• Denunciado por dueña, Guanacaste:
ACUSAN A NICA DE VIOLAR A CERDA
• Por vergüenza mete cara en tarro plástico.
Paola Hernández Chavarría
phernandez@diarioextra.com
Fotos: Roxanna Barahona, corresponsal
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Doña Lastenia Méndez, dueña de la bestia que ha sido violada en dos ocasiones, cuenta que ella huye cuando ve hombres y mete el hocico en un tarro. A su lado la marranita triste.
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Mientras don Pedro Espinoza y su esposa Lastenia Méndez dormían tranquilamente en su casa de habitación, ubicada en Corrales Negros de Santa Cecilia de La Cruz, Guanacaste, los gruñidos de una chancha de su propiedad los despertaron y se pusieron nerviosos.
Nunca antes “Peggy” se había comportado de esa forma extraña y menos en horas de la noche, cuando por lo general descansa tras pasar el día completo en el campo junto a su dueño.
La pareja muy asustada se levantó de la cama y echó un vistazo al exterior de la vivienda, al encender la luz del chiquero, quedaron atónitos, frente a sus ojos había un hombre desnudo, nada más y nada menos que violando al animal.
La escena era aberrante, el sinvergüenza, un nicaragüense que alquila un cuarto vecino, procedió sexualmente en contra de la chancha, quien con varios movimientos bruscos trató de defenderse, sin embargo no pudo alejarlo.
Con todo el descaro del mundo, chingo en casa ajena, el extranjero disfrutaba del acto, sujetándose de un mecate que estaba alrededor de la marrana y en otra mano un rollo de papel higiénico, que dejó botado al verse sorprendido.
Para estos lugareños fue más que repugnante ver tal acontecimiento, pues el hombre estaba visiblemente extasiado, en una situación salida totalmente del comportamiento humano.
Y es que de seguro el agresor conocido como “El Flaco” y de nombre Raúl tenía días de planificar el hecho, pues vivía en un cuarto al lado del chiquero, mientras trabajaba en la corta de naranja en las fincas del Oro S.A., en Santa Cecilia.
La propietaria de “Peggy”, una cerda que pesa más de 140 kilos, manifestó que le da mucha lástima, pues el animal ha crecido a su lado desde pequeña y hasta ahora topó con tan mala suerte que en dos oportunidades ha sido violada. Peor aún, menciona, “todos han sido nicaragüenses que llegan y se hospedan en unos cuartos vecinos”.
Contó que la primera vez se trataba de un nica que fue conocido como Mariano. “Yo consulté a la asociación protectora de animales que si para estos bandidos había algún castigo y no me dieron respuesta, ya que lo único que han hecho las autoridades es mandarlos para migración y desentenderse de los casos.
“Me da mucha lástima la chanchita, porque ya les tiene gran temor a los hombres, cuando los ve sale corriendo desesperada buscando salvación y mete la cara en un tarro plástico. Y es entendible, solo daños le causan”.
Los oficiales que atendieron la violación de la chancha este domingo por la mañana. El teniente Gutiérrez, comandante del puesto de la Fuerza Pública del lugar y el sargento Nicolás Rodríguez, manifiestan que ellos recibieron la denuncia a tempranas horas de ayer, pero cuando llegaron a la finca donde habita el violador, éste ya se había dado a la fuga.
La única evidencia del atroz acto eran una tablas arrancadas por donde dijeron los propietarios ingresó el violador, además del rollo de papel higiénico que dejó botado.