PRISMA
MOTIVAR A LOS EMPLEADOS RESULTA UN BUEN NEGOCIO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Existe un dicho popular que reza que: “trabajar es tan feo que hasta pagan”, pues vieran que discrepo completamente de esa afirmación, porque el trabajo dignifica al ser humano, y por eso no necesariamente debemos verlo como un martirio, sino como un lugar donde nos superamos y adquirimos el dinero necesario para salir adelante con nuestra familia. Además, no todas las empresas tienen un ambiente laboral feo... una buena cantidad de ellas motivan a los trabajadores, les premian el esfuerzo, y crean un ambiente agradable para que los empleados sean felices desempeñando su función.
Para lograrlo, los patronos deben echarle mano a la motivación porque les permite el progreso y la prosperidad, además, es un buen negocio ya que aumenta el rendimiento de cada persona. Un empleado motivado se convierte en generador de progreso, por eso cada vez más los empresarios se preocupan de las necesidades de sus trabajadores, de esa forma se consigue que los individuos se sientan satisfechos y autorrealizados, o sea, ambas partes salen ganando.
Un día de estos la subgerente General del GRUPO EXTRA, Iary Gómez Quesada “se puso el overol”, y con libreta y lapicero en mano habló con cada uno de los trabajadores para conocer sus necesidades, con solo eso los comentarios de los compañeros fueron increíbles, algunos decían que “así sí vale la pena llegar a la empresa todos los días”, ¿y qué perdió con hacer ese recorrido? Nada, ¡más bien ganó!... invirtió tiempo en algo valiosísimo como es el roce directo con los empleados. Ojalá este ejemplo sea imitado por todos los empresarios, lo que pasa es que aquí en Costa Rica muchos patronos ni siquiera saben como iniciar un plan motivacional para que sus empleados se sientan a gusto con lo que hacen.
Estrategias hay muchas, a continuación mencionaré algunas porque “quien quita un quite” le sirvan para que su empresa o negocio de ese salto que tanto ha buscado. Es importante mantener un contacto personal con los trabajadores estableciendo relaciones informales, no sólo basadas en el trabajo, además, hay que permitir a los empleados expresar sus opiniones en un clima de libertad, y hacerles saber que sus ideas se toman en cuenta, esto ayudará a que se sientan motivados porque son valorados y apreciados como personas y como profesionales.
Hay que explicarles por qué deben hacer las cosas de una u otra forma, la comprensión de la tarea que desempeñan ayuda a que se sientan parte de lo que están desarrollando e incluso, es posible que puedan hacer aportaciones que mejoren el proceso. Cuando los empleados se sienten autónomos, son capaces de poner en práctica su iniciativa, mostrándose responsables en su trabajo y asumiendo riesgos, esto dará como resultado un mejor producto.
Entonces, por qué los empresarios no se plantean la posibilidad de premiar a aquellos trabajadores que realmente se toman en serio su labor y son capaces de asumir riesgos. En todo caso, los empleados deben saber que si fracasan, no será tan grave como para que no puedan volver a intentarlo. También es importante ofrecerle a los compañeros cursos de formación, sobre trabajo en equipo con nuevas personas, esto les ayudará a conocerse a sí mismos.
Recuerden que “el secreto del éxito empresarial se debe a la gente. Si el personal es de alta calidad y está totalmente motivado e identificado con la empresa los rendimientos se multiplicarán”. ¡Díganme si no es bonito saber que nuestro jefe nos valora! Empresarios, anímense porque de todas formas lo más importante que puede tener cualquier compañía es el recurso humano, de eso depende el éxito de todo negocio.