PRISMA
¡FUERA LOS CARROS VIEJOS!
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
¿Verdad que todos quieren carro nuevo? Sííííí, por supuesto que nos gustaría un último modelo, ojalá 4x4 de esos con un motor mayor a los 4 mil centímetros y full extras, pero si no tenemos el dinero para comprarlo no hay de otra que echarle mano a los carros que dejan los ricos, o los que rematan en Estados Unidos porque ya los gringos los consideran obsoletos, así es este asunto del mercado de vehículos, lo que dejan unos le sirve a los otros, y así sucesivamente va creciendo la cadena hasta que por fin el “cacharrito” terminó su vida útil y es destripado en una chatarrera.
Pero debemos comprender que una cosa es querer y otra muy diferente es poder... para qué vamos a comprar un carro viejo si nos va a generar una intranquilidad permanente porque a cada rato se nos queda varado, o tenemos que ir a RTV diez veces para lograr aprobar la revisión técnica, además los tráficos le quitan las placas cada vez que se lo encuentran en la calle por el exceso de humo, o tenemos que revolver gasolina con canfín porque el dinero no alcanza para llenar el tanque. Tenemos que aceptar que hay lujos que no son para nosotros los pobres, mejor invirtamos la platita en la educación de los hijos, o en tener más cositas en la casa, y alimentar mejor a la familia.
Todo lo anterior viene al caso a raíz de un decreto que publicará el Gobierno en los próximos días para prohibir la importación de autos con una antigüedad superior a los 5 años. La idea principal es remozar la flotilla vehicular para que contaminen menos y aprovechar que los nuevos modelos vienen con sistemas más eficientes que ayudan a ahorrar combustibles. Esto es bueno para el país, no se trata de eliminar a los importadores de autos usados, mucho menos se le obligará a deshacerse de su carro viejo, porque la medida se aplicará gradualmente de manera que cada año se reduzca -en un período- la antigüedad del vehículo, hasta que en definitiva se prohíba el ingreso de carros viejos.
Por supuesto que en el mismo decreto debería emitirse una directriz que baje los impuestos a los carros de modelos más recientes, para que la gente pueda comprarse un modelo 2002 con el mismo dinero que ahora compra uno 98, así todos estarían felices porque tendrían un mejor carrito, que de paso ahorraría combustible para ayudar a bajar la factura petrolera y reducir la contaminación ambiental, y no como ocurre actualmente que el “premio” para quien compra un carro más reciente es que debe pagar una cantidad de impuestos tan alta que duplica el valor. Si queremos que esto funcione hay que permitir que los carros paguen impuestos de acuerdo a su antigüedad. Actualmente si un auto tiene cinco años de viejo paga hasta un 70% de impuesto con respecto a los vehículos nuevos, lo que se busca es que paguen solo un 20% para que la gente tenga la posibilidad de modernizar su medio de transporte o su “machetito de trabajo”.
No se trata de sacar del negocio a nadie, sabemos que más de 60 mil personas dependen de la venta de autos usados, por eso todos los involucrados deben poner de su parte para que el beneficio sea compartido y... nadie termine resentido.