PRISMA
¿QUÉ HACEN EL DINERO PARA LOS INDÍGENAS?
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Todos sabemos que nuestros indígenas “reciben” donaciones nacionales e internacionales para ser utilizadas en atenuar las miles de necesidades sufridas diariamente, sin embargo esas ayudas se quedan en los bolsillos de algunos vividores a quienes no les importa si nuestros hermanos indígenas se mueren de hambre, esa es una realidad conocida por todos pero que pareciera no importarle a nadie, o por lo menos no le ponen la atención adecuada para que de una vez por todas dejen de robarle la platita a los necesitados.
Que ingratos verdad. Mientras la hambruna prevalece en los territorios indígenas de nuestro país, algunas organizaciones no gubernamentales (ONG’S) reciben platas a nombre de los indígenas pero sí le preguntan a los necesitados si les llega algo, ninguno de ellos sabe de qué le estamos hablando porque esas ONG’S se dejan el dinero, o lo gastan todo en “cosas administrativas”, en pocas palabras esos sinvergüenzas encontraron la excusa de los indígenas para ganar plata fácil... sin trabajar. Lo peor del caso es que muchos de esos supuestos defensores de nuestros antepasados ni siquiera conocen a los indígenas, aún más, nunca han visitado a esa linda gente y por eso ni saben las grandes necesidades que afrontan.
Por eso jamás entenderé por qué el Gobierno no regula a las ONG’S para que dejen de robarse el dinero ajeno. Resulta que piden plata para todo y no le entregan cuentas a nadie, ¡así quien no!... por eso hay más de un vividor que tiene millones de colones y no le conocemos un trabajo fijo, se la tiran riquísimo... viajan por todo el mundo leyendo discursitos a favor de los indígenas, y hasta lloran para obtener dinero que finalmente se queda en sus cuentas personales, y a los indígenas no les dan ni las gracias.
Bien lo dice Odir Blanco, asesor de la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (Conai), “las ONG’S reciben miles de dólares a nombre de los pueblos indígenas pero se quedan en San José en consultorías, talleres y capacitaciones, mientras en las comunidades reina la pobreza”. Lo que no entendemos es por qué conocemos las anomalías y permitimos que continúen ocurriendo. Si saben que se están robando la plata de los indígenas y tienen las pruebas denúncienlo a los Tribunales de Justicia para que los metan a la cárcel. Cómo es eso que talleres de capacitación, no... no, lo que se ocupa son chanchos, gallinas, arroz y frijoles para que nuestros indígenas no se mueran de hambre... ¿asesorías de qué? si para llevar sacos con comida y medicinas no se ocupa nada más de buena voluntad. No sean ingratos, dejen de aprovecharse de la ingenuidad de nuestros golpeados indígenas, ya está bueno de tratarlos a la patada.
Cómo es posible que existan más de 100 ONG’S inscritas en el Registro, y no entregan cuentas de sus acciones. Aquí en Costa Rica cualquiera puede constituir una “empresita” u organización no gubernamental, es sencillo: le inventan un nombre que suene bonito y “sentimentaloide”, lo justifican con pura demagogia, y al día siguiente ya están viajando a Alemania, Suiza o Dinamarca, a pedir plata a los organismos internaciones para acabar con el hambre de los indígenas, pero cuando regresan a tiquicia, una parte del dinero ya lo gastaron en los viáticos, y la otra la “invierten” en reuniones de directiva para planear el próximo viaje. Que tristeza saber que ya tienen identificadas a más de diez organizaciones “fantasmas” que han inventado proyectos para los indígenas pero no saben ni siquiera llegar a Talamanca, y lo peor del caso es que no les hacen nada, ahí siguen... cierran una ONG y en menos de una semana abren otra y no hay quien los ponga en regla. Creo que ya es hora que el Gobierno fiscalice a las organizaciones que piden plata para ayudar a todos pero se la dejan, solicitar dinero para una cosa y dejársela es un delito que se llama estafa y por lo menos Conai debería reunir las pruebas necesarias para que este tipo de barbaridades no sigan ocurriendo en Costa Rica.