San José, Costa Rica, Miércoles 27 de agosto de 2008, 21:23:25.


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• Asegura que no pedirá plata ni atacará a nadie:

PADRE MINOR HARÁ PROGRAMA DESDE LA CÁRCEL

Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Randall Sandoval

El padre Minor Calvo asegura que ha orado mucho para fortalecer su fe y compartirla con todos los radioescuchas que a través de Radio Centro lo acompañen a partir de mañana, así lo explicó desde el Centro Penitenciario de San José, en San Sebastián, donde está recluido.
A partir de mañana los creyentes que en su momento gustaron de las prédicas del padre Minor Calvo tienen una nueva oportunidad de escuchar al religioso, comunicarse con él, recibir sus consejos y orar a su lado, gracias a la magia de la tecnología, que llevará la voz del religioso desde la cárcel hasta todos los rincones del país.

El programa se transmitirá por Radio Centro, en la frecuencia 96.3 FM, de lunes a viernes de 9 a 9.30 de la mañana, y será un espacio dedicado a la oración, a reflexionar sobre los problemas y dar ánimo con base en la palabra de Dios para levantarse, explicó el sacerdote.

El padre Minor aunque esté privado de su libertad de movimiento y tenga prohibición de la Iglesia católica para consagrar, dar los sacramentos y realizar otras actividades propias de los sacerdotes sí puede predicar.

De hecho, según dijo, ha seguido orando y aconsejando a sus compañeros en prisión porque cuando se sienten solos, golpeados del mundo y con las manos vacías, lo único que no les pueden quitar es la fe en Dios, es la fuerza de la palabra divina que vuelve a llenarlos de ganas de vivir.

Tras el cierre de Radio María, el religioso se ha mantenido alejado de los medios de comunicación, pero asegura que Dios le recargó las baterías y le fortaleció la fe para volver a llevar su palabra a quienes la necesitan, como la necesitó él en los momentos más difíciles en que incluso sintió debilitarse su fe.

“Yo soy un testimonio de que Dios no nos abandona, y aunque a raíz de todas estas situaciones injustas llegué a dudar y con humildad reconozco que mi fe se debilitó, sentí ese llamado de Dios, y bueno, aunque esto me traiga críticas yo diré como Jesús antes de ser apresado: ‘Padre, que se haga tu voluntad y no la mía’”, agregó.

¿CÓMO SE HARÁ?

El programa se transmitirá desde la celda en la cual está recluido el religioso, utilizando un teléfono público ubicado a tres metros de su cama, el cual está a disposición de todos los privados de libertad de ese ámbito.

Cuenta con el apoyo de sus compañeros para destinar esos 30 minutos a llevar el mensaje de fe, a transmitir la palabra de Dios que está seguro servirá a muchos para reconfortarse y volver los ojos a Dios aun si están enfrentando momentos difíciles.

Sentado en un balde plástico al lado del teléfono público, el padre Minor llevará su mensaje hasta la cabina de Radio Centro, desde donde se difundirá en vivo a todo el país por la frecuencia 96.3 FM.


• Padre Minor Calvo:

“AUNQUE YO ESTÉ ENCERRADO EL EVANGELIO NO ESTÁ ENCADENADO”

Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Randall Sandoval

“No tengo en mi mano un Código Penal, lo que tengo es una Biblia. Doy el testimonio que cuando se pasa lo que me ha pasado a mí, que te derrumban, te dejan con las manos vacías, lo único que me queda para ofrecer es la palabra de Dios, una humilde Biblia en mis manos”.
• ¿Por qué decide volver a predicar?
- He sentido un llamado de Dios, a pesar de estar todavía encarcelado. Yo le digo: “¿Dios mío, por qué me llamas nuevamente a predicar tu palabra si yo estoy en estas circunstancias?” y Dios dice: “Es mi palabra, no la tuya. Soy yo quien va a actuar, no tú. Tienes que servirme a mí”. Yo he sentido eso en el corazón y le dijo: “Dios mío, yo con mucho gusto en lo que quieras que te sirva”. Sentí esa manifestación en mi corazón el jueves pasado, es un llamado que Dios me está haciendo a servirle, a predicar su palabra. Inmediatamente me vinieron a la cabeza las palabras de San Pablo, “el evangelio no está encadenado”, y las hago mías porque aunque yo estoy encadenado y encarcelado, el evangelio de Jesús no.

