• A 35 años por matar a su esposa Maureen Hidalgo:
¡BURGOS CULPABLE!
Paola Hernández/Manuel Estrada
phernandez@diarioextra.com
Fotos: Graciela Solís y Héctor Rodríguez
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La ex fiscal Zulay Rojas Sánchez fue hallada culpable de favorecimiento personal, le impusieron dos años de cárcel con libertad condicional a prueba por cinco años.
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Ni siquiera escuchar que el Tribunal Penal de San José lo condenaba a 35 años por el delito de homicidio calificado, tras el crimen de su esposa Maureen Hidalgo Mora, hizo que el ex defensor público Luis Fernando Burgos se inmutara.
Las juezas Ana Patricia Araya, Linda Casas y María de los Ángeles Arana no solo le impusieron la pena máxima por el asesinato y la tenencia ilegal de armas de fuego sino que además le dictaron tres meses de trabajos de utilidad pública.
Pese a la condenatoria, lo absolvieron de una simulación de delito tras insinuar que su esposa había sido secuestrada, causando expectativas en sus familiares, que desconocían de los hechos. Mientras queda en firme la sentencia permanecerá seis meses en la cárcel.
En cuanto a la acción civil resarcitoria, Burgos deberá pagar ¢136 millones a la familia doliente: por el daño material ¢86 millones, por daño moral ¢50 millones para los padres de Maureen Hidalgo, Vera Mora y Miguel Hidalgo.
A su lado la ex fiscal Zulay Rojas Sánchez escuchaba también la sentencia. El tribunal la condenó a dos años de cárcel por encubrir a su ex novio. No irá a prisión porque gozará del beneficio de ejecución condicional de la pena por cinco años.
Rojas logró la absolutoria por los delitos de incumplimiento de deberes y favorecimiento real. Lo que respecta al pago de la indemnización, las juezas determinaron que no procedía.
SE QUITÓ ANILLO DE MATRIMONIO
Ante la mirada de más de medio centenar de personas que esperaban la sentencia en la sala número 3, Burgos no lo pensó dos veces para quitarse el anillo de matrimonio, poniendo punto final a lo que parecía una historia de telenovela con un dramático final.
La lectura de la sentencia condenatoria no le sacó al imputado ni la más mínima expresión de dolor o tristeza. Su semblante fue hasta en el día de ayer el mismo que durante los últimos dos meses, cuando se realizó el debate. Sus ojos no se posaron nunca en el tribunal, siempre se mantuvo cabizbajo y pensante.
Frente a él los padres de la víctima esperaban justicia, la que obtuvieron a diez minutos de haber comenzado el juicio, cuando fue hallado culpable.
Tras la lectura no se hicieron esperar los susurros y el asombro de los presentes, hubo quienes le dieron la razón al tribunal y otros por el contrario protestaron, aunque fuera en voz baja.
¿POR QUÉ LO SENTENCIARON?
Adjetivos como agresor, violento, controlador y hasta abusivo imperaron en el documento de sentencia. Para la administradoras de justicia quedó más que claro que Maureen Hidalgo fue una víctima de la violencia doméstica, una mujer más que acabó muerta a manos de su esposo y no de robacarros, como el propio Burgos quiso hacer creer.
Uno a uno fueron mencionados los puntos en los cuales se fundamentó la sentencia. “Luis Fernando Burgos tuvo una conducta reprochable desde el 11 hasta el 16 de julio”, destacaron.
Indicaron en detalle que el acusado torturó a la familia y le creó falsas expectativas acerca de su hija. “Fue obsesivo con las llamadas a los padres, después de haber matado a Maureen”.
Se le reprochó además que interpuso la denuncia por desaparición tres días después y no como razonablemente lo hubiera hecho cualquier persona cuando se percata de que un familiar está desaparecido.
Quedó claro que utilizó a una compañera de la Defensa Pública para hacer creer que estaba investigando la desaparición de Hidalgo, pese a que la tenía muerta en su casa de habitación.
Se hizo acompañar siempre de los padres de Maureen para hacer ver que era tan víctima como su esposa, esto pese a saber la verdad real de los hechos.
Otro de los aspectos es que quiso hacer creer que la desaparición de la joven estuvo siempre relacionada con un secuestro. Montó toda una trama para evitar las responsabilidades de la muerte.
