PRISMA
LOS PARQUES NACIONALES Y LA IRRESPONSABILIDAD TICA
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Bien lo dice la estrofa de una canción romántica: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido...”, y es que muchos costarricenses no le damos el verdadero valor que tiene la naturaleza que nos dio Dios, y que a través de los años algunos “quijotes” se han dedicado a defender, pero a otra buena parte ni le importa que destruyan los bosques, así es la vida. Vean por ejemplo lo que sucedió con ríos como el María Aguilar o el Torres en San José, hace muchos años, cuando los abuelitos de las actuales generaciones se bañaban libremente, ni por la mente les hubiera pasado que serían convertidos en “cloacas nacionales”, seguramente igual sucede en el resto de provincias de Costa Rica, pensamos que de por sí ahí estarán toda la vida... cuando nos damos cuenta el daño ya está hecho y no hay posibilidades de recuperar aquel “hermoso paraíso natural”.
¿Por qué no valoramos lo que tenemos? Sencillo; porque la rutina de ver todos los días lo mismo nos ciega, y muchas veces nos evita darnos cuenta que realmente vale la pena. No le damos la verdadera importancia a lo que nos rodea y por ello no le brindamos la atención ni la protección adecuada. ¡Pero cuidado porque nada es eterno!
Igual ocurre con los parques nacionales de Costa Rica, y los demás atractivos naturales que poseemos. Sabemos que son importantes para los turistas que nos vienen a dejar dólares a manos llenas, sirven de pulmón natural para el país y el mundo, pero en lugar de cuidarlos y vigilar para que cada día sean mejor, más de un inconsciente corta árboles, mata animales, tira basura en los senderos, extrae plantas en peligro de extinción, y si pueden hasta se roban los letreros que informan a los turistas sobre los orígenes de nuestros territorios protegidos. Hace pocos días vimos como detenían -en Santa Elena- a unos “salvajes” que ya habían matado a una venada “panzona” y a otras especies, que dicha que los apresaron... pero seguramente ya están libres, porque las leyes o los jueces son demasiado suaves y no se han decidido a sentar un precedente que sirva de ejemplo a los demás.
Por qué no quieren entender que cuidar la naturaleza nos deja dinero... solo para que tengan una idea les cuento que los golpeados parques nacionales generan cada año un promedio de ¢300 mil millones, eso representa para muchas comunidades el principal motor de desarrollo económico, y es una de las principales fuentes de divisas. Pero como si fuera poco, algunos estudios reflejan que la mitad de los turistas que vienen a Costa Rica visitan las zonas protegidas. Se dan cuenta porque hay que defenderlos... entienden que de esa importante actividad vive una enorme cantidad de familias costarricenses.
No sé que le pasa a muchos ticos, pero no defender los bosques es como permitir que nos roben la billetera, a veces, no nos damos cuenta de las cosas buenas que tenemos, por eso el Parque Nacional Manuel Antonio está al borde del colapso, y pareciera que a nadie le importa. Deberían hacer planes de manejo autosuficientes, si el turismo trae dólares los deberían invertir en la protección y mejoramiento de los parques, pero en lugar de eso... los servicios sanitarios parecen tugurios, los carros son reproductores de lana, y los escasos guardaparques no tienen ni cantimplora para llevar agua.
No destruyamos lo único que podemos heredar a las futuras generaciones, démosle el valor que verdaderamente tienen... los parques nacionales son mejor que si tuviéramos pozos petroleros.