PRISMA
¡TRABAJAR DESDE LA CASA ENGORDA!
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Recuerdan que nuestros abuelos decían que tuviéramos muchísimo cuidado porque “no todo lo que brilla es oro”, pues al pasar los años hemos descubierto que nada más cierto que esa frase. Resulta que algunas veces nos venden una idea como si fuera la mejor del mundo, por supuesto no nos dicen la parte negativa para que asumamos que la propuesta es solo bondades, pero que va... siempre hay algo negativo.
Por ejemplo, el Gobierno recientemente nos anunció la puesta en marcha del nuevo programa de teletrabajo, el cual consiste en que los empleados trabajen desde la casa sin necesidad de desplazarse hasta las instalaciones de la empresa o institución, la idea es aprovechar mejor los recursos tecnológicos para que exista un beneficio final para el trabajador y el país. El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) probó a 16 empleados en un plan piloto, las conclusiones fueron satisfactorias... se determinó que hubo un ahorro mensual de ¢295 mil por cada trabajador. La economía se logró en el uso de espacio físico, electricidad, teléfono, agua, uso de equipos de oficina como computadoras, y por supuesto el resto de insumos necesarios para realizar una buena gestión. Pero viene lo malo... ¿quién se ahorra esa plata? Por supuesto que la institución, mientras al trabajador -si no se pone vivo- le saldrá más caro el caldo que los huevos ¿por qué? sencillo, porque tendrá que poner su casa para trabajar, computadora, electricidad, agua, teléfono, y todas las demás necesidades básicas para desarrollar una buena labor... y por el mismo sueldo…
Otra cosa muy importante es que al ejecutar las labores desde el hogar, esto podría representar un aumento del sedentarismo, así como un descontrol frecuente de los tiempos de comidas, lo que podría desencadenar en la gordura u obesidad, así lo afirma María José Castro, nutricionista de LA Weight Loss Centers, empresa orientadora en la pérdida, mantenimiento de peso y mejoramiento de los hábitos alimenticios, de ahí que si no quieren terminar “rodando como bolas” es mejor promover buenos hábitos alimenticios que garanticen un estilo de vida saludable, mejorando el desempeño y la productividad de los trabajadores.
La nutricionista asegura que “una persona que labora desde su casa se va a caracterizar por ser totalmente sedentaria ya que se disminuye la actividad física de forma drástica y se dificulta realizar los tiempos de comida requeridos por el organismo para funcionar correctamente, inclusive se presenta la tendencia de comer en el área de trabajo, frente a la computadora, por lo cual es fundamental tomar conciencia de la necesidad de promover una cultura alimenticia saludable”. Además, la persona que trabaja desde el hogar puede ser más susceptible a comer por ansiedad, recurriendo a la ingesta de alimentos poco saludables entre los tiempos de comidas, por lo que es mejor eliminar de la despensa alimentos con alto contenido calórico y optar por comidas más saludables.
De ahí que debemos tener muchísimo cuidado porque el teletrabajo quizá mejore la productividad y reduzca los costos de operación pero si no somos disciplinados podríamos terminar tan gorditos que no podríamos movernos de la silla de trabajo.