LA ECONOMIA COSTARRICENSE EN EL 2008
Carlos Federico Smith
Hoy 26 de febrero de 6 a 7 y media de la noche, como parte de la celebración del 50º aniversario de la fundación de ANFE, en sus instalaciones 200 metros al oeste de la Casa Italia se celebra un foro sobre “Perspectivas de la Economía Costarricense en el 2008”. La entrada es gratuita y abierto a todo el público, aunque se requiere reservar campo en los teléfonos 253 4460 y 224 7350. Dicho foro será coordinado por dos economistas de esa institución, el Dr. Juan Muñoz Giró y el Dr. Jorge Corrales Quesada.
Es un tema de gran importancia actual, pues no sólo nuestra economía deberá enfrentar este año un enfriamiento en el crecimiento de los Estados Unidos y de otros importantes países industriales, lo cual, es de prever, tendrá efectos en el desempeño del nuestro, pues en parte dependemos de un sector externo dinámico, en donde deberíamos competir con base en productividad y no por subsidios que sólo significan que Costa Rica “exporte pobreza”.
También es importante considerar los efectos que puede tener la prosecución de la política cambiaria del Banco Central, mediante la cual, tozudamente, insiste en mantener artificialmente un tipo de cambio del colón con respecto al dólar, fijándolo al tipo inferior de la banda cambiaria. Para impedir que el dólar caiga por debajo de ese límite, el Banco adquiere los dólares excedentes de la banca comercial, lo cual se traduce en un exceso en la emisión de dinero. Los problemas con esta medida van desde tratar de corregir un problema cambiario no ajustando el tipo de cambio, como debería serlo, sino manipulando los tipos de interés pagados domésticamente, hasta concluir en generar un serio problema inflacionario en los meses futuros, debido a la creación excesiva de medios de pago, así como estimular la creación de una burbuja de consumo, a causa de esa rebaja artificial de intereses, cuya ruptura en su momento tendrá efectos muy negativos para el país.
La credibilidad del Banco Central está en juego. Lo que podrá suceder de ahora en adelante es que se profundice la pérdida de fe en esa institución. El Banco efectúa unas apuestas muy riesgosas, como que las tasas de inflación de este año serán significativamente menores a las del año pasado, que logrará controlar la entrada de capitales volátiles en el país (ya echó a volar las campanas al cielo alegando que con sus recientes medidas compra sólo la mitad de los dólares que venía comprando para mantener el colón subvaluado), que aumentará significativamente la importación del país (pero contradictoriamente sostiene un colón con respecto al dólar más caro del que define el mercado), y sobre cosas de esta naturaleza. Al tiempo, el Banco Central castiga al ahorrante, con tasas reales negativas cercanas a un menos 4% (provocando lo que el respetado economista Dr. Claudio González Vega llamaba “una represión financiera”), así como daña al asalariado costarricense, pues hoy se le paga menos colones de lo que podría percibir, si el tipo de cambio se dejara ajustar libremente. Eso es lo que significa “exportar pobreza”.
Preocupa el enredo en sus propios mecates en que está el Banco, pues definirá en mucho las posibilidades de un crecimiento real no inflacionario en este año. Por eso el foro que esta noche realiza ANFE es clave para que el costarricense se dé cuenta de los embrollos que nos aguardan.