PRISMA
EL BRONCEADO SALVAJE Y EL CÁNCER EN LA PIEL
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Los costarricenses nos sentimos orgullosos de tener uno de los mejores índices de salud de América Latina, nuestros especialistas de la medicina han realizado enormes esfuerzos para capacitarse y brindarnos la mejor atención para que nos sintamos confiados y tengamos una expectativa de vida superior al resto del área. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) -pese a sus desaciertos- trata de modernizar los sistemas hospitalarios para que cada día sean menos las personas que mueren por culpa de una atención deficiente, o porque no les detectaron una enfermedad a tiempo.
Pese a todos los esfuerzos por mejorar, hay ticos testarudos que en lugar de ayudar a cuidar su propia salud, más bien hacen todo lo contrario, les advierten una y mil veces que no hagan alguna cosa porque representaría un alto riesgo para su vida, y ahí siguen como si los consejos médicos no fueran para ellos. Prueba de lo que les estoy comentando es el reciente estudio que reveló que el cáncer de piel se disparó en un 50% en los últimos 10 años, aunque usted no lo crea los datos en poder del Registro Nacional de Tumores de la CCSS indican que este año habrá por lo menos 2 mil nuevos cáncer de piel, y todo porque nos da la gana.
Sí, sí, somos un poco de despreocupados, no aceptamos los peligros que corremos hasta que la enfermedad toca nuestra puerta, y ahí como dice el pueblo “ya p’ que”... empezamos a correr y a achacarle la responsabilidad de todo el mundo, olvidando que los únicos culpables de lo que sucede somos nosotros por no ponerle atención a los consejos, o por pensar que “eso a mi nunca me va a ocurrir”. Seamos más concientes, entendamos que los mal llamados “caramelo tentador” o “bronceado salvaje” no son ni más ni menos que un reto a la muerte, por vernos un poquito morenitos, y quizá levantar uno que otro suspiro, nos exponemos a que los rayos ultravioleta nos asesinen.
Tengan muchísimo cuidado porque las cámaras de bronceado y la exposición al sol son los responsables del aumento de un 50% de cáncer de piel. Según los médicos, 20 minutos en una cámara de bronceado equivale a 8 horas de exposición al sol intenso del medio día, esta situación tiene alarmados a los especialistas en dermatología ya que el aumento de casos de cáncer se está presentando principalmente entre personas jóvenes.
La situación es verdaderamente seria... cada año mueren más de 50 personas por exponerse a los rayos solares o por meterse en las cámaras de bronceado, sin embargo, no todo está perdido, aún estamos a tiempo para “salvar el pellejo”, el cáncer de piel es curable si se detecta a tiempo. El doctor Harry Hidalgo, jefe de Dermatología del Hospital San Juan de Dios afirma que los problemas de cáncer de piel se dividen en dos grupos, uno es el que tiene que ver con los lunares y el otro con las manchas extrañas que aparecen de repente en la piel.
Esté alerta, cuando los lunares son asimétricos, con bordes y color irregular o de gran tamaño deben ser vistos inmediatamente por un médico para determinar si podrían convertirse en cáncer. También pueden aparecer manchitas que luego se pueden tocar, de donde sale algún tipo de costra que aunque se quita vuelve a aparecer y convertirse en una lesión que no cicatriza, si es su caso corra y busque tratamiento urgente antes de que sea demasiado tarde.
Ya lo saben... si continúan buscando un “bronceado salvaje” lo más seguro es que encontrarán un cáncer de piel, así que póngale atención a los expertos y antes de que aparezca utilice un protector solar que tenga como mínimo un factor 20, aplíquelo cada dos horas, evite el sol, sobre todo entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde.