San José, Costa Rica, Jueves 31 de enero de 2008, 17:31:07.


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• Maniatados, Ciudad Neily:

EJECUTAN A CINCO EN TAJO DEL AMOR

Fabián Meza / Paola Hernández
fmeza@diarioextra.com/
phernandez@diarioextra.com
Fotos: Roberto Fernández, corresponsal
Randall Sandoval
Ilustración: Germán Meza

Fuertemente armados, los policías de fronteras de Ciudad Neily resguardaron la escena del crimen en la entrada al Tajo El Pelón.
CIUDAD NEILY.- La ejecución de cinco hombres, cuyos cuerpos aparecieron maniatados en un tajo frecuentado por parejas, conocido como el “Tajo del amor” en Fila de Cal, a 2 kilómetros del centro de Ciudad Neily, cantón de Corredores, provincia de Puntarenas, mantiene a las autoridades nacionales y panameñas trabajando al máximo, pues es un caso sin precedentes en suelo tico.

No es para menos, pues este crimen múltiple, acontecido sobre la carretera que conduce a San Vito de Coto Brus, es el más violento de los últimos años, aseguró Jorge Rojas, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

CUERPOS SIN IDENTIFICAR

La identidad de los hombres aún es desconocida, lo que la policía maneja es que podría tratarse de canaleros, esto por la cercanía con la frontera de Panamá y el trabajo de ciertos grupos delictivos en la zona, principalmente relacionado con el narcotráfico, tráfico de armas e ilegales.

Los cuerpos fueron hallados, de acuerdo a versiones de Gary Evans, jefe de la Fuerza Pública, por una indigente que buscaba objetos para reciclar, sin embargo esto no fue confirmado por el OIJ.

Una llamada anónima al 9-1-1 alertó sobre el incidente, de inmediato personal se desplazó hasta el antiguo Tajo, dando fe del macabro hallazgo.

Los oficiales William Porras y Rafael Mora fueron los primeros en llegar a la escena de la horrenda ejecución.

“Hay cinco jóvenes tirados, muertos a balazos, están uno a la par del otro, visten pantalonetas, otros pantalones y son de tez negra, parecen panameños”, narró el oficial Porras a DIARIO EXTRA.

Los cadáveres entre la basura hacían sospechar que horas antes los ejecutaron en el lugar, al parecer por venganza. Todo pinta a un problema de drogas, pero apenas se inician las investigaciones.

ENTRE PRESERVATIVOS EN EL TAJO DEL AMOR

Gran cantidad de personas llegaron en sus carros para ver lo que pasaba.
Entre preservativos usados, latas de cerveza y toneladas de basura estaban los extranjeros, fueron puestos en fila, con las manos hacia atrás, atados con gazas plásticas.

Hilos de sangre que les brotaban de la frente llamaban a los zopilotes que sobrevolaban “el tajo de los lances” en Fila de Cal, Ciudad Neily.

Las aves de rapiña fueron la señal que guió a un vecino de la zona, quien no quiso ser identificado, a la escena de uno de los crímenes masivos más violentos en la historia policial del país y el único, según lugareños, en esa localidad sureña.

El lugar de la masacre es un tajo abandonado que sirve de basurero clandestino, donde además de echar desperdicios, las parejas van a “lancear” cuando la plata no alcanza para pagar cabina, explicaron curiosos que se acercaron a ver lo que pasaba.

La muerte fue brutal. La policía sospecha que los gatilleros hincaron a los hombres sin misericordia y les fueron dando bala uno a uno. Certeros tiros a la sien, a corta distancia, letales.

Las razones del crimen masivo responden al cobro de una deuda por el “tumbonazo” de una carga de droga, versión confirmada por jefes del OIJ.

Una fuente cercana a las pericias reveló a DIARIO EXTRA que se habla de 250 kilos que iban rumbo al norte.

Un equipo conformado por especialistas en medicina forense, recolección de indicios e investigaciones criminales se desplazó a la zona, ahí minuciosamente por más de diez horas se dedicó a inspeccionar la escena y levantar los cuerpos, explicó Rojas.

TERROR EN LA FRONTERA

La persona que encontró los cinco cuerpos pidió el anonimato, fuentes policiales detallaron que el informante no dio su nombre porque teme correr la misma suerte que los asesinados.

Así está todo el pueblo, se escuchan murmullos, voces al oído que hablan con la prensa pero nadie se atreve a dar la cara. Todo es terror, los habitantes honrados no tienen explicación para la magnitud del problema que ocurre.

“Ya este país se nos fue de las manos, aquí esto nunca se había visto, la noticias del mediodía nos dejaron con la boca abierta. Ya da miedo hasta de estar en la casa”, indicó Rocío Álvarez, vecina de Ciudad Neily.

Otros curiosos que llegaron a observar achacan el problema a la escasa vigilancia fronteriza. “Esto es una frontera y todo mundo anda de aquí (Costa Rica) para allá (Panamá), como si nada. La frontera está abierta, el tráfico de drogas es de todos los días y no solo eso, los ilegales, armas, de todo…”, se quejó uno de los vecinos.

