• Lo atropelló, Liberia, Guanacaste:
ÁRABE BORRACHO MATÓ A CICLISTA
CARLOS VARGAS SOLANO
cvargas@diarioextra.com
Fotos: Johnny Méndez, corresponsal
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En un charco de sangre quedó el cuerpo sin vida de Fernando Mendoza.
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Fernando Mendoza Marchena, un guarda de seguridad de 52 años, salía de su trabajo y se dirigía rumbo a su casa. Como todas las noches, viajaba tranquilamente en su bicicleta, vehículo que utilizaba para trasladarse de su vivienda a la empresa donde laboraba.
Pero la noche del miércoles fue su último recorrido, pues un conductor borracho lo atropelló y lo dejó sin vida en la carretera, cerca del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber, en Liberia, Guanacaste.
Minutos antes un árabe identificado como Anwer Daniel Gazzel Kammeijev se encontraba en un bar en el centro de la Ciudad Blanca. Según testigos, el extranjero disfrutaba con un amigo pero de pronto el licor se les subió a la cabeza y hasta montaron un escándalo a la hora en que les mostraron la cuenta.
Aparentemente a los hombres los corrieron del bar, pues se negaron a pagar lo consumido. Eran pasadas las 11.30 de la noche del miércoles, el árabe salió del lugar, subió a su carro y a toda marcha condujo por la vía que comunica Liberia con Santa Cruz, pero iba pasado de copas y no vio a un ciclista que transitaba por el lugar. Era Fernando Mendoza.
Ocurrió la fatalidad, el conductor lo atropelló, lo dejó sin vida en la calle y se dio a la fuga. Después las autoridades policiales lo siguieron y kilómetros más adelante lograron detenerlo.
Pero la historia no terminó con la detención, pues el árabe se puso malcriado con la policía y se negó a que le practicaran la alcoholemia. Por su actitud, un oficial de seguridad tuvo que esposarlo para que no se fugara.
El vehículo en que viajaba es un pick up Ford. El hombre se dirigía hacia Playa Potrero, donde reside actualmente.
El accidente se produjo a 50 metros de la vivienda de la víctima, por eso su esposa Ramona de la Cruz dio aviso a las autoridades. Según el inspector del tránsito Mario Lara, él persiguió al auto suicida, logró interceptarlo y el conductor se negó a detenerse.
Tras la detención, la Fuerza Pública comprobó que se trataba de los mismos hombres que salieron del bar liberiano.