• Ciudad Neily, Zona Sur:
INDÍGENAS “POSEÍDOS” POR EL DEMONIO ADORABAN TRONCO
Paola Hernández Chavarría
phernandez@diarioextra.com
Roberto Fernández, corresponsal
 |
Sucios y malolientes iban saliendo uno de la vivienda en la cual se encontraban hacinados.
|
Un hecho verdaderamente extraño mantenía a los vecinos de Río Bonito de Ciudad Neily, en la zona sur del país, muy asustados; y no era para menos, pues en una pequeña vivienda 35 indígenas guaymíes aseguraban estar poseídos por el mismo demonio y adoraban un tronco de madera en busca de una cura.
Y es que aunque parezca un absurdo, la vida de al menos 13 niños corría verdadero peligro dentro de una choza, por eso la mañana de este lunes miembros de la Fuerza Pública, Cruz Roja y Patronato Nacional de la Infancia (PANI) realizaron una incursión en el lugar a fin de ponerlos a salvo, pues estaban desnutridos, con altas fiebres y fuertes diarreas.
CONMOCIÓN EN ZONA SUR
El hecho tenía conmocionada a la comunidad entera, las mismas autoridades se mostraron incrédulas ante las primeras denuncias hechas a la línea 911, sin embargo con el paso de los días dieron crédito a la información, dándose por ciertos los insólitos rituales, de los que se desprendían gritos espeluznantes y frases incoherentes.
A la fuerza, así tuvieron que ingresar al rancho donde estaban las familias, eran unas cinco, los adultos hincados tocaban el pedazo de palo que les iba a dar la sanación, los niños repetían el ritual y no se les permitía salir de la casita.
Desde el sábado tras anterior todos estaban en ayuno, reveló el mismo Cacique, quien dirigía la ceremonia, que además incluía bailes, cantos y oraciones.
La noche del domingo, una pareja de policías llegó hasta Río Bonito a poner orden, tras tantas quejas, topándose una escena poco común, que despertó las sospechas. En ese momento les fue negado el paso por tratarse de una propiedad privada.
OPERATIVO RELÁMPAGO
A eso de las 11:00 a.m., la policía llegó al lugar e ingresaron a la casa para socorrer a los menores. Lo más preocupante era la forma en que estaban, todos permanecían en trance adorando un tronco de madera, el cual era sujetado por el líder, un joven de 17 años de edad de nombre Ricardo Palacios. Según él, era el portavoz de Dios.
Carmela Palacios, quien también estaba en el grupo, comentó que desde hace una semana, tres brujos bajaron de San Vito de Coto Brus a visitar a unos amigos que viven en esa zona y desde esa fecha, todos los niños y adultos que conforman estas cinco familias, se enfermaron.
La mujer explicó que fue por esta razón que Ricardo, “chamán o curandero”, comenzó a realizar un ritual, pero para eso todos debían estar dentro de la casa, sin comer y bebiendo líquidos curativos de cacao.
CAOS EN CHOZA
La escena dentro de la casa, era de un total desorden, niños y adultos gritando con las manos extendidas al tronco.
Los cruzrojistas procedieron a revisar a los menores, fue necesario trasladarlos al hospital de Ciudad Neily. Mientras esto sucedía, algunas jóvenes cayeron al piso en descomposición, gritando y diciendo palabra incoherentes, a la vez pedían la mano de los que ahí se encontraban para pasar sus enfermedades y que así salieran de sus cuerpos.
Pese a que el estado de salud de los indígenas es estable, los médicos comprobaron el grado de desnutrición, así como los cuadros de fiebre y diarrea. En un principio, los padres no dejaban que los niños salieran porque decían que se estaban curando.
En las inmediaciones de las viviendas, se lograba encontrar defecaciones de color negro, las cuales decían que las enfermedades se encontraban en esos excrementos.