PRISMA
¿VIVIENDO EN “GRACIA O EN DESGRACIA”?
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Como es posible que un país civilizado como el nuestro permita el ingreso de extranjeros indeseables para que vengan a hacer lo que les da la gana. Los ticos ya estamos cansados que utilicen nuestro suelo para que “Raimundo y todo el mundo” efectúe reuniones donde aprovechan la ingenuidad de las personas para sacarles los pocos cincos que tienen en sus bolsillos. Cómo es eso que de la noche a la mañana un “don nadie” se autoproclame Jesucristo hombre, y se meta a tiquicia como “Pedro por su casa” insultando a la Iglesia Católica, y nuestras autoridades lo permitan.
Ese sujeto ha ingresado a Costa Rica en diversas oportunidades con visa de turista... o sea, solo puede participar en actividades propias de turismo, y si realiza actos de otro tipo, perfectamente puede ser deportado. ¿Entonces por qué el director de Migración, Mario Zamora no hace nada? El pasado domingo estuvo en una actividad donde “predicó” ante sus seguidores... eso no es turismo, pero como si el irrespeto a las leyes nacionales no fuera suficiente, también se dedicó a insultar al obispo de Cartago, José Francisco Ulloa, únicamente porque le recordó que es “un falso profeta”.
¿De dónde sacó este embaucador que él es Jesucristo hombre? Es tan falso que ya hasta su esposa lo dejó botado por irresponsable, y ni sus propios hijos creen sus historias. Nuestras autoridades tienen que “ponerse las pilas” y estar más atentas para evitar la presencia de este tipo de “tramposos”, ya nos basta y sobra con los locales para tener que soportar la presencia de extranjeros de ese tipo. En todos los países de Centroamérica le tienen prohibida la entrada, ¿qué esperan aquí para imitarlos? Busquen la opinión de los expertos... en Costa Rica tenemos miles de abogados inteligentes, a alguno de ellos se le puede ocurrir la salida legal para que ese “señor” no vuelva a poner un pié en tiquicia.
Si quiere seguir con sus “loqueras” hágalo, pero en su país, porque los ticos no le vamos a permitir que nos esté mostrando ante el mundo como un destino de “ingenuos”... nosotros no creemos en falsos profetas, y el único 666 que reconocemos es el de “la bestia” que describe la Biblia.
Es muy lamentable que a estas alturas del siglo XXI todavía existan personas tan inocentes que crean en las palabras de “cualquier atarantado” que dice ser “Jesucristo hombre”, no le hagan caso a ese puertorriqueño, ¿por qué tenemos que creerle que en él se cumple la segunda venida del Mesías al mundo como lo establecen las Sagradas Escrituras? ¡Qué tipo más chistoso!, a mi no me importa si quiere seguir con sus “bromas de mal gusto”, pero por favor quédese con su circo en su país.
A los que tienen el “negocio” les digo que si quieren dinero trabajen, no se aprovechen de la inocencia de algunos para ganar plata fácilmente. Más bien pídanle a con Dios que los perdone por andar “adorando falsos profetas”. Costarricenses; dejen de ponerle atención a ese tipo de “charlatanes” que se valen del sentimiento religioso de la gente más humilde para llenarles la cabeza de mentiras.
Las iglesias nacionales serias y debidamente constituidas deben hacer un frente común y luchar para que se le prohíba la entrada a este “anticristo”, y los ticos deben poner los pies sobre la tierra y entender que existen muchos antecedentes de personas que se presentan como nuestros salvadores y terminan hundiéndonos en el pecado.
Ah...se me olvidaba; al obispo de Cartago José Francisco Ulloa, le digo que todos los que tenemos la dicha de vivir en este país lo apoyamos... no le haga caso a ese mentiroso, y no permita que utilicen la ciudad más católica de Costa Rica para engañar personas.