PRISMA
LAS VACACIONES Y NO ABANDONAR LAS AULAS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las conocidas “vacaciones de 15 días” para los estudiantes de las escuelas y colegios públicos -de medio año- iniciarán a partir de mañana viernes. No hay duda que es un periodo muy bonito para descansar y recargar baterías de cara a la segunda parte del año lectivo, es por eso que los niños y jóvenes deben planificar adecuadamente en qué van a invertir su tiempo libre para sacarle el mejor provecho.
Lamentablemente muchos olvidan que es únicamente un descanso corto, y en lugar de disfrutarlo al máximo más bien lo aprovechan para convencer a sus padres de que “no sirvo para el estudio”. Con ese absurdo abandonan el proceso de aprendizaje, el cual constituye el único medio para optar por un futuro más esperanzador. Así es, muchos costarricenses no quieren entender que el porvenir de Costa Rica está en la educación, y por eso no aprovechan las ventajas que tiene este país para educarse. Bien que mal, aquí todos tenemos la oportunidad de asistir al kínder, escuela o colegio, porque en cualquier rincón del país existe, aunque sea una pequeña escuelita donde los niños y jóvenes aprenden lo básico para posteriormente formarse como profesionales, y optar por buenos salarios y de paso una mejor calidad de vida.
Es imperdonable que los papás alcahueteen a sus hijos para que dejen de asistir a clases, muchos abandonan las aulas después de las vacaciones de medio año, sin ni siquiera dar la lucha por mejorar, optaron por lo más fácil, huir ante el primer obstáculo que se les presentó, y los padres de familia, en lugar de exigirles continuar en la lucha, “les aplauden la gracia”, dando por un hecho que su hijo no sirve para el estudio. Eso es mentira, porque si bien es cierto algunos son más “avispados” que otros, con esfuerzo y dedicación todos podemos lograr los objetivos cuando verdaderamente los buscamos. Dejar de estudiar no tiene justificación desde ningún punto de vista, pero menos cuando se hace utilizando pretextos tan absurdos como el aburrimiento. ¿Qué quieren, quedarse en la casa aprendiendo mañas?
Dios quiera aprendamos a “manejar” a nuestros hijos para que -luego de estas vacaciones cortas- todos regresen a donde deben estar... en las aulas. Hágale saber a su muchacho o muchacha lo importante del proceso de aprendizaje, contágielo de entusiasmo, recuérdele que en el estudio está su futuro y el futuro del país. La falta de interés podría darse por diferentes razones, por eso lo primero que debemos hacer es identificar esos problemas para orientarlo de la mejor manera, porque la única forma de alcanzar los objetivos propuestos es mediante el estudio y la persistencia.
Tratemos de pensar como ellos, negociemos, estimulémolos, hábleles con claridad y amabilidad, destacando siempre lo positivo, relacionando el tema que se está tratando con la “propia vida” y con su futuro. ¡Felices vacaciones, y espero que el 21 de julio todos estén haciéndole frente a su responsabilidad... estudiar!