PRISMA
PERDONAR Y SACAR TIEMPO PARA DIOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Estamos en Semana Santa, momento oportuno para perdonar a quienes por una u otra razón nos ofendieron, muchas veces perdimos una amistad debido a una insignificancia a la que le dimos demasiada importancia cuando realmente no valía la pena, pero bueno…, ahora que pasaron los días, meses o años, sería importante abrir nuestro corazón y buscar a esa gente resentida para hacer las “paces” y empezar a vivir con gozo, para lograrlo debemos entender que el perdón es el arma más poderosa para destruir el rencor y olvidar la venganza.
El perdón es el agua para apagar el fuego del odio y la violencia. Y son precisamente estos días los que debemos aprovechar para reflexionar y tomar la decisión de sacar el odio y abrirle el corazón a la alegría. Esta es la mejor época, pero no estoy hablando de ese perdón asociado con el sentimentalismo religioso golpeándose el pecho en una oración, sino más bien del perdón verdadero y no algo hipócrita.
Entiendo que nadie está obligado a hacer lo que no quiere, si no desea perdonar no lo haga, pero piense ¿cuánto mejoraría su salud si desterrara del corazón todo el sentimiento que lo hiere?
Estos días de Semana Santa son muy bonitos, nuestros corazones están más abiertos... aprovechemos la oportunidad que nos da Dios y expulsemos el odio para siempre. “Perdonemos a los que nos ofenden...” ¿sabe cómo lo lograría? Valiéndose de Dios, dejando de ser mezquino y sacando tiempo para glorificarlo. No busquen excusas, agradezcámosle todo lo bueno que nos da, deje de renegar por una que otra cosita insignificante que nos sucede, piense en la grandeza del perdón y no en la pequeñez del insulto que recibimos.
¿Cómo que no tiene tiempo para meditar?... ¡olvida que todo es de Dios! ¡Cómo es eso que no hay espacio para glorificarlo, pero sí para ir a la playa a hacer fiestones!... cuando estamos en problemas lo primero que hacemos es... “hay Dios mío ayúdame”. ¡Entonces por qué lo olvidamos en las buenas! ¿Verdad que somos desconsiderados?
Esto ocurre porque cada día estamos más pobres de espíritu, olvidamos la importancia de la meditación, creemos que nunca nos va a pasar nada, hasta que se nos presenta el problema “recobramos la memoria” para entender que todo lo que nos rodea es obra de nuestro creador. La sociedad actual se inquieta solo por tener, tener, y más tener en vez de preocuparse por ser.
En esta Semana Santa hagamos un alto en el camino y saquemos el tiempito para alabar al Señor, no importa en qué lugar, no interesa a cual iglesia pertenecemos... lo que debemos entender es que Dios nos da todo lo bueno, y eso hay que agradecerlo. Luego habrá tiempo para la diversión mundana.