• Inseguridad, hacinamiento y malos olores en delegaciones:
DIPUTADA PRUEBA CAMA DE POLICÍAS
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Juan Carlos Rubí
 |
La diputada Evita Arguedas comprueba si la espuma de los camarotes de algunas comisarías de la Fuerza Pública es suave. Lo que comprobó es que la vida del policía es muy dura.
|
En un recorrido realizado por tres delegaciones policiales de la Gran Área Metropolitana, la diputada independiente Evita Arguedas constató que los puestos de la Fuerza Pública están convertidos en verdaderos tugurios.
Los lugares para guardar las armas son inseguros, los cuartos donde los policías duermen hacinan a los oficiales y muchos están inundados de zancudos. Además los servicios sanitarios y las propias celdas presentan un pésimo estado.
En la vida del policía hasta las camas de los oficiales son duras, como la propia legisladora lo comprobó.
CURRIDABAT
El recorrido empezó en la delegación de Curridabat, la cual tiene una bonita fachada pero por dentro es un galerón viejo.
Las armas tienen 80 años, están obsoletas; en el techo hay un hueco y usan el cielo raso como bodega; los baños son insalubres y para todos los policías hay un camarote, donde deben dormir hombres y mujeres, pues no hay cuartos separados.
“Aquí no hay ningún tipo de condición. En esta delegación se violentan los derechos humanos de los policías. Hablamos de los derechos de las víctimas, de los propios victimarios, pero ¿cuándo hemos hablado de los derechos humanos de los policías?”, expresó Arguedas cuando observó cada detalle del puesto policial.
Uno de los problemas más serios que enfrenta el Ministerio de Seguridad es que solo el 10% de las delegaciones es propiedad del Estado, por eso no puede hacer ninguna mejora al 90% restante.
Por ejemplo, el puesto de Curridabat es propiedad de la municipalidad local, confirmó el sargento Sergio Serrano, jefe de la delegación.
“¿Con qué motivación se va usted a levantar para venir a meterse aquí? Un lo asimila y trata de estar el menos tiempo posible dentro de las unidades. Hay que tratar de mejorar las instalaciones para que cuando salga de mi casa sepa que voy a un lugar con las condiciones mínimas para así emplearme aún más hacia la ciudadanía”, dijo Serrano.
TRES RÍOS
Un total de 61 oficiales -10 de ellos mujeres-, 1 baño bueno unisex, 1 tanque séptico que va a dar al río, 1 baño taqueado, 2 celdas que también utilizan el Organismo de Investigación Judicial y la Fiscalía y 1 solo dormitorio para hombres y mujeres.
Esa es la delegación policial de Tres Ríos, distrito cabecera del cantón de La Unión. Para el jefe de puesto, Ronald Masís “es una de las delegaciones más bonitas que hay en el país”.
“Aquí viene el Ministerio de Salud y lo clausura, viene Setena y lo clausura. Tienen un río donde el tanque séptico va a dar a las aguas, contaminando la región. Vimos las celdas, están en el peor estado que he visto, además tienen problemas de inseguridad.
Los policías nos decían que a una persona que estuvo detenida le dieron algo para que abriera la puerta, se fue y anduvieron por el río buscándola. En las habitaciones faltan el techo y ventanas, ahí entran zancudos”, comentó la diputada al salir del puesto de Tres Ríos, donde probó hasta el catre donde duermen los oficiales.
Estas dos delegaciones son un ejemplo que se repite en todo el país. Para el oficial Gilberto Barrientos, el problema se presenta porque en las dos administraciones anteriores no se destinó un centavo para infraestructura.
“Existe una unidad de proyectos en Seguridad Pública, se están analizando algunos terrenos que la gente piensa donar. Hubo un abandono por un periodo, entonces estamos viendo las prioridades para ver presupuestariamente qué viabilidad tenemos para 2009, pero no tenemos el presupuesto.
Hay edificaciones que no son nuestras sino de convenios que están por vencer, por lo que no podemos invertir nada en ellas”, explicó Barrientos.