PRISMA
TREN LIGERO, TREN TORTUGA O BUSES ARTICULADOS, PERO HAGAN ALGO
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
La situación vial en el país es inmanejable, cuando no hay calles cerradas por la construcción de bulevares, las cierran para repararlas, o simplemente porque algún “gracioso” se parqueó en media calle y “salado” el resto. Así es todo en tiquicia, la planificación es un concepto desconocido y parece que a nadie le importa que los trabajadores tengan que sufrir calamidades para llegar a sus trabajos. No es solo en San José, igual ocurre en las otras seis provincia de Costa Rica... pareciera que esa es la moda y las autoridades del Tránsito y los alcaldes, son masoquistas y hasta les gusta que los insulten todos los día. ¿¿¿’’’’???
“Que desgracia más infinita la nuestra”... en la mañana el autobús nos deja por el sector de la Sabana, y en la tarde, cuando llegamos al mismo sitio para regresar a nuestro hogar, ya la parada fue trasladada para el Parque Nacional y salados... camine…, asoléese o mójese, porque no hay de otra. Eso es lo que nos quieren los políticos de este país, no entenderán que el pueblo ya se está hastiando de tanto desmadre, cuidadito porque en menos de lo que canta un gallo podría armarse una bronca... hagan algo porque la caldera está a punto de estallar, luego no salgan hablando de paz social porque son ustedes mismos quienes propician que la gente esté crispada y a punto de pelea.
No entendemos por que no solucionan el problema del transporte público de una vez por todas, desde hace años nos vienen anunciando la puesta en marcha de un tren rápido, ligero, o “tortuga”, luego nos empezaron a vender la idea de que era más funcional un sistema de buses articulados y seguramente en los próximos días nos saldrán con el cuento que es mejor viajar en patineta o bicicleta, sin embargo, aquí seguimos esperando que “se aclaren los nublados del día”.
Gastan millonarias sumas de dinero en campañas publicitarias para educar a la gente y enseñarle a ahorrar combustible, pero no nos dan alternativas, tenemos que sufrir todos los días porque en bus tardamos dos horas para llegar a nuestro destino, mientras en situación normal duraríamos 25 minutos, si sacamos el carrito para intentar llegar antes, tenemos que gastar el doble en gasolina y de postre, nos confeccionan un parte por circular cuando hay restricción para ingresