PRISMA
TENER CASITA PROPIA Y EVITAR EL PELIGRO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Los costarricenses con tal de cumplir el sueño de tener casa propia no miden los riesgos y las consecuencias de construir en “cualquier parte”, muchos se ubican en laderas, a la orilla de los ríos, en zonas de deslizamientos, y hasta debajo de los puentes, haciendo caso omiso a las advertencias que constantemente hacen los cuerpos de emergencia sobre la posibilidad de que ahí en cualquier momento ocurra una tragedia.
Yo sé, que como dice el pueblo, “la necesidad tiene cara de perro”, y hasta los comprendo, pero debemos tener mucho cuidado porque la vida está sobre todas las cosas materiales, de ahí que hay que tener mucha precaución porque no vale la pena perder un hijo, hermano, padre o amigo, por ubicarse en un lugar no apto para construir una casita, ya que al final de cuentas nos quedaremos sin lo poco o mucho que invertimos en la compra de materiales para levantar “el rancho”, y con un enorme dolor por la pérdida de un ser querido.
La gente más humilde de Costa Rica anda de aquí para allá y de allá para acá buscando la posibilidad de encontrar el sitio adecuado para instalarse y darle techo digno a su familia, eso es un deber y un derecho de todo ser humano, pero actuemos responsablemente porque de que nos vale tener casa unos días si el resto de nuestra vida pasaremos lamentándonos por haber llevado a nuestra familia a un lugar inseguro. Mejor tengan paciencia, hablen con el ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, o con Eugenio Rodríguez, estos hombres hacen enormes esfuerzos para que los ticos logren un techo digno.
La tragedia ocurrida recientemente en el Barrio Maiquetía, de San Rafael Arriba de Desamparados, donde 15 casas fueron destruidas por completo, y otras 40 están parcialmente dañadas, debe alertar a la ciudadanía que anda en busca de vivienda, ya que quienes habitaban ese lugar, de antemano sabían que en cualquier momento el río cercano los dejaría como dicen popularmente “con una mano atrás y otra adelante”, y aún así se quedaron en una zona peligrosa... “porque no tenemos donde ir”.
El problema de la vivienda ha existido y existirá por siempre, pero por favor traten de no ubicarse en lugares peligrosos. Si tienen duda sobre las condiciones donde piensan levantar su casita llamen a La Comisión Nacional de Emergencias (CNE), ahí un grupo de expertos lo orientará sobre lo que usted necesite saber. Ellos tienen debidamente identificadas más de 600 comunidades del país que podrían sufrir inundaciones o deslizamientos en cualquier momento, entonces por qué no darse la vueltita y consultar que tan riesgoso es el lugar donde tengo mi casa, y si los expertos le indican que es muy alto, haga las del León Melquíades... “huyamos hacia la derecha”.
Y si aún no cuenta con lote ni casa... actualmente el Gobierno tiene una gran cantidad de programas que le facilitan vivienda a todos los necesitados, incluso, los más desposeídos no tienen que pagar un solo cinco, pero por favor no entreguen dinero y documentos a extraños... esos son los llamados “zopilotes” de la vivienda, que lo único que buscan es ganar dinero a costillas suyas. Así que corra por su casita y húyale al peligro.