PRISMA
NUESTROS ABUELITOS Y, “EN LA VIDA TODO SE DEVUELVE”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Desde hace varios años les vengo advirtiendo que la sociedad costarricense se está descomponiendo a pasos agigantados. Ya en tiquicia no pasa un día en el que los desalmados no agredan a los viejitos... aquí es rutina que “los familiares” lleven a su abuelito a “consulta médica” y los dejen ahí botados como si fueran material de desecho, sinceramente me da tristeza que las organizaciones defensoras de los derechos humanos se preocupen más por los derechos de los delincuentes que por los de nuestros sacrificados viejitos.
Eso ocurre porque los principios y valores ya no existen, mas bien más de uno se pregunta ¿qué es eso?, ahora el valor está en “la mecha” que se fuma el mariguano, la juventud anda “montada en un platillo volador” que los aleja de la realidad nacional y muchos piensan que poseen la eterna juventud importándoles “un comino” lo que ocurra con los demás... pero señores; hay que hacer algo, ya está bueno, es hora de hacer un alto en el deteriorado camino para evitar atropellos contra los indefensos.
No es justo que un inhumano le meta una paliza a un adulto mayor y continúe en la calle como si no estuviera ocurriendo nada, agredir a un abuelito es un delito, el agresor debe ser castigado con cárcel para que sirva de ejemplo a los demás.
Datos en poder de el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) confirman lo que les estoy comentando, los viejitos están siendo garroteados por todo el mundo y pareciera que a nadie le importa porque el problema va en aumento. Durante el año 2007 se recibieron 1.817 denuncias de agresiones, algunos casos son extremadamente preocupantes porque el maltrato físico es brutal y, ¿saben para que les pegan? ¡Para provocarles la muerte y quedarse con los ahorritos del pobre viejito!
Los directores de los hospitales están cansados de denunciar una y mil veces que ahí dejan a los ancianitos tirados, pero seguramente para el Gobierno eso no es importante porque no recuerdo un solo caso que indique que “fulano de tal” fue condenado porque dejó abandonado a su “papá o abuelito enfermo”. Por supuesto que Conapam tiene que “ponerse las pilas”, no se trata de que un año sí y otro también nos digan que la agresión contra los adultos mayores creció, lo que queremos es que se identifique a los responsables y se les castigue para que no lo sigan haciendo.
El compromiso es de todos, en nuestras casas enseñémosle a los niños a respetar y querer a los abuelitos, no permitamos que les levanten la voz, porque por ahí podría iniciarse el problema, digámosles que son enciclopedias vivientes, no olvidemos las trasnochadas que se dieron cuando nosotros éramos niños y llorábamos por puro berrinche.
¿Cómo nos gustaría ser tratados cuando seamos viejitos? pues recetémosle a ellos la misma medicina. Les gustaría que los garroteen, que les roben los ahorros, que los dejen con hambre hasta que mueran, ¿verdad que no? entonces no lo hagan con ellos... porque en la vida todo se devuelve.