• Alajuela y San José:
LIBERAN 3 SECUESTRADOS: POR ¢11 MILLS. Y 180 KILOS DE COCA
Paola Hernández Chavarría
phernandez@diarioextra.com
Fotos: Francisco Obando, Alberto Monge, corresponsal
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En esta vivienda en Llano Grande, Cartago, le dieron auxilio al empresario, quien apenas quedó libre buscó la forma de comunicarse con su familia.
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Los primeros días de diciembre trajeron para las autoridades judiciales muchísimo trabajo, pues en tan solo una semana tuvieron que lidiar con tres secuestros, el pago de ¢12 millones y al menos 180 kilos de cocaína por las liberaciones.
Los tres hombres -todos empresarios- cayeron en manos de grupos delictivos, que de acuerdo con versiones policiales estaban cobrando deudas.
QUERÍAN ¢300 MILLONES
El viernes anterior, antes de la medianoche, Fred Kushner, de 42 años y origen polaco-americano, fue interceptado cerca de su vivienda en un lujoso residencial en Rohrmoser.
Ahí al menos cuatro hombres, armas en mano, lo obligaron a bajar de su auto, no sin antes advertirle que se trataba de un secuestro.
La primera llamada de los extraños alertó a los familiares de la víctima. La policía comenzó a trabajar para dar con el paradero de Kushner.
Los secuestradores hicieron al menos cinco contactos con los allegados, pedían $500 mil -más de ¢300 millones- de rescate o de lo contrario acabarían con la vida del rehén.
Agentes judiciales especialistas en este tipo de delitos manejaron las negociaciones, esto pese a desconocer quiénes y dónde tenían al empresario costarricense.
RECOGIERON PLATA DE BALDE
No fue sino hasta la noche del lunes, 72 horas después de cometido el secuestro, que los plagiarios acordaron recibir la suma de $15 mil (equivalente a ¢8,5 millones), a cambio de entregar al empresario.
La entrega del dinero se hizo sobre la ruta 32, que va a Limón, cerca de Barrio El Socorro, en Santo Domingo de Heredia. Los dólares estaban en un maletín dentro de un balde plástico de color blanco, dijeron fuentes policiales.
A Kushner lo soltaron en un sitio solitario en Llano Grande de Cartago, estaba ileso. Versiones indican que caminó varios metros hasta una casa aledaña, donde por casualidad pidió ayuda y resultó que la dueña es del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Los sospechosos están ya en la mira de los judiciales, así como el sitio del cautiverio. La mañana de ayer el afectado dio declaración en el Ministerio Público. Todo indica que se trató del cobro de una millonaria deuda.
Fred Kushner aparece como miembro de al menos cinco sociedades anónimas dedicadas a la importación de artículos varios: Distribuidora Finotec S.A., Comercializadora de Productos Caramba S.A., Comercializadora de Productos Pura Vida S.A., Fregold de Costa Rica S.A., Frener Eléctrica Centroamericana S.A. y Frener S.A.
DEUDAS CON EL NARCO
Otro caso de secuestro ocurrió la semana anterior en Alajuela, donde un hombre cuya identidad mantendremos en completa reserva fue retenido en su vivienda, de donde lo sacaron a punta de bala.
Fuentes cercanas a las pesquisas indicaron que el ofendido es un empresario de la provincia, se sospecha que fue retenido por extranjeros por una posible deuda vinculada al narcotráfico. Durante tres días los plagiarios mantuvieron negociaciones con la familia y exigían una suma millonaria por la liberación. El OIJ de la Ciudad de los Mangos intervino en las pesquisas para tratar de rescatar al retenido, sin embargo la poca ayuda de los parientes dificultó la labor.
Trascendió de forma extraoficial que el secuestrado, un hombre menor de 40 años, apareció poco después cerca de la casa de su novia. Se presume que como medio de pago se entregaron al menos 180 kilos de cocaína.
Esta versión no ha sido confirmada por fuentes policiales y el asunto es tratado con hermetismo, pues aún siguen las investigaciones. La víctima apareció ilesa y habló poco del caso a la policía.
POR PRESTAMISTA PAGAN ¢2 MILLONES
Un reconocido prestamista josefino fue también víctima de los secuestros. A él lo interceptaron en Zapote el 2 de diciembre y tras amenazarlo de muerte pidieron a sus allegados $50 mil (¢30 millones) en efectivo.
El OIJ también metió mano y tras varias horas de cautiverio logró el rescate tras el pago de ¢2 millones. La liberación se produjo en San Francisco de Dos Ríos, donde se detuvo a dos hombres en un auto cuyas características eran similares al empleado para el secuestro. Tenían el dinero en su poder.
Las investigaciones permitieron dar con el paradero de dos integrantes más de la banda y con el lugar donde lo mantuvieron retenido, al norte de la capital. Versiones extraoficiales indican que el ofendido también tenía una aparente deuda de negocios.
Los detenidos eran un tico, un colombiano, un panameño y un ecuatoriano, todos fueron dejados en libertad con medidas cautelares. Pese a que la fiscalía apeló la decisión del juez, no se dictó prisión para ninguno.