• Resuelven problema de salud en el México:
¡EXITOSOS INJERTOS DE HUESOS!
Gerardo Sáenz Valverde
gsaenz@diarioextra.com
Fotos Randall Sandoval
 |
Hortensia Fernández de 69 años de edad y vecina de San Juan de Tibás, está muy agradecida con Dios y los médicos del Hospital México, porque lograron salvarle la pierna izquierda tras sufrir de un tumor maligno.
|
Los médicos especialistas del Servicio de Ortopedia del Hospital México, presentaron un informe sobre el gran impacto que tienen los implantes o injertos óseos en los pacientes que los reciben.
Según el doctor Julio Montero Ubisco, jefe del Servicio, este impacto tiene que ver no sólo con la alta capacidad resolutiva para el problema del paciente, pues el implante de hueso tiene muy pocas posibilidades de ser rechazado por el organismo, sino también con la poca inversión que debe realizar la Caja en estos casos, ya que se trabaja con huesos donados. Ubisco recalcó que si la Caja tuviera que comprar el hueso, tendría que invertir por cada 3 cc (centímetros cúbicos) de hueso liofilizado (en polvo) cerca de $2 500 a $3 000, lo que significa que en promedio cada implante tendría un costo de $5 mil a $10 mil.
Actualmente se trabaja únicamente con huesos donados, de cabezas femorales que son extraídas por diversas circunstancias y con huesos de pacientes en muerte neurológica. Otra de las ventajas de estos implantes es que no necesitan realizarse de forma inmediata a su extracción, sino que gracias a los bancos de huesos, éstos se almacenan en una cámara de congelación especial a una temperatura de 80 º C bajo cero (-80º C) en nitrógeno líquido, pudiendo permanecer guardados hasta por 3 meses en esas condiciones antes de ser implantados.
Los pacientes a los que usualmente se les realiza este tipo de implante son personas que padecen enfermedades como osteomielitis (infección en el hueso), algunos tipos de tumores, reemplazos totales de cadera y de rodilla y otras enfermedades que han provocado lesiones muy severas y simplemente el paciente se ha quedado sin hueso debiendo reponérsele.
De acuerdo con Montero los huesos extraídos son sometidos a una serie de pruebas de laboratorio para garantizar su seguridad y calidad biológica.
Sólo en el Hospital México, se realizan al año un promedio de 150 injertos óseos, no obstante, a veces se presentan algunas dificultades, al no existir disponibilidad de huesos, por lo que a su vez el médico aprovechó para referirse sobre la necesidad, por un lado, de que las personas tengan mayor sensibilidad con la donación de órganos y por otro, de que los huesos también se contemplen dentro de este tema.
Para el médico, el implante óseo representa a menudo la única alternativa para muchos pacientes y prácticamente cualquier persona puede convertirse en donante de hueso, desde los jóvenes hasta los ancianos.El implante óseo tiene una alta probabilidad de éxito, permitiendo que el paciente implantado pueda retomar su vida normal, una vez recuperado.
HACE 15 AÑOS COMENZÓ EL PROGRAMA
Montero dijo que hace 15 años comenzó el programa, y se ha ido trabajando calladamente, pero los casos más relevantes se han dado a la luz pública, como es el caso de Hortensia a quien se le detectó un tumor y se logró quitarlo a tiempo. Posteriormente, se le efectuó el injerto y restauró la pierna, sin necesidad de amputarlo.
Explicó el galeno que de acuerdo a la patología de cada paciente, el tratamiento puede extenderse por mucho o poco tiempo. Reconoció que muchos costarricenses necesitan de ese tipo de tratamiento, dado que en el país se producen muchos accidentes de tránsito con lesiones severas en los pacientes.
Montero formuló un llamado a los costarricenses para que donen sus huesos, porque en cualquier momento se puede necesitar de este tipo de donación.
RECUPERADA EN 90%
En tanto, Hortensia Fernández Villalobos de 69 años y vecina de San Juan de Tibás, tiene actualmente un 90% de su pierna izquierda restaurada tras recibir el injerto de hueso.
“Fui operada de la pierna derecha y posteriormente me caí. La rodilla se me hinchó demasiado y el doctor del Hospital México, me mandó a hacerme una radiografía en ambas rodillas. Resultó que en la pierna izquierda yo sufría de un tumor”, puntualizó Fernández Villalobos.
Comentó que inmediatamente la hospitalizaron, luego le efectuaron una biopsia. Un mes tuvo que estar en una silla de ruedas, posteriormente, la volvieron a operar y le cercenaron el pedazo de pierna que el tumor le había dañado.
La paciente reconoció que llegó un momento en el cual tenían que amputarle la pierna, sin embargo, y gracias al tratamiento del injerto de hueso que se realiza en el Hospital México, lograron salvarle la pierna.