• Granos y Concentrados Graco
IMPORTADORES DE SOYA RECLAMAN EXONERACIÓN
MARCELINO RIVERA SALAZAR
mrivera@diarioextra.com
Fotos: Graciela Solís
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En visita a DIARIO EXTRA, los representantes de Graco, Emilio Zúñiga (de espalda), Héctor Campos (tercero izq. a der.) y Melchor Rodríguez, compartieron con William Gómez (segundo a la izq.) y Mario Ugalde (der.) director y subdirector de este periódico, la iniciativa para eliminar el arancel de 5% a la harina de soya.
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El consorcio Granos y Concentrados S.A. (Graco) representa un grupo de 22 empresas pecuarias que importan harina de soya para la alimentación de animales y que hoy piden la eliminación de un arancel de 5%, que deben pagar por la traída de ese producto desde el extranjero, principalmente de Estados Unidos.
En Graco consideran que la harina de soya es materia prima para alimentación de gallinas, tilapias, cerdos y otros animales, por lo cual debería quedar exonerado de impuestos.
En visita a DIARIO EXTRA, Emilio Zúñiga, Héctor Campos, Melchor Rodríguez y Mauricio Fournier, todos representantes de Graco, expusieron los alcances de la iniciativa que promueven en la Asamblea Legislativa, tras el fallido intento con la Comisión exoneradora del gobierno.
• ¿Qué representa Graco?
Es una empresa dedicada a la Compra e importación de materias primas para la fabricación de alimentos balanceados para animales. Desde hace 6 años suple las necesidades de 22 empresas productoras que lo conforman. Las empresas que la conforman, representan el 40% de la producción nacional de cerdo, un 20% de la producción de pollo, un 30% de la de huevo, la mitad de la producción total de tilapia y el 30 de las empresas productoras de alimentos balanceados (como para ganado, caballo y mascotas).
Cada año, Graco importa 130 mil toneladas métricas de maíz amarillo, 36 mil de harina de soya, 7 mil de granos secos de destilería, 6 mil de gluten de maíz peletizado y 160 mil toneladas de aminoácidos.
• ¿Cuál es el problema que afrontan?
Emilio Zúñiga (EZ): El Arancel para la importación de la harina de soya, que es de un 5%. Aquí existe una empresa, Inolasa, cuyo fin comercial es la extracción de aceite del frijol de soya. Pero el sobrante lo utilizan para producir harina de soya, el cual distribuyen casi de manera exclusiva en el país. Lo que pasa es que ellos cobran ese 5% de impuesto como si lo importaran, pero en realidad se produce aquí. En ese caso es injusto que cobren un arancel que no existe, porque Inolasa solo paga un 1% de impuesto por el frijol de soya, pues pasa como materia prima.
La soya es uno de los principales nutrientes en la alimentación de los animales.
Es un elemento que para nosotros es insustituible. En Costa Rica no se produce una sola mata de frijol de soya, porque por clima, extensión y terrenos no es apto para la siembra de ese producto.
Si mis gallinas no comen soya en su fórmula no ponen huevos, los chanchos no crecen, y las tilapias no se alimentan.
• ¿Cómo se negoció en el TLC?
Héctor Campos (HC): En el resto de Centroamérica ya está eliminado. Aquí hay una desgravación de 15 años plazo, eso es como matar un burro a pellizcos.
Si no se elimina ese arancel, ¿qué pasaría con el sector que ustedes representan?
EZ: De hecho ya los precios se han disparado, solo el maíz subió $50 la tonelada y sigue subiendo, lo que está llevando es a una crisis. La eliminación de ese arancel es como tomarse un vaso de agua en el desierto, es poco, pero ayuda.
• ¿Y esos costos se trasladan cl consumidor?
Melchor Rodríguez (MR): Lo que pasa es que no podemos pasarle todo el costo a los consumidores, no en la forma que se requiere. Nosotros estamos en oferta y demanda, por cuestiones de costumbre de consumo. Ahora empieza una época de alto consumo.
• ¿Cómo se beneficia el consumidor final, de una rebaja de $25 por tonelada para ustedes, aproximadamente?
