San José, Costa Rica, Sábado 26 de abril de 2008, 18:40:19.


NOTICIAS DE
ÚLTIMA HORA
$ Tipo de Cambio
Venta: 497,04
Compra: 491,14
BÚSQUEDA


VER PORTADA IMPRESA

>SUCESOS

 


• Velocidad y licor, fatal combinación. Pérez Zeledón:

ESTRENANDO CARRO SE MATAN 3 AMIGOS

FABIÁN MEZA
fmeza@diarioextra.com
Fotos: Oldemar Siles, Francisco Obando y Elías Alvarado, corresponsal

Tres de los cuatro jóvenes que estrenaban un carro murieron en el lugar tras chocar en seco contra la parte trasera de un camión.
PÉREZ ZELEDÓN.- La medianoche se asomó trágica, despertó a tres madres con una fatal noticia, su oscuridad macabra desató el dolor en el pacífico y hasta olvidado pueblo de Fátima de San Pedro, en Pérez Zeledón.

La velocidad y el licor al volante desencadenaron la tragedia. Estrenando el Hyundai Accent que le compró su padre -con las remesas que enviaba de Estados Unidos- Rigoberto Picado Muñoz, alias “Papo”, de 23 años, montó en el vehículo a tres de sus amigos: Jesús Gerardo Mora Godínez, “Azucarera”, de 29 años; Roni Cruz Sánchez, de 22; y Denier Durán Fonseca, de 17, y se fueron de fiesta a Mercedes de Cajón, en Pérez Zeledón.

Hicieron parada en dos bares y cuando decidieron regresar a sus casas volvieron “picando”, a toda velocidad, tan rápido que no tomaron una curva en el kilómetro 153 y se estrellaron contra la parte trasera de un tráiler, cargado con madera, que estaba estacionado a la orilla de la carretera.

El golpe en seco fue fulminante para el conductor y los dos acompañantes del asiento trasero, solo se salvó Denier Durán Fonseca, el menor.

Sus ojos desconcertados -de quien vuelve a nacer- fueron testigos de la muerte. “‘Papo’ tenía la cabeza cortada a la altura del cuello, oí una voz que decía: ‘Me muero, me muero’ y después el silencio”, narró el joven, quien solo sufrió un golpe en la cara, por el cual se encuentra en observación en el Hospital Escalante Pradilla.

Durán Fonseca reconoce la imprudencia que cometieron. “Nosotros salimos del bar de un tío mío, detrás de nosotros salieron unos amigos y empezaron a picarnos con un automóvil que ellos andaban.

Pasaron adelante, ‘Papo’ se picó y cuando íbamos por la vuelta de Danilo’s Bar comenzó a rayar en una curva, el carro derrapó, perdió el control del automóvil y yo le dije: ‘Mae, nos vamos a despichar’”, siguió contando el sobreviviente.

El chofer del tráiler contra el que chocaron, Roy Monge Moreno, se encontraba en la cabina del camión. “Escuché un golpe enorme, salí de mi camión y vi el Hyundai en la parte trasera destrozado. Cuando salí escuché los gritos de auxilio de uno de ellos que rogaba que lo sacaran y otro gritaba: ‘Dios, perdóname’”, declaró el camionero.

Agentes judiciales se encargaron del levantamiento de los cuerpos.


• Vehículo se lo compró el papá para que viajara al trabajo:

“EL CARRO ESTABA RECIÉN COMPRADO, ‘PAPO’ LO PINTÓ PARA ESTRENARLO”

Ricardo Muñoz, tío de “Papo”, se tomó una foto con el carro recién comprado.
Fotos en las que “Papo” se ve chaineando el carro y otra en la que su tío Ricardo Muñoz observa orgulloso el vehículo recién comprado son los recuerdos de la tragedia en la casa de Rigoberto Picado Muñoz, conductor del carro en que murieron los tres amigos.

“El carro estaba recién comprado, el papá de ‘Papo’ le mandó plata de Estados Unidos para que lo comprara. Él lo pintó de amarillo y lo pulió, como había tenido un accidente y no podía mover bien una pierna lo usaba para viajar a su trabajo en un taller de pintura”, explicó su tío Lorenzo Muñoz.

