• Monseñor Ángel San Casimiro:
“EL PAPA LEYÓ LA INVITACIÓN DEL GRUPO EXTRA Y LE CAUSÓ UNA GRATA IMPRESIÓN”
Padre Glen Gómez
Especial para DIARIO EXTRA
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Durante su audiencia con el papa Benedicto XVI, monseñor Ángel San Casimiro entregó la invitación enviada por el Grupo Extra al Sumo Pontífice pidiéndole que visite Costa Rica.
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El pueblo costarricense recibió una bendición muy especial ayer, cuando cuatro de los siete obispos que se encuentran en Roma en el marco de la visita ad limina se reunieron con el santo papa Benedicto XVI.
Monseñor Hugo Barrantes, monseñor Ángel San Casimiro, monseñor José Rafael Quirós y monseñor Óscar Fernández fueron recibidos individualmente en la primera tanda de audiencias, que continuarán el viernes.
Precisamente ayer fue entregada al Sumo Pontífice la invitación que el Grupo Extra planteó desde agosto de 2007 para que el Papa visite Costa Rica, dada en su propia mano por el obispo de Alajuela, Ángel San Casimiro, quien dijo haber vivido una de las experiencias más hermosas en su vida sacerdotal al encontrarse con el máximo líder espiritual.
“Me encontré un hombre que refleja una juventud interna enorme que llega a contagiar, un hombre que al conversar nos llena de esa esperanza tan necesaria en Costa Rica para cambiar el rumbo de nuestra sociedad”, detalló San Casimiro, admirado por la forma en que el Santo Padre sigue con mucho interés la situación de Costa Rica y ha enfatizado la necesidad de trabajar fuertemente en pro de la familia y la juventud.
“Quiero dejar constancia al Grupo Extra y Radio América que el encargo que ellos me hicieron fue cumplido, a saber, el Santo Padre leyó la invitación con mucho interés y fluidez, y le causó una grata impresión de que estos medios de comunicación le dirigieran tanto ese saludo como esa invitación a visitar nuestro país.
Estoy seguro de que el Santo Padre buscará la oportunidad y el medio para agradecer al Grupo Extra su delicadeza para con el sucesor de Pedro”, explicó monseñor San Casimiro tras el encuentro con el Papa, en el que hizo entrega de la solicitud del Grupo Extra para que Su Santidad visite nuestro país.
HABLARON SOBRE LA POBREZA Y LA FAMILIA
Monseñor Hugo Barrantes, arzobispo de San José, fue el primero en encontrarse con el Santo Padre y tras la visita manifestó su grata impresión al encontrarse con un “Padre” que, a pesar de su edad, tiene un semblante joven y lleno de energía.
En el encuentro hablaron sobre la situación de la familia en el país y la pobreza que agobia a miles de ellas, así como de el clero, la juventud, las vocaciones y la pastoral de la sociedad.
“La conversación fue muy amplia, hablamos particularmente de la situación de la familia en nuestro país. Le manifesté que la familia como institución está en crisis y que justo el año pasado tuvimos más matrimonios civiles y uniones libres que matrimonios religiosos… Al respecto, el Santo Padre insistió en la necesidad de que la familia sea transmisora y educadora de la fe”, detalló.Según expresó monseñor Barrantes, el Papa quería conocer la situación de la pobreza en nuestro país, ante lo cual le expuso la preocupación por las grandes diferencias entre quienes más tienen y quienes menos tienen.
“Yo le manifesté nuestra preocupación como obispos por la creciente brecha social y la consecuente necesidad de iluminar a todos los costarricenses desde una perspectiva ética que se inspire en los principios de la doctrina social… Somos muy pragmáticos, hablamos mucho de producción de consumo y de vender pero no hablamos de redistribuir ni de aplicar la justicia y la solidaridad”, enfatizó monseñor Barrantes.
PIDIÓ POR PESCADORES DE PUNTARENAS
Monseñor Óscar Fernández, obispo de Puntarenas, quien hace esta visita por primera vez, dijo que la impresión que le dejó el Papa es la de una persona con una gran bondad y amabilidad, además de manifestar un gran respeto y capacidad de escucha. En el corto periodo que dura la audiencia le habló de su preocupación por la situación de los pescadores y del turismo.
“Recalqué la necesidad de dar un acompañamiento pastoral a este sector, que incluye una presencia permanente de la Iglesia a su lado, el anuncio del Evangelio y el discernimiento de los problemas que les aquejan”, indicó monseñor Fernández, quien le explicó al Santo Papa las penurias que atraviesan los pescadores porteños.
“El turismo está presente en la realidad de nuestra diócesis, la influye y la determina. En clave positiva hablamos de un turismo sano que mejora en parte la infraestructura de nuestras poblaciones, da empleos y ofrece la oportunidad de intercambio cultural.
No obstante, hay una influencia negativa en cuanto absorbe la cultura autóctona e impone otro tipo de manera de ser y de mirar la vida…
Al respecto le señalé al Papa mi preocupación por la creación de un ambiente propicio que propaga la venta y el consumo de droga y la prostitución”, explicó.
SIGUIÓ PASO A PASO LA REALIDAD LIMONENSE
Monseñor José Rafael Quirós, obispo de Limón, dijo sentirse impresionado por la forma en que durante la conversación el Santo Papa siguió paso a paso cada uno de los aspectos de la realidad que vive Limón.
Afirmó que fueron 20 minutos de gracia en los que se llenó de mucha fortaleza y esa energía que el Santo Padre transmite. Para monseñor Quirós esta era su primera visita ad limina.
“Encontrarse con el Santo Padre es encontrarse con el Vicario de Cristo… En ese momento a quien tuve de frente, además de manifestarme una gran calidad y cercanía humana, me transmitió una gran paz y motivó en mí la confianza ante el ministerio pastoral que la Iglesia en su persona me ha confiado… Destaco, antes que nada, la atención con que seguía paso a paso cada uno de los aspectos de la realidad diocesana de Limón que yo le compartía”, expresó.
INICIARON CON MISA EN LA TUMBA DE SAN PEDRO
El programa de actividades de los obispos de la Conferencia Episcopal costarricense se inició ayer bajo una mañana lluviosa, precedida por una noche de tormenta, en el sepulcro de San Pedro, donde tuvo lugar la eucaristía.
La celebración fue presidida por monseñor José Francisco Ulloa, presidente de la Conferencia Episcopal, quien destacó el significado que para ellos como obispos encierra esta jornada. “Es para nosotros una gracia inmensa poder reunirnos esta mañana sobre el fundamento visible que Jesús quiso para su Iglesia: el apóstol Pedro y sus sucesores, hoy Benedicto XVI”, comentó.
Ulloa destacó que San Pedro llegó a Roma por la causa de Cristo para predicar el mensaje de salvación. “Pedro vino a Roma a morir por Cristo en el martirio. Pedro permanece en este sepulcro como fundamento de la Iglesia de Jesús”, afirmó.
Finalmente, recordó a sus hermanos obispos que han venido a Roma, pues como Pedro son discípulos de Jesús.
“Al encontrarnos espiritualmente con Pedro y personalmente con Benedicto XVI, su sucesor, dejémonos contagiar del amor y de un mayor compromiso con la Iglesia de la cual somos pastores”, indicó.
Concluida la eucaristía, siempre en el área donde se encuentran sepultados los sumos pontífices, los obispos se encaminaron a la tumba del papa Juan Pablo II donde, además de orar, recordaron la importancia de su presencia en la Iglesia y en su propia vida
Como parte de las actividades, los obispos visitaron el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, instancia vaticana que colabora en la promoción del uso de los medios de comunicación para la evangelización.