PRISMA
UN “MAICERO” Y UN CHILENO QUE VALORA NUESTRA PATRIA
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Da vergüenza reconocerlo... pero a veces los extranjeros valoran más nuestra Patria que nosotros mismos. Cómo es posible que los costarricenses ya no festejan ni el día de la Independencia, me atrevería a decir que más de uno ni siquiera sabe que el próximo sábado 15 de setiembre conmemoramos 186 años de vida independiente. Ya no decoramos las empresas ni nuestras casas con motivos patrios... ni siquiera el Gobierno hace un esfuerzo para tener “bien presentados” los edificios públicos, incluso, más de uno -de esos despistados que andan la mente cubierta por los nublados del día-, se pregunta que si las banderas que están decorando la autopista General Cañas entre Alajuela y San José están ahí porque viene un presidente, porque juega la selecció o por la proximidad del referendo para definir el TLC con Estados Unidos. Parece chistoso, pero es cierto... eso es lo que está ocurriendo en esta democracia centenaria.
Pues bien... no puedo continuar el comentario sin hacerle honor a quien honor merece. Resulta que Juan Ernesto Ramos, un chileno que llegó a Costa Rica con muchas innovaciones, es un panadero enamorado de las tradiciones patrias, y por ello, motiva a sus trabajadores para que asistan a las fiestas cívicas. Aunque parezca increíble... creó un bono patriótico con el único fin de ayudarle a sus empleados a que compren los materiales para que decoren sus casas, hagan faroles y puedan ir a los desfiles tranquilamente. El chileno va más allá... pretende impulsar una iniciativa para que su idea sea acogida por algún diputado y de esta manera todos los trabajadores tengan una platita adicional y puedan vivir emotivamente el mes de la independencia.
Este señor parece que conoce muy bien las diferencias entre vivir bajo una dictadura como la que tenía César Augusto Pinochet en Chile, y disfrutar una democracia como la nuestra. Mientras que más de un costarricense no quiere entender que la Patria está primero. El ser humano por su propia naturaleza no se da cuenta de la importancia de lo que tiene a la par, como dice el refrán: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”. Ojalá que muchos otros empresarios imiten el ejemplo de Juan Ernesto y motiven a sus trabajadores a rescatar las fiestas patrias, y los valores cívicos, porque Costa Rica lo necesita... y lo merece. Lamentablemente las nuevas generaciones creen que adornar las casas con una banderita, una alforja típica, o cualquier otra cosita alusiva a la Independencia, es una “polada”. Un día de estos me encontraba en el pueblo donde vivo, Poás de Alajuela, y mientras esperaba para cruzar la carretera pasó un carro y al ver una linda casita muy decorada por la independencia, alguno de los ocupantes le dijo a los otros, “los que viven en esa casa deben ser unos maiceros”... muchachos, permítanme decirles que si las características de los maiceros es rescatar los valores cívicos y defender la Patria, a partir de hoy me declaro maicero empedernido, de todas formas ser “polo”, campesino, maicero, y cualquier otro término con el que nos quieran calificar a los que vivimos en las zonas rurales, es dignificante y nos diferencia del montón de atorrantes que por andar metidos en cochinadas no saben que estamos en el mes de la Patria y que celebramos con mucho orgullo 186 años de independencia.