• ¿Cómo hará el programa?
- Muchas veces se ha criticado que los teléfonos públicos son usados por algunos privados de libertad para hacer el mal, y digo algunos porque no somos todos. Pensé si tenemos este teléfono, al cual yo tengo libertad de acceso, ¿por qué no lo puedo usar para retransmitir a una cabina de radio y desde ahí llevar el evangelio? Que estos teléfonos sirvan para hacer el bien.

• ¿No está prohibido?
- Hay un documento que se hizo en un consejo de valoración, ellos anotaron un elemento que yo lo voy a tomar, aunque es de otro caso. El elemento dice: “La libertad de comunicación y expresión es un derecho constitucional y en ningún momento su restricción abarca a las personas privadas de libertad, pues a éstas solo se les restringe la libertad de tránsito”. Esto es simple y sencillamente un derecho constitucional que yo tengo como privado de libertad, que nadie me lo puede quitar. Y así como todos los privados de libertad tenemos el teléfono público para hablar, se me ocurrió que puedo utilizarlo para comunicar un mensaje de Dios, que tanta falta hace en estos días.

• ¿Lo ha consultado con el Obispo?
- Le comuniqué al canciller de la Curia todo esto, creo que él a su vez lo comunicará al Obispo. Yo sigo respetando lo que me ha pedido el Obispo de no ejercer ningún sacramento, yo como cualquier bautizado, cualquier creyente católico puedo hacerlo, puedo dar un mensaje de fe, no es un asunto en que necesariamente deba ser sacerdote para hacerlo, eso lo puede hacer cualquier laico comprometido. Desde ese punto de vista puedo compartir con las personas.

• ¿Cómo se llamará el programa?
Se va a llamar “Jesús está vivo” y se transmitirá de 9 a 9.30 de la mañana, de lunes a viernes. Arrancamos mañana jueves. Jesús está vivo porque así lo siento, porque es como el hijo pródigo cuando vuelve a la casa del padre.

• ¿Cuál va a ser la línea?
- Compartir la oración, la reflexión de la palabra de Dios, compartir llamadas telefónicas al aire, compartiendo con cada uno sus distintas inquietudes. Que quede claro de una vez, no es un programa para atacar a nadie, para hacer proselitismo, no es un programa para pensar en la situación legal del padre Minor, es un programa de Dios para servir a Dios y a su palabra. No es un programa en el que se pida un cinco a nadie, se pondrá en su momento un poquito de publicidad para financiar el programa, como todos los medios trabajan, no es nada
incorrecto.

• ¿Cómo será la transmisión?
- El teléfono estará a tres metros de mi cama, voy a usar un balde plástico para sentarme y transmitir desde ahí, no tengo escritorio, es obvio, no hay computadora, no hay aparatos de nada, un radiecito de baterías mandé comprar para escuchar y uno pequeñito con audífonos que un compañero me va a prestar para poder monitorear.

• ¿No teme represalias de quienes han estado en su contra?
- Como siempre habrá críticas, pero yo le tengo que obedecer a Dios antes que a los hombres y este es un llamado de Dios. Él me lo pide y que quede claro, le obedezco a Dios antes que a los hombres, no importan las críticas voy de la mano del Señor, Él me ha llamado a hacerlo, Él es un Dios de amor, de bondad, de misericordia y cuando para todo el mundo el árbol está caído y hecho leña, Dios tiene ahí mucho que hacer todavía y con mi vida y mi vocación tiene todavía mucho que hacer y de alguna forma me lo ha demostrado, y eso es lo que quiero hacer, servirle a Dios aunque sea desde esta cárcel.

• ¿Es el primer paso de algo más grande?
- Es el primer paso de lo que no conocemos pero ya Él tiene en sus manos. Yo le dije: “Dios mío, esto no va a ser la obra del padre Minor, esto es la obra de Dios”. Él solo me está pidiendo que le sirva, que le colabore, como cuando un patrón contrata a un empleado. Le pido al pueblo de Costa Rica que los que deseen compartir ese ratito con nosotros va a ser muy gratificante espiritualmente hablando. Vamos a orar por los matrimonios, por la juventud, por las situaciones de los privados de libertad, pedir a Dios, al Espíritu Santo detener este baño de sangre tan espantoso. Creo que es definitivamente un volver a Dios. Todos debemos volver a Dios, convertirnos ante un Dios que no es un juez ni un verdugo sino un Dios que es amor, misericordia y perdón.


 
 
 


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