• De 77 años, Vásquez de Coronado
CAE VIEJO VERDE “VIOLASIRVIENTAS”
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Ilustración Germán Meza
A los 77 años todavía se le para. Solo le gustan las chiquillas flaquitas curvilíneas. Ninguna lo vuelve a ver a pesar de sus piropos de viejo verde. Ante la desesperación por las ganas y la soledad, se inventó un timo para hacerse de esclavas sexuales y satisfacer sus depravados apetitos.
El viejillo es acomodado, vive solo en Vásquez de Coronado y puso un anuncio en un periódico para buscar una sirvienta que le limpie la casa.
A las que llamaban solicitando trabajo -con la intención de lavar ropa, barrer, hacer almuerzo y cena- les decía que llegaran frente a la iglesia de Coronado, a las 8 de la noche, para entrevistarlas. Ahí eran abordadas por el septuagenario, en carro las llevaba a la vivienda para comenzar el interrogatorio.
Las llenaba de halagos y cordialidades pero, como el popular personaje de las fiestas patronales: “María Pepa, la horrorosa”, una vez que ponían un pie en la casa, el viejo se convertía. Cerraba puertas y ventanas, las amenazaba con un enorme y filoso machete y se les iba encima tocándolas, exigiéndoles sexo desenfrenado en todas las habitaciones de la vivienda, “si no me lo presta la hago picadillo”, les decía.
Muchas aguantaban el pase a cambio de dinero, con la excusa de la difícil situación del país por la ola de aumentos y el alto costo de la gasolina. Otras salían sopladas apenas el roquillo quedaba sin fuerzas, medio dormido y chingo, pero satisfecho.
El jueguito duraba toda la noche, roco y arrugado pero de aguante. Las dejaba salir hasta el otro día, eso sí, como peaje para que les abriera la puerta, tenían que echarse el “del gallo”.
NICA LO DENUNCIÓ
Una pinolera de 25 años no aguantó ni el primer toqueteo. Apenas el viejo verde se puso cochino, sacando la lengua, cuan larga la tiene, para besarle los pechos, ella se le paró en seco, pero el pervertido sacó machete, se lo puso en el cuello y la obligó a todo tipo de cochinadas a la fuerza.
Dos días pasó la extranjera en esa casa de horror -su celda sexual- hasta que logró escaparse y poner denuncia en la Sección de Delitos Sexuales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La policía ideó un hábil plan para detener al adulto mayor enfermazo. Un señuelo de sensual voz le pidió trabajo y el cara’e barro, ni lerdo ni perezoso llegó a recogerla, en el mismo sitio que a todas, frente a la iglesia local, la noche del jueves.
Ahí mismo, apenas parqueó el carro y le hizo ojitos al mujerón que lo esperaba, llegó la policía y lo esposaron, cayó en la trampa.
Los judiciales allanaron la casa que usaba como ratonera para violar empleadas. Trascendió que en el lugar localizaron importantes evidencias que lo vinculan con más casos. También fue decomisado el vehículo en el que llegaba por las sirvientas.
Según vecinos del depravado, era común ver ingresar y salir del inmueble a jovencitas delgadas, todos los días, por lo que se sospecha que hay más víctimas quienes, por miedo o vergüenza, no lo han denunciado.
Por ello el OIJ insta a la ciudadanía para que denuncien al viejo verde violador a los números confidenciales: 22-95-3315, 22-95-3316, 22-95-3060. En horas no hábiles: 22-95-3311, 22-95-3639 y 800-8000-645.
EL TIMO DEL VIOLADOR DE SIRVIENTAS...

1-El anciano puso un anuncio en un periódico solicitando los servicios de muchachas jóvenes para trabajos domésticos. 2-Las jóvenes que llamaban eran citadas al frente del templo católico de Vásquez de Coronado para la entrevista de trabajo. 3-El viejillo recogía a las mujeres en un automóvil y las llevaba hasta a su casa, no muy lejos del templo. 4-Como “María Pepa” el hombre de 77 años se convertía, una vez que entraba a la casa. Con machete en mano obligaba a las jovencitas a saciar sus apetitos sexuales.