PRISMA
LA UNIVERSIDAD TÉCNICA
Por William Gómez V
Director
La miopía hacia el futuro, la mentalidad de chiquiticos y los cálculos políticos han sido los grandes gestores de los problemas que estamos enfrentando en la actualidad. Nuestras carreteras se hicieron para carretas, el aeropuerto para avionetas y bimotores, los parques para doce poyos para dos...y lo grave es que aún existen personas en la toma de decisiones importantes que se aferran a esa miopía y al corto plazo.
Lo anterior viene al caso dado que ya se le entregó a los señores diputados el Proyecto de Ley para la creación de la Universidad Técnica Nacional en la ciudad de Alajuela y que se convertiría en el quinto centro de enseñanza superior estatal, con una expectativa de capacidad inicial de ocho mil alumnos en estructuras físicas que ya existen y diseñadas para ser centros educativos.
No hay duda, excepto para un miope futurista o con ocultos intereses en centros de enseñanza técnicos privados que están haciendo el trabajo que ahora le corresponde al Estado, que esa universidad es imperiosamente necesaria, dado el cambio que el mundo está dando sobre los sistemas productivos.
Ya estamos sobregirados en médicos, abogados, ingenieros, arquitectos y otras profesiones tradicionales que cumplieron impulsando el avance del país en el pasado pero que hoy ya no encuentran fuentes de trabajo. Se reclama otro tipo de profesional, el técnico.
Y ese es justamente el campo que vendría a llenar este nuevo centro de estudios superiores, pues la diferencia entre el currículo académico de un centro técnico al universitario es muy amplio y ahora las grandes empresas sean criollas o internacionales reclaman cada día una mejor preparación de sus empleados, pues los adelantos tecnológicos son constantes y diarios, por lo tanto el funcionario debe reunir una preparación cada vez mejor.
Por otro lado, la ubicación en Alajuela ofrece grandes ventajas para el impulso que están experimentando regiones tan productivas como Zarcero, San Carlos y sus llanuras, Los Chiles, entre otras donde están instalándose y creándose grandes empresas, y desde luego en el Valle Central industrial, amén que Alajuela es una ciudad mucho más barata para cursar estudios, a quienes no viven en ella, que San José.
En fin, que la idea no es buena, sino urgentemente necesaria. Así de simple. Ahora la palabra la tienen los señores diputados.