BÚSQUEDA EN LA MONTAÑA

Un equipo de DIARIO EXTRA conformado por el periodista Fabián Meza y los fotógrafos Randall Sandoval y Roberto Fernández, tras internarse en los cerros del sector y bordear pendientes y acantilados por más de una hora, captó en exclusiva el lugar donde los cinco hombres fueron abatidos.

La entrada al tajo estuvo bien resguardada por los agentes policiales de la zona, que acataron órdenes de sus superiores, aun así había sectores por donde se lograba observar la sangrienta escena.

Cumpliendo con sus labores de seguridad, los policías que custodiaban el lugar detuvieron a varios periodistas y camarógrafos y les advirtieron que no podían acercarse y menos captar las imágenes, pues estaban en plena investigación.

Un equipo de agentes judiciales que llegaron desde la capital a bordo de una avioneta revisó minuciosamente toda la noche y madrugada una escena del crimen jamás vista.

La investigación de los homicidios se coordinará con autoridades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Panamá.

En el Tajo El Pelón, a 2 kilómetros del centro de Ciudad Neily, sobre la carretera que lleva a San Vito, en la Zona Sur, fueron hallados cinco hombres ejecutados a bala, atados y boca abajo.


• OIJ ata cabos con otros casos:

SANGRIENTA ZONA SUR

• Jorge Rojas, director del Organismo de Investigación Judicial, confirmó que la muerte de cinco hombres está relacionada con otras en el lugar.

ALEJANDRO FONSECA HIDALGO
afonseca@diarioextra.com

El cuerpo del panameño Rubén Darío Corcho Nobal estaba tirado al lado del vehículo que alquiló a un taxista “pirata”. Este caso, ocurrido el 20 de agosto de 2007, tiene mucha relación con el sangriento hallazgo de ayer.
La muerte sale a pasear todos los días por la Zona Sur. Pero no viaja sola, se hace acompañar de sicarios, droga, cobronazos y tragedia a la gente del lugar.

El director del Organismo de Investigación Judicial, Jorge Rojas Vargas, confirmó ayer, en conferencia de prensa, que hay varios casos ligados al asesinato de cinco hombres.

Muchos indicios apoyan esta tesis, la manera de ejecutarlos, las armas utilizadas, la forma criminal y sin asco de actuar de los asesinos, entre otros aspectos. Cobronazos, ejecuciones a sangre fría, deudas cobradas con sangre y almas. Eso ahora es parte de la vida de algunos intrusos en la Zona Sur, tierra donde antes se conocía como de gente trabajadora, humilde y adonde soñábamos ir de compras.

CASO POR CASO

TAXISTA RECIBE 4 BALAZOS
Randall Alberto Morales Solís murió el jueves 12 de octubre de 2006, era taxista y falleció cuando hacía un servicio. La zona de San Jorge, en Paso Canoas, fue el lugar escogido por los cacos para acabar con Morales. Al taxista lo llamaron a su casa de habitación, ubicada en La Cuesta, Corredores. Le pidieron un servicio, fue adonde le pidieron los clientes y de pronto uno de los asesinos le pegó cuatro balazos.


COMERCIANTE EJECUTADO
El 13 de octubre de 2006 acribillaron a Elí Marcelino Leiva Leiva, comerciante de 58 años, a quien le quitaron la vida en la habitación 40 del Hotel El Descanso. Las balas le ingresaron en el costado derecho del tórax y dos en la muñeca y mano derechas. Leiva estaba a punto de comprar una finca en Paso Canoas, por eso llevaba unos ¢3,5 millones. Los criminales le tocaron la puerta y cuando abrió lo plomearon.


SICARIOS MATAN POR ERROR
Seis balazos quemaron el pecho de Luis Diego López Cascante en la comunidad de La Bota de Laurel, Corredores. Su muerte fue inmediata, era el 10 de noviembre de 2006, pero fue por error. Los asesinos se habrían equivocado de víctima. Prueba de ello es que menos de 48 horas después ejecutaron de igual forma, seis balas en el pecho, a Diógenes Araya Carranza (en la foto), de 41 años. A Araya lo siguieron desde un carro cuando iba para su casa.

MUERE EN “PIRATA” ALQUILADO
El 20 de agosto de 2007 fue el último día que vivió “Chili”, un panameño identificado como Rubén Darío Corcho Nobal, de 28 años. Dos detonaciones le segaron la vida mientras estaba en la calle El Chorizo, en San Jorge de Canoas, junto al taxi “pirata” que alquiló.

El OIJ asume que este caso está muy ligado al de ayer. Hay elementos que se repiten en ambas escenas pero por estrategia no fueron revelados.

IBAN A MATAR OTROS CINCO
Para terminar de cerrar el círculo, el viernes 21 de diciembre de 2007 iban a morir otros cinco, igual que ayer, solo que fallecieron dos y tres quedaron heridos. Una balacera en La Virgen de Zancudo acabó con los “panas” Luis Alberto Torres Cubilla y Miguel Jiménez.

Además Édgar Eugenio Pitty Cedeño, Jorge Rodríguez Gaytán y Daniel Camareno Quiel fueron reportados como heridos. Para variar nadie vio nada ni dijo nada.


 
 
 


 

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