Las juezas no obviaron que Burgos lanzó el cuerpo a la intemperie en Atenas, a sabiendas de que iba a ser presa de los animales de rapiña. Intentar relacionar a la víctima con actividades ilícitas y usar los medios de comunicación para defenderse del crimen le costaron caro al imputado. “La sanción de 35 años de cárcel es proporcional al daño que causó”.
EX FISCAL ENCUBRIÓ EX NOVIO
Igual ocurrió con Zulay Rojas. Las juezas fueron claras al enfatizar que dañó a la institución incumpliendo con su función como fiscal y ciudadana. El hecho de que Luis Fernando Burgos le hubiera confesado el homicidio calificado la obligaba a denunciarlo y no lo hizo.
Evitó que se realizara una adecuada investigación de los hechos, a sabiendas de que las primeras horas son determinantes para el esclarecimiento. “Estar en su casa no la eximía de ser fiscal. Usted prefirió encubrir a un amigo antes que cumplir su función”.
Un aspecto determinante para la condena fue que la imputada, enterada ya del asesinato, llamó en presencia del fiscal Willy Escalante, a cargo del caso, al teléfono de Maureen Hidalgo y le dejó un mensaje.
Fabricar prueba para favorecerse y valerse de entidades como el Instituto Nacional de las Mujeres para evadir sus responsabilidades pesaron en la decisión.
Las juezas no le dieron crédito alguno a la declaración de Rojas, en la que dijo estar aterrorizada y paralizada por la confesión de su ex pareja, por el contrario, aseguraron que la conducta de la imputada fue en todo momento de consideración y cercanía con Burgos. Llamadas telefónicas, mensajes de texto y correos electrónicos mostraban otro tipo de relación entre ambos.
En ambos casos el testimonio de más de 20 testigos aportados por los querellantes fue fundamental. Todos merecieron la credibilidad del tribunal.
QUEDÓ DEMOSTRADO QUE...
• Pese a la carencia de prueba técnica policial, los testimonios fueron contundentes para condenarlo.
• Maureen Hidalgo murió por estrangulamiento y el crimen ocurrió en la sala de su casa, en Zapote.
• La relación de noviazgo y matrimonio estuvo caracterizada por la violencia.
• Las empleadas domésticas aportadas por Burgos llegaron a declarar a su favor para darle apoyo moral.
• La víctima estaba en un estado de terror y pidió auxilio, estaba deprimida y medicada. Era una relación abusiva, hubo golpes, gritos y controles.
• Luis Fernando Burgos ejercía control y dominio sobre su esposa.
• La boda fue cancelada en varias ocasiones por los episodios violentos del imputado.
• Le regalaba ramos de flores y la invitaba a salir como parte del ciclo de violencia doméstica que vivían.
• Burgos pretendía el aislamiento de Maureen, la alejaba de familiares, amigos y compañeros.
• Vivían (Maureen y Burgos) un enamoramiento, como parte de la crisis de violencia doméstica.
• Luis Fernando buscó a varias personas y les confesó el crimen, además pidió ayuda para desaparecer el cuerpo.
• Nadie mostró interés en perjudicar al imputado, solo de que se supiera la verdad.
• Después de escuchar la sentencia:
ZULAY ROJAS NO QUISO HABLAR
Manuel Estrada
Fotos: Héctor Rodríguez y Graciela Solís
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Gonzalo Castellón y Zulay Rojas dan declaraciones a la prensa sobre la sentencia condenatoria.
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Zulay Rojas ingresó a la sala de juicios a las 3.40 de la tarde con su abogado defensor Gonzalo Castellón y se sentó en la silla de los acusados con una botella de agua.
Solo 20 minutos más tarde la coimputada se puso de pie para escuchar la sentencia de las jueces, muy serena y tranquila, pese a que su rostro reflejaba angustia e incertidumbre.
Las administradoras de justicia le dijeron: “La conducta fue homicida. Usted le hizo un favor real al acusado (Burgos) para lograr desaparecer el cuerpo de Maureen. Además le explicó, no usó su declaración para condenar a Luis Fernando Burgos”.
El tribunal la acusó de omitir los hechos y dijo que alegar “sentirse aterrorizada y paralizada” no le valió de nada. Le indicó que tras conocer la verdad habló con su madre y no le contó de lo sucedido. “Usted estaba en total dominio de lo que hacía”.
