• Los revelan como contactos en Costa Rica en 36 correos electrónicos:
LAS FARC CONTACTARON A DIPUTADO SINDICALISTAS Y A UN EX PRESIDENTE
Gerardo Ruiz Ramón
gruiz@diarioextra.com
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El ex presidente Rodrigo Carazo Odio es uno de los costarricenses más mencionados en el intercambio de información entre los miembros de las FARC en referencia a Costa Rica.
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Ayer los diputados de la comisión que indaga la incursión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Costa Rica conocieron el documento donde se resumen 36 menciones a Costa Rica en correos electrónicos intercambiados entre miembros de esta agrupación narcoterrorista y Raúl Reyes, segundo al mando de dicha organización.
La información fue suministrada por la policía de Colombia después de encontrarla en la computadora de Reyes, asesinado en marzo. La primera cita en el documento que trasladó la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) a los diputados está hecha por el propio Raúl Reyes, el 14 de junio de 2005.
En la comunicación con Rodrigo Granda, conocido como “el Canciller de las FARC”, Reyes afirma que “el médico salió como volador sin palo de allí, las cosas están a cargo de los camaradas del partido”.
En otra de las menciones relevantes al país encontradas en las comunicaciones de las FARC, el militante Marcos Urbano le indica el 17 de agosto de 2001 a Raúl Reyes que “Costa Rica no es un lugar fácil para el trabajo nuestro, hay mucha población colombiana con vínculos paramilitares, ya sabemos que es una retaguardia de ellos y narcotraficantes -cuando no son lo mismo- también sabemos del poder de los gringos ahí, entonces en esas condiciones se necesita conocimiento y experiencia para desarrollar el trabajo”.
El propio Marcos Urbano comunica a Raúl Reyes el 6 de setiembre de 2001 que en esa fecha visitaron a miembros de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica.
“Fuimos a la universidad a ver cómo eran las cosas, sacamos contactos y buenas relaciones con un grupo llamado ‘GenteU’ que está ahora en la presidencia de la Federación, en especial con Maximiliano y el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica”, señala.
En la misma comunicación los miembros de las FARC plantearon la posibilidad de distribuir una revista en “librerías amigas” cerca de la universidad. Incluso, uno de los estudiantes contactados ofreció la radio universitaria “para la difusión de comunicados y promoción de la música”.
EX PRESIDENTE, DIPUTADO Y SINDICALISTAS
El 1º de marzo de 2001 Raúl Reyes, segundo al mando de las FARC -ahora muerto- comunica a un hombre identificado como Andrés París que debe buscar al actual diputado de Frente Amplio, José Merino, para que éste le ayude a contactar al ex presidente de la República Rodrigo Carazo Odio.
“Respecto de Costa Rica, lo mejor es restituir las relaciones que teníamos para poder clasificar sin excluir. Los Mora tienen muchas relaciones. No olvide buscar a Rodrigo Carazo, se consigue por medio de José Merino, diputado español y familia de los Mora”, recomendó Reyes. El 11 de febrero de 2002 Reyes comentó a Rodrigo Granda acerca de las conversaciones entre las FARC y el ex presidente Carazo.
“Es claro el avance del amigo Rodrigo Carazo, habría que ver si finalmente estuvieron con él José Merino y la otra gente que con él vienen del partido. De ser así es bueno buscarlos con tiempo por esa vía, porque la posición de Carazo era buena hacia las FARC y habría que tocarlo nuevamente”.
Más adelante, en un correo fechado por la policía colombiana el 19 de noviembre de 2002, un individuo con el alias de “Darío” afirma a otro con el mote de “Cielo” que “vemos de gran utilidad la posibilidad de una eventual conversación suya con Rodrigo Carazo, ex presidente de Costa Rica. Es un hombre con buena ascendencia en algunos sectores de izquierda de ese país. Es cierto que conversamos dos o tres veces con este señor hasta en su casa, luego lo invitamos a formar parte de las personalidades que estuvieron en Cartagena del Chairá, cuando el acto de entrega de los soldados de Las Delicias, poco antes de posesionarse Pastrana”.
Según el documento remitido por la DIS a los diputados, el 12 de junio de 2001 una persona identificada como “Hernán” comunica a Rodrigo Granda que “ayer hablamos con Jorge Arguedas Mora, del Sindicato del Instituto Costarricense de Electricidad, que agrupa a 6 mil trabajadores de todo el país. Nos prometió ayudar económicamente, en parte, para la publicación de la revista”.
El 8 de agosto de ese mismo año, “Hernán” dice a una mujer llamada Olga que “el camarada que se encuentra de paso por Costa Rica y que llevó algunos artículos nuestros para entregar al grupo de apoyo puede dejarlos con el compañero Saúl. Este es un abogado que trabaja de tiempo completo en la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP)”.
Además de esas personas, en los correos Reyes identifica a una destinataria llamada “Sara” que Cruz Prado es contacto de las FARC. “Por favor, siga enviando los documentos públicos a todas las direcciones de Costa Rica, incluida Cruz Prado (ella es gran amiga nuestra, profesora de una universidad y su esposo lo mismo)”.
En la casa de Prado y de su esposo, Francisco Gutiérrez, el 14 de marzo la policía encontró en una caja fuerte $480 mil pertenecientes a las FARC.
Las autoridades dieron con la millonaria suma gracias a información extraída de las comunicaciones privadas del guerrillero Raúl Reyes.