PRISMA
CADA DÍA DEBEMOS MÁS PERO... GANAMOS MENOS
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
¿Y qué nos queda? Si no tenemos dinero suficiente para hacerle frente a las necesidades básicas debemos pedir prestado, ¿a quién? al que nos de; al vecino, al pulpero, al compañero, en la asociación solidarista de la empresa, y si no hay de otra... a utilizar las tarjetas de crédito como “locos”, aunque luego no tengamos como cancelarlas, o nos desnuquen con los elevados intereses que hay que pagar, la mayoría de la gente no pide por gusto sino por necesidad.
Por supuesto que cada día estamos más enredados que “mosca en telaraña”, no nos queda de otra, porque una cosa es pedir prestado para ir a pasear a la playa o para adquirir lujos y otra muy distinta es solicitar un “vale” para ajustar la comedera de la quincena o pagar los recibos de los servicios básicos, como electricidad, teléfono, agua o gastos médicos, esas cosas no pueden esperar y a las compañías suplidoras les importa “un pepino” si usted es pobre o rico, para ellos simplemente somos un deudor moroso y por eso, “o paga, o le suspendemos el servio y lo mandamos a cobro judicial”.
Los costarricenses cada día se hunden más en las deudas porque es la única forma de hacerle frente a los constantes aumentos de precios y al desempleo, o sea que no tienen alternativa, o piden fiado o se mueren de hambre... ¿Se imaginan ustedes con un hijo enfermo y sin dinero para que lo atiendan? Diay simple y llanamente que le echamos mano a la tarjetita plástica y “después veo como pagarla”... ese después llega más rápido de lo que pensamos, y todavía no tenemos “ni un cinco”, por eso aparecen nuevos “aprovechados” de esos que le ofrecen el Cielo y la Tierra con tal de que usted o yo adquiramos otra tarjeta de crédito... “le compro el saldo de su tarjeta en condiciones más favorables que las actuales”, claro que caemos redonditos, hasta que tenemos el agua al cuello y no hay nada ni nadie que nos salve, o que quiera el saldo porque ya no tenemos salvación. Este es un asunto sencillo... el que no tiene para subsistir hoy, mañana tampoco tendrá, menos si adquiere más deudas con los mismos ingresos.
La relación desproporcionada entre aumento de salario y aumentos de precios, es la que nos tiene al borde del abismo, generando que los ticos seamos cada día más pobres, tanto que algunas veces no nos alcanza el salario ni para hacerle frente a las necesidades básicas.
¿Qué hacemos los ticos como usted y como yo cuando no tenemos dinero?, pedimos fiado, utilizamos la tarjeta de crédito, o empeñamos hasta el último artefacto que nos quede dentro de las humildes casitas, porque el hambre no aguanta y los estómagos de los niños no entienden razones, para ellos hay que buscar alimentos sin importar de donde salgan.
Quizá es cierto que aunque la gente se queja de las penurias económicas, los centros turísticos y de recreo están llenos a reventar, pero también debemos caer en razón que mucha de esa gente son turistas que nos visitan del extranjero, o ticos “ricachos”, pero la mayoría de personas comen carne una vez por mes, y el resto del tiempo si acaso le alcanza para el “arroz con caldo de frijol”.
El país va hacia el despeñadero... los políticos nos dicen que estamos mejor, pero nosotros sentimos otra cosa; no se trata de gastar menos... hay mucha gente que no le alcanza ni para comer dignamente. Ojalá que verdaderamente las promesas que nos hacen los políticos de que trabajan para que estemos mejor se conviertan en realidad, porque ya estamos cansados de “mentiras y falsas promesas”. La realidad actual es que cada día nos endeudamos más, y estamos perdiendo la esperanza de mejorar.