El joven se accidentó en moto en 2005.

Desde Carolina del Sur, su padre Rigoberto Picado Madrigal, quien labora pintando casas, le enviaba dinero para que ajustara ¢1 millón y comprara el Hyundai Accent.

Tras dos años de residir en Norteamérica, adonde llegó como indocumentado, don Rigoberto regresó hoy al país para sepultar a su hijo, el único varón.

“‘Papo’ tiene una hermana que se acaba de casar, ahora la mamá, Sidey Muñoz, quedó sola. A ella hubo que internarla en el hospital por un ataque de nervios, ahí está sedada”, comentó Sailen Quirós, tía política del fallecido.


• Roni Cruz Sánchez estuvo atrapado vivo 20 minutos:

“ANTES DE MORIR REZÓ Y LE PIDIÓ PERDÓN A DIOS”

• Familiares presintieron su muerte un día antes.

Agentes judiciales levantaron los cuerpos ayer en la madrugada. En la foto, el conductor Rigoberto Picado Muñoz, alias “Papo”.
Entre las latas del carro, Roni Cruz Sánchez exhaló sus últimos 20 minutos de vida. Ese tiempo lo aprovechó para rezar y pedir perdón por sus pecados antes de partir.

Así lo narró su padre, Edwin Cruz. “Los socorristas que trataron de salvarlo me contaron que antes de morir hizo una oración, le pidió a Dios que lo perdonara por lo malo que había hecho, le quitaron un cuello y se fue”, indicó don Edwin.

Según contaron su hermano Yeiner y su madre, Ana Cecilia Sánchez Arguedas, en la casa del joven se respiraba un presentimiento de que algo malo podía pasarle a Roni.

“La noche antes de que se mató soñé con un ataúd en una mesa de la casa”, indicó la madre con el corazón destrozado, sentada en una mecedora, tratando de tomar un vaso con agua de azúcar para calmarse.

El hermano de Roni también experimentó un sentimiento extraño. “Yo sentí la muerte de él, cuando salió de esta casa presentí algo feo que le podía pasar”, agregó el joven, quien consolaba a su madre.

La angustia de la familia Cruz Sánchez era evidente en los gritos, que nada podía callar, de doña Cecilia.

“Quiero irme con él, no quiero estar sola. Quiero que él venga. ¿Cómo puede ser posible? Voy a sentir este dolor por muchos años. Ayer él estaba aquí y hoy está muerto”, gritaba la madre.

Roni, explicó su hermano, era un joven muy trabajador y soñaba con ser una estrella de rock.


• Madre de Jesús Mora Godínez:

“TODAVÍA NO LO CREO, PARECE QUE ES MENTIRA”

• Joven ya había tenido dos accidentes por la velocidad y el licor.

Denier Durán Fonseca milagrosamente sobrevivió a la tragedia.
En la casa de Jesús Mora Godínez, a quien de cariño llamaban en el pueblo “Azucarera” por tener una oreja más grande que la otra, reinaba la tranquilidad, pese a la muerte del joven.

Su madre, Ermida Godínez, explicó que horas después de la tragedia ella no creía lo que le había pasado a su cumiche. “Me ve tranquila porque todavía no lo creo, parece que es mentira”, indicó la señora, sin sobresaltarse. Afuera los hermanos del difunto compartían también en una extraña tranquilidad. “Las cosas hay que aceptarlas, son circunstancias de la vida”, aseguró Fernelli Mora, hermano de “Azucarera”. El hermano agregó que Jesús ya había visto a la muerte de cerca en dos ocasiones por culpa del licor. “Se abusaron con la velocidad, eso fue lo que pasó. Ya a mi hermano le había pasado un par de veces. Una vez en una borracherilla dejó un carro inservible, otra vez en moto lo atropelló un carro, apareció la moto pero a él lo tuvieron que buscar porque no aparecía”, narró Fernelli.

“Azucarera” era muy querido en su pueblo y se distinguía por ser un joven servicial, jornalero que deja a un hijo de cinco años.


 
 
 


 

Parte de la Sociedad Periodística Extra Limitada.
DIARIO EXTRALA PRENSA LIBRECANAL 42RADIO AMERICA