Le reclamaron haber falseado sus opiniones y recomendado a Burgos que se entregara, esto pese a que alegó tenerle miedo y haber sufrido pesadillas para evadir sus responsabilidades.
Para las juezas, Rojas tenía total relación de afecto con Burgos, “de amigos cercanos”, por lo que optó por la amistad, desatendió el hecho y no lo denunció.
TARDÓ EN SALIR DE LA SALA
Después de escuchar la lectura del tribunal, Rojas pretendía evadir a la prensa, sin embargo el cierre de las salas de juicios la obligó a hacer frente a los cuestionamientos.
Sin decir una sola palabra, la ex funcionaria judicial salió del sitio acompañada por sus defensores.
En su lugar habló el abogado Castellón. “El objetivo se cumplió, era impedir que Zulay Rojas fuera a la cárcel.
No estoy satisfecho como jurista porque se le habían acumulado dudas. Más adelante estaremos valorando un eventual recurso de casación”, declaró.
• Oraron al finalizar el juicio
FAMILIARES satisfechos con condena
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Los padres de Maureen Hidalgo, Vera Mora y Miguel Hidalgo, además de sus hermanos Marina y Miguel, lloran al conocer la sentencia condenatoria contra el que fue esposo de su hija.
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“Siempre confiamos en la justicia de Dios y en la justicia terrenal. Le digo a Luis Fernando que ante esta prueba que está recibiendo en este momento llegue a los pies de Dios y que siga adelante con Dios en el corazón. Ningún dinero me pagaría a Maureen, deseo tenerla aquí”, Vera Mora y Miguel Hidalgo, padres de Maureen.
Miguel Hidalgo, hermano
“Estábamos esperando justicia. Fue muy duro. Nosotros pensamos que Maureen estaba viva, Burgos jugó con nuestros sentimientos. Como dice el libro de Proverbios: ‘No debemos alegrarnos del mal ajeno’. Zulay fue cooperadora, la abracé y estuve junto a ella. Fue una víctima. Además agradezco al sistema judicial porque se hizo justicia”.
Marina Hidalgo, hermana
“Nos pareció estupenda la sentencia, sabíamos que era culpable. Si él hizo eso con mi hermana merece tal castigo. Ella (Maureen) sabía de todo y no dijo nada, siempre confiando en Dios y dudando un poco, ahora estamos tranquilos. Siempre nos hace falta, cuesta sanar la muerte”.
Lidia Carrión, tía de Maureen
“Estamos felices con la justicia, se hizo lo que tenía que ser. Luis Fernando Burgos apartó a Maureen de la familia y las amistades”.
Gerardo Quirós, tío de Maureen
“Si ella hubiera pensado a tiempo, no hubiera pasado lo que pasó”.
ABOGADOS reaccionaron
Henry Vega, abogado de la familia
“Se hizo justicia, no vamos a hacer escaño de una persona que fue condenada a 35 años de prisión. Siempre pedimos justicia de parte de nosotros los abogados y la familia”.
“Se comprobó la participación de Burgos, de ahí el fallo condenatorio con la pena máxima. Nuestro interés no es cómo embargamos, es un asunto secundario”.
“Siempre le dije a Zulay que había cometido un error, conoció el delito más grave, que es el delito agravado, y lo ocultó”.
Alfonso Ruiz, abogado querellante
“Era una coartada, una circunstancia poco creíble. El tribunal hizo un análisis muy bueno en relación a qué prueba creyó y qué no”.
“Tratar de ensuciar la memoria de Maureen, su esposa, a pesar de haberla asesinado, indicando que estaba en actividades ilícitas es una muestra de ser de Luis Fernando Burgos. El tribunal nos dio la razón”.
¿Qué opinan sobre los 35 años de cárcel que le impusieron a Burgos?
• María Alvarado
“Tiene que pagar lo que hizo, tiene que arrepentirse de corazón y darle cuentas a Dios”.
• Ricardo González
“Para mí fue muy justa la decisión del jurado. Por la cara se le vio que fue muy duro”.
• Gabriel Castro
“Nos ayuda a creer más en el sistema judicial. El tribunal fue inteligente y dio con el resultado”.
• Isidra Alvarado
“Estaba bien lo dictado por las juezas. Se lo merece, el que la hace la paga”.