Asaltante agoniza, Paso Ancho:
LO VAPULEAN POR BALEAR “GUACHI”
FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Randall Sandoval
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Ante el espanto de los vecinos, el guarda Julio César Miranda fue trasladado al Hospital San Juan de Dios con un impacto de bala en el pecho.
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Agonizaba sentado sobre una acera. No podía decir nada, no se movía, si acaso se retorcía con lentitud. Un policía lo sostenía con las piernas. En su rostro, recién golpeado hasta el cansancio por los puños y los pies de una turba harta de sus fechorías, comenzaba a dibujarse la sombra de la muerte. Caía la tarde.
CASI MUERTO
De un momento a otro se quedó inmóvil y el oficial que evitaba que cayera al suelo notó que el cuerpo comenzaba a ponerse rígido, como un cadáver. Botaba sangre por un glúteo. El resto del cuerpo presentaba deformaciones, heridas. Cada vez se veía más pálido y sus párpados negros.
Llegó una ambulancia de la Cruz Roja en su auxilio, ya ni respiraba, todos lo dieron por muerto, algunos hasta celebraron. En el deplorable estado que se encontraba fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, donde lo sometieron a una operación de emergencia.
Al cierre de la edición aún agonizaba, las esperanzas de vida eran mínimas.
VENGANZA Y VAPULEADA
En horas de la mañana el asaltante merodeó varias urbanizaciones de Paso Ancho junto con un compinche vestido con una camiseta de la Liga.
El guarda Julio César Miranda Romero notó que la pareja de hampones intentaba asaltar a un chancero y llamó a la policía.
El caco se dio cuenta que el “guachi” lo delató, horas después regresó con su secuaz a cobrar venganza. No hubo intento de asalto ni robo sino un solo plomazo disparado con rabia contra el guarda, impactándolo en el pecho.
Al ver la forma cobarde como los antisociales trataban de darle muerte a Miranda, una turba de más de 30 vecinos se fue encima de los hampones. El liguista corrió y desapareció. El ladrón quedó solo a merced de la gente.
Rápido lo desarmaron y comenzó la golpiza, hasta que los oficiales de la Fuerza Pública lo subieron al cajón de un pick-up y lo llevaron a la acera de la delegación de San Sebastián, donde esperaron la llegada de los socorristas.
ASALTA CHANCEROS Y TAXISTAS
En el puesto policial, fuentes oficiales confirmaron que se trata de un caco que ha sembrado el pánico entre chanceros y taxistas en Paso Ancho.
Durante varias semanas había utilizado un arma de fuego para encañonar y asaltar a quienes trabajaban con honradez.
Trascendió que Julio César Miranda fue trasladado e internado en el Hospital San Juan de Dios, donde se repone satisfactoriamente de la herida de bala.