• Difícil rescate en la montaña, Desamparados
VUELA POR CATARATA DE 15 METROS DE ALTO
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Randall Sandoval
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Diddier fue estabilizado a la orilla de la catarata por personal de Cruz Roja.
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Un menor de edad voló por una catarata de 15 metros de alto, en un sector boscoso de Higuito de Desamparados, la tarde de ayer. El quinceañero, identificado solo como Diddier, disfrutaba de un rato al aire libre, entre la espesa y húmeda montaña, que cada vez quedan menos.
Según narró Ronald Marín, uno de los primeros vecinos de la zona en llegar a colaborar, un amigo de Diddier resbaló cuando se encontraba en el lugar donde muere el río y comienza la caída de agua y, para sostenerse, jaló de la camisa al joven.
“Dos chicos estaban en la catarata, uno se resbaló y le dio un jalonazo al otro y ese se vino al suelo”, contó Marín.
El adolescente cayó, como si fuera un chorro de agua, golpeándose con las rocas que dan forma a la catarata mientras volaba llevado por la gravedad. Quedó seriamente herido sobre un mojado pero duro suelo de piedra. “Estaba quejándose, tenía los ojos hacia los lados y tenía golpes severos. Con él había una joven y un muchacho en el lugar, ya lo tenía fuera del sitio”, así describió el testigo el momento en que se encontró al herido. Como es un lugar de difícil acceso y la cobertura celular nula, los amigos de Diddier debieron caminar hasta una vivienda para dar aviso a los cuerpos de socorro. El frío y los golpes de la cruel caída hacían que el menor emitiera gemidos de dolor e hipotermia.
Recostado en las hojas y la hierba verde del cerro, el equipo de rescate de la Cruz Roja Metropolitana llegó ante el llamado de ayuda de los socorristas locales, a quienes se les hizo imposible sacar al paciente de ahí.
Estabilizado, pero en estado muy grave, un grupo compuesto por vecinos y cruzrojistas sacó a Diddier dándole machetazos al monte para abrirse pasó, pues éste se quejaba y movía brazos y pies, pese a que no recobraba el sentido. Luego de lidiar con un inaccesible camino resbaladizo por culpa de la lluvia y los bejucos que estorbaban el paso, montaron al paciente en una ambulancia y fue internado en el hospital San Juan de Dios, donde permanece grave.