• Hanna Gabriels, primera boxeadora profesional del país:
“MI AMOR ESTÁ EN EL CUADRILÁTERO”
Betania Artavia
bartavia@diarioextra.com
Fotos: Luis Morales
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Detrás de la boxeadora Hanna Gabriels hay una mujer coqueta, a la que le encanta arreglarse y ama los tatuajes, especialmente el que lleva en la espalda con su apellido. Cada uno representa un momento de su vida.
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Cada vez más las mujeres van incursionando en áreas que tradicionalmente eran solo de varones, y el boxeo no podía ser la excepción. Este deporte tan rudo tiene muchas seguidoras en Costa Rica que lo practican en categoría amateur y solo una en la profesional.
Se trata de Hanna Gabriels, una joven de 24 años, quien sostendrá su primera pelea en categoría profesional este sábado por la noche, en el Gimnasio Nacional, contra una boxeadora nicaragüense.
Hanna practicó durante 12 años atletismo y comenzó en el boxeo como una sugerencia de su padre Lesly Gabriels para perder peso, pero sin darse cuenta se enamoró de este deporte, ahora busca abrirse camino y dejar en alto el nombre de Costa Rica en el boxeo femenino.
Además sueña con encontrar pronto un patrocinador para poder dedicarse a tiempo completo al boxeo.
¿Cómo se inició en este deporte, que muchos dirían es poco femenino?
- Creo que es un deporte como cualquier otro, lo pueden practicar tanto hombres como mujeres. Yo empecé hace casi cuatro años porque vine de Estados Unidos un poco gordilla y mi papá me dijo que viniera porque el trabajo que se hacía en este gimnasio era bastante intenso. Vine, pero desde que entré por esa puerta quería pelear, como que lo traía en la sangre. Siempre me había gustado el boxeo pero antes hice atletismo por 12 años y nunca pensé que iba a terminar boxeando, pero me enamoré de él y estoy contentísima.
¿Cómo tomaron en su casa que decidiera boxear?
- Mi mamá vive asustada, ella dice que tiene miedo de que me peguen, que me pase algo, pero todos los demás siempre me han apoyado, saben que tengo el carácter para esto. No he recibido críticas, solo apoyo. Mi mamá me apoya pero con miedo.
¿Cómo era Hanna cuando pequeña, ya boxeaba con sus hermanos?
- Nos agarrábamos, peleábamos y nos dábamos durísimo, pero yo siempre salía ganando. Fueron mis primeros golpes, sin duda fueron años de años que nos vapuleábamos, pero ya esos años pasaron, ahora es puro amor en mi casa, todos nos queremos y nos apoyamos mucho.
¿Va al estadio a ver a su hermano Cristian jugar?
- Siempre que puedo voy a apoyarlo y lo disfruto. Estoy esperando que alguien diga algo de mi hermano para armársela.
¿Hace pleitos en la gradería?
- Ah, sí. Si hablan mal de él me enojo, es mi hermano. Uno entiende que la gente va a desestresarse, pero él es una persona, es un jugador y es mi hermano, y la gente no tiene por qué irrespetarlo, a mí me molesta y los confronto cada vez que puedo. Pero cuando yo estoy por ahí casi nadie dice nada contra él.
¿Y Cristian irá a verla pelear?
- Sí, vienen él, toda mi familia y mis amigos.
¿Qué se necesita para dedicarse al boxeo?
- Se necesita constancia, tolerancia y enfrentar un montón de discriminación. Mucha disciplina y confianza en que si uno quiere puede llegar a hacerlo bien, y eventualmente uno se gana el apoyo y la confianza de la gente.
¿Qué siente cuando sube al cuadrilátero?
- Me convierto en una persona diferente. Yo soy una persona llevadera, soy simpática en mi forma de ser, pero a la hora de subir al ring me pongo seria, la que está al frente es mi enemiga y yo vengo a destruirla.
¿Cómo se siente para la pelea de mañana?
- Me siento superbién. No tengo nervios, estoy deseando que llegue, he entrenado mucho tiempo y he tenido pocas peleas, entonces cada vez que tengo una pelea es el clímax de todo. Lo más duro de la pelea es el entrenamiento, pasar hambre, y la pelea es el premio.
¿Cómo es un día normal en su vida?
- Me levanto a las 4 ó 5 de la mañana a correr, después me alisto para ir a trabajar, voy de 8 a 12 y después me vengo a entrenar al gimnasio hasta las 3.30 de la tarde. Después me voy para el trabajo porque entro a las 4 de nuevo y salgo como a las 9 de la noche, o tal vez más tarde. Duermo muy poco.
¿Tiene novio?
- No, la verdad es que me da pereza toda esa vaina, no tengo tiempo. Cuando he querido empezar algo pasan unos días y después dijo no, mejor lo dejamos así. Para tener una relación hay que tener tiempo, hay que tener interés, hay que tener ganas y no tengo nada de eso. Mi amor está en el ring.
¿Por qué le gustan los tatuajes?
- Siempre me han gustado los tatuajes, es una forma de expresión, son marcas que me recuerdan un periodo de mi vida. Todos tienen un significado especial, el más importante es el que tiene mi apellido, que representa todo lo que es mi familia, lo que hemos crecido, madurado, sufrido y avanzado. Ninguno es por un amor.
¿Ha habido momentos difíciles en la familia?
- Pasamos tiempos muy difíciles económicamente, tuvimos un tiempo en el que casi perdemos nuestra casa, pero gracias a Dios todos esos obstáculos los hemos pasado y ya estamos bien, estamos logrando cosas que esperábamos hace tiempo. Los chiquitillos vienen ahí. Tengo un hermano que juega al fútbol, otro que dibuja, una más chiquitita que no sabemos qué va a hacer. Hasta soy tía abuela, sé que todos tienen su talento y por herencia todos vienen con disciplina, con alguna meta, dispuestos a llegar.
¿Le gustaría que su hermana o su sobrina sea boxeadora?
- Si ellas quieren sí, y me gustaría ser su entrenadora.
¿Se ve a largo plazo como madre?
- No. Nosotros hemos tenido que tomar algunos papeles cuidando a mis hermanos, ayudando a mis papás, pero una vez que termine con eso en realidad va a ser tiempo para mí y no para un niño.