania, esto en espacios de rarezas, casos fuera de lo normal. Solo gente en titulares de periódicos. El que va a esos programas se hace conocido…
-¿Le piden autógrafos?
-Claro, me paran señoras para pedirme autógrafos. En las competencias atléticas me aplauden y me piden autógrafos.
-¿Cuánta plata le han pagado por planchar para una marca?
-Siemens me dio $9 mil (casi cinco millones de colones) por planchar, luego tuve otro contrato por $10 mil. Siempre que salgo en televisión me pagan algo. Yo no soy materialista y hace poco me presentaron en un castillo donde mostraron una exhibición histórica de las planchas. Además, me han invitado a dar cursos de planchado para los hombres.
-¿Son bien chapas los hombres para planchar?
-Nada mas hay que aprender la técnica, entonces resulta fácil.
-¿En lavandería tiene empleados?
-Antes planchaba yo misma pero ahora tengo empleados. Para mi no es un trabajo, es un hobbie. No tengo necesidad de planchar, soy una intelectual. Esto es lo que le fascina a la prensa en Europa, que esperaba una señora dedicada a estas labores.
-¿Es admirada por las señoras?, ¿las señoras quieren ser como usted?
No lo sé. Aquí la gente tiene su personalidad definida. Me admiran no solo por saber planchar sino porque corro o bailo.
-¿Los europeos cómo ven a la gente que plancha?
-Yo creo que la gente en Europa no hace esa discriminación como sí pasa en América Latina.
-¿Planchar es un trabajo machista?
-Es cierto, porque allá existe el sistema de empleada, las que planchan son las empleadas porque no tienen ningún estudio. Aquí es normal que una señora con posición tome una plancha y la contraten y por lo menos por hora gana $20 (más de diez mil colones) y de ahí para arriba hasta los $30. Aquí no existe discriminación en eso. A mi me felicitaron en Alemania y a la fecha, casi diez años después, nunca el gobierno me ha felicitado. Yo soy la única mujer y quizás uno de los pocos costarricenses que está en el libro Guinness. Nunca la Embajada de Costa Rica me mandó una nota. Yo creo que es por ese mismo complejo de que es un trabajo solo para las empleadas.
-¿Nadie la ha felicitado en Costa Rica?
-No, nadie me ha felicitado. En Suiza, por ejemplo, la televisión me ha calificado como la latinoamericana más exitosa. He sabido representar a mi país.
-¿Cuál es la mejor plancha?
-Mire, el planchador que tengo ahora cuesta $10 mil (más de cinco millones de colones) es industrial, pero planché con una marca que no me acuerdo, era una plancha extraña, muy difícil. Le tengo un gran corazón a dos planchas que tiene Siemens, una tiene un motor integrado que hace mucho vapor.
-Finalmente, ¿quiere mandarle un saludo a alguien?
-Tengo muchas amistades y familia en Costa Rica. Quiero mandarle saludos a todos por allá.