PRISMA
LOS CHIQUITOS DE LA CALLE
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Algunas de las instituciones a cargo de la “protección” de los niños abandonados en Costa Rica les llaman a estos chiquitos “hijos de la calle”. Sin embargo, creo que esas personas se equivocan, ya que esos muchachitos que duermen en nuestras calles bajo la lluvia o el intenso frío no son otra cosa más que “hijos de la Patria”, y tienen los mismos derechos que los demás niños de hogares unidos como el suyo o el mío, a quienes el destino les deparó una familia que les dio educación, techo, alimentación y mucho amor.
Son muchas las instituciones que hablan constantemente sobre este tema, incluyendo a los políticos. Pero la realidad es que los “hijos de la Patria” continúan hambrientos y explotados en nuestras calles. Es una vergüenza que un país que destaca como la primera democracia de América Latina, permita que la niñez duerma donde la encuentre la noche, sin futuro ni rumbo alguno que les dé una esperanza de un mañana mejor.
Miserables los que desperdician millones en casinos y vicios, sin palpitarles el corazón para ofrecer algo de ese dinero para ayudar a los “hijos de la Patria”. Ese despilfarro económico debería ser gravado con un “alto impuesto” para destinarlo a nuestros niños desamparados que serían el porvenir de la Patria, pero a quienes la misma sociedad está echando a perder.
Mandemos al basurero a todos esos burócratas que no hacen nada efectivo para ayudar a los pequeños costarricenses indefensos que están a merced de los degenerados sexuales que deberían estar en la cárcel hace mucho tiempo. Los costarricenses deberíamos sentir vergüenza por permitir que muchos de nuestros niños sigan en las calles sin que nadie tome una acción planificada y permanente para sacarlos de tan lamentable “vida”.
Los señores diputados y el Gobierno tienen las armas suficientes para tomar una acción inmediata a favor de los niños abandonados. Pero no lo hacen “porque de por si quitamos unos y llegan otros”, ¡qué mentalidad más perdida!... ¿verdad?
“Los hijos de la Patria”, olvidados como “animalitos” y expuestos a enfermedades, drogas, explotación sexual y desnutrición, deberían sonrojarnos a todos. Porque un país que no protege a sus niños no merece respeto. ¿Cómo es posible que muchas mascotas vivan mejor que nuestros niños? No sé... pero ese trabajo le corresponde investigarlo a quienes se ganan un sueldo para lograr que los niños tengan una mejor calidad de vida.
El abandono infantil debería ser prioridad... las instituciones deben tratarlo con urgencia para que estos cuiquitos y chiquitas dejen de sufrir y encuentren un hogar donde les den techo y comida para que dejen de pasar calamidades y no caigan en manos de tanto proxeneta sinvergüenza. Sé que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) está haciendo algo, pero el esfuerzo debe ser conjunto porque ellos son el producto de todos los integrantes de la sociedad.
Ojalá que a partir de ahora cuando vean un niño abandonado... recuerden que los hijos de la Patria son sangre costarricense, no lo permitamos.