• Niña de 2 años cae de puente y se ahoga en río, Pococí
MADRE LLORA A SU CHIQUITA
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Mauricio Ordóñez, corresponsal
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A los pies del cadáver de su única hija, Julia Paniagua llora por la muerte de Valentina.
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“Vaya por la orillita mi amor y cuidado con algún carro”, ese fue el último consejo que le dio Julia Paniagua a su hija Valentina Charlott Paniagua Hidalgo, antes de dejarla ir a casa de su abuela. Las palabras de consejo y amor de la madre se convirtieron en instrucciones para que la pequeña de dos años subiera al cielo.
Para llegar donde la abuelita, la hija única de doña Julia debía atravesar un puente que pasa por encima de una quebrada, en Roxana de Pococí, Limón.
El cauce estaba crecido, había llovido a cántaros minutos antes, por lo que la corriente pasaba con fuerza devastadora debajo de los zapatitos de las niñas.
La ilusión de llegar a abrazar a su abuela y comer golosinas hizo que Valentina se apurara a pasar. Pero lo mojado del camino le jugó una mortal pasada. La pequeña se resbaló y cayó al río donde fue tomada por el salvaje cauce que la arrastró.
A las 5:30 de la tarde, como no había rastro de Valentina, su mamá salió a buscarla, encontrando su cuerpito flotando, a unos 300 metros del puente.
La policía y vecinos del lugar se tiraron al río para tratar de rescatar a la menor.
La suerte ya estaba echada. El socorrista de Cruz Roja Allan Elizondo confirmó que la pequeña había perdido la vida y tenía cerca de media hora de estar flotando.
Desesperación, impotencia, deseo de desafiar y quitarle de las manos la niña a la muerte, se apoderaron de Julia, quien tocaba el cadáver -cobijado por una sábana blanca- de Valentina y parecía que el mismo río que la arrastró le brotaba por los ojos.
Indescriptible, amarga, desgarradora escena: una madre llorando la trágica muerte de su única hija de dos años.