HC: Lo que ayuda es a salvar el sector productor está muy apretado, la bola no alcanza. El producto final no sube igual que eso, por lo general los precios alcanzan un mejor precio cuando se siente cierta escasez.
Pero sí es claro que al reducir los costos de producción en algún momento se frenaría el aumento en el producto final. Además se recupera la competitividad de los productores nacionales que son los únicos que pagan aranceles.
También con esta crisis se ven perjudicadas 5 mil personas, que trabajan directa o indirectamente en la industria pecuaria y que dependen de las empresas que forman Graco.
• ¿Cómo hace el resto de Centroamérica para poder importar harina?
EZ: Ellos tiene infraestructura adecuada para guardar la harina con la que nosotros no contamos. El Grupo Graco, conformado por 22 empresas nos unimos, dijimos entrémosle, aunque sabíamos que requería una fuerte inversión.
Por los costos que tenemos no es meritorio pagar ese arancel del 5%.
El alimento de los animales es un 80% de los costos de producción, la intención es que se quite ese impuesto que está produciendo todo.
HC: No es que por quitar el impuesto van a bajar de una vez los precios, entre más suba el precio de la harina de soya en Estados Unidos, más se paga de impuestos.
Queremos dar la pelea para que nos elimine ese 5%, porque ahora sí se está convirtiendo en una carga muy pesada
Además, si la plata le queda a Hacienda se invierte en la sociedad pero en este caso le queda a un empresario que se la echa a la bolsa.
• ¿El costo de importación será el mismo pagándole a Inolasa que al gobierno?
MR: Si nos quitan el impuesto nos va a bajar los costos, porque un 5% es bastante. La compra se hace en la bolsa de Chicago, si se hace una buena compra se puede ahorrar mucha plata.
Todo es un juego aparte, uno se la juega con la parte grande que es en Chicago. Si el gobierno nos la quita a nosotros, los otros importadores seguirían sujetos a Inolasa porque no cuentan con infraestructura de almacenaje.
• ¿Qué han hecho ustedes ante el impuesto?
Mauricio Fournier (MF): Decidimos conformar la asociación y traer nosotros la harina de soya. Para nosotros es muy importante la calidad del producto, tenemos estudios técnicos donde se demuestra que la calidad de la harina que vende Inolasa es inferior a la que supuestamente ofrece.
Pero como era un monopolio no se podía hacer nada. Decidimos hacer nuestro proyecto y gestionar la exoneración ante la comisión formada por el Ministerio de Hacienda, Agricultura y Economía.
• ¿Qué pasó ahí?
MF: Nos rechazaron la solicitud de exoneración supuestamente por falta de documentos, pero desde agosto del año pasado solo nos dan largas al asunto y por eso pensamos en acudir a la vía legislativa.
Nos echamos un pleito, porque sentimos que la harina de soya es materia prima.
• ¿Se podría comprobar la mala calidad?
MF: El MAG alega que habría que verificar la muestra, Inolasa manipula la calidad de la harina de soya, ellos no lo toman como válido.
Han manipulado las instituciones, ningún funcionario público ha tocado el tema porque eso tiene padrinos.
HC: Nosotros hemos hecho números y estimamos que Inolasa recoge unos ¢2 mil millones al año, por impuestos que no debería percibir.
• ¿Por qué fue creado Graco?
EZ: Para obtener mejores precios en la compra de materias primas, las cuales representan alrededor del 80% del costo de producción de las empresas asociadas.
También para reducir al máximo los costos de importación y logística como fletes y seguros, pero sobre todo para ofrecer alternativas de materias primas para la fabricación de alimentos.
• “No podemos pasarle todo el costo a los consumidores, no en la forma que se requiere. Nosotros estamos en oferta y demanda”.
• “Eliminar el arancel de 5% a la harina de soya como se negoció en el TLC, es como matar un burro a pellizcos, mientras el resto de Centroamérica ya la importa sin impuestos”.
• “La eliminación de ese arancel es como tomarse un vaso de agua en el desierto, es poco, pero ayuda”