• Iba a pescar con su amigo, Lomas del Río, Pavas
NIÑO SOBREVIVE A CAÍDA DE 125 METROS
Manuel Estrada
mestrada@diarioextra.com
Fotos: Juan Carlos Rubí
 |
El menor fue estabilizado por el personal paramédico luego de caer a un guindo de unos 125 metros, mientras jugaba con su amiguito.
|
Pavas.- El juego y la inocencia de los niños llevaron a un menor de 12 años aproximadamente y conocido como “Machillo”, a caer a una profundidad de unos 125 metros sobre el río Tiribí, mientras se preparaba para pescar junto con su amigo Jonathan de Jesús Foster Brown, de 7 años de edad. El accidente se presentó a eso de la 2 de la tarde de ayer en Lomas del Río.
Foster manifestó, muy asustado, que “estábamos en un lote baldío, listos para pescar, teníamos una cuerda y un palo para lanzarlo al vacío, a tratar de agarrar unos pececitos, mi amigo se sentó en el zacatal a la orilla del guindo y yo quedé detrás de él, cuando lo vi que se resbaló y cayó al hueco, gritando por ayuda, pero luego de varios minutos no lo escuché más y me preocupé mucho. Inmediatamente corrí a pedir auxilio, me asusté mucho, me siento triste por lo que pasó, era la primera vez que veníamos a este lugar a jugar”, fueron sus palabras de dolor e impotencia.
Los dos menores estaban a unos 3 kilómetros de sus viviendas, ya que son vecinos de Finca San Juan en Pavas, nadie sabía dónde se encontraban los niños, ni qué estaba sucediendo, sus madres estaban trabajando.
Por su parte el cruzrojista Jorge Benavides, primero en llegar a la escena, manifestó muy exhausto que “fue muy difícil sacar al menor, localizarlo fue un verdadero milagro ya que la maleza era mucha y lo pronunciado del risco entorpecía localizarlo. El niño estaba a la par de varios animales muertos, boca arriba, con toda su ropita y presentaba múltiples fracturas en sus extremidades, un severo golpe en su cabeza y tórax que le dificultaba respirar”.
“Tardamos más de tres horas para rescatarlo, utilizamos equipo de rescate vertical para lograr la extracción”, concluyó Benavides.
Una vez en tierra firme, al menor lo esperaba el doctor especialista en emergencias pediátricas Marco Vargas, listo para atenderlo. Lo estabilizó y trasladó de urgencia hasta el Hospital Nacional de Niños, donde se encuentra muy delicado.
Ninguno de los curiosos que llegaron a ver qué estaba sucediendo dijo conocer quiénes eran los dos niños, sin embargo trascendió que eran vecinos de Finca San Juan, en Pavas.
PADRE AGRESOR
Después del difícil rescate y tras varias horas de incertidumbre sobre quiénes eran los padres de los niños, se acercó un hombre identificado como Danilo Taylor, quien dijo ser padrastro de Jonathan de Jesús Foster Brown, quien dio la voz de auxilio, sin pensarlo dos veces le propinó un certero golpe con el puño cerrado en su boquita, lo cual le rompió su labio inferior y se atacó a llorar, manifestando que él no tenía la culpa que a su amiguito le pasara el accidente, “más bien cuando lo vi en peligro busqué ayuda con la policía”. El agresor alegó que “mi hijastro tiene la culpa de lo que pasó aquí, yo hago con él lo que quiera”. Esteban Díaz, uno de los testigos de la golpiza contra el menor, dijo que “el negro llegó todo matón y lo agarró a golpes como si fuera un adulto, a puño cerrado es un salvaje, un pendejo”.
Díaz agregó que si le pegó de esa forma en público, qué no puede hacer en la casa, “me imagino que el niño es maltratado. Esa actitud que deja mucho que desear de un padre, espero que el PANI investigue a fondo a esta familia, ya que me preocupa”.
Los vecinos, al ver lo que estaba pasando contra el niño comenzaron a gritarle y lanzarle objetos, por lo que tuvo que reaccionar la Fuerza Pública, calmar los ánimos, arrestar y trasladar al padrastro hasta las celdas de la policía de Pavas.
Marco Barrantes, capitán de la policía, dijo que “el detenido fue pasado con un informe a la Fiscalía, además se le comunicó al Patronato Nacional de la Infancia para que procedan en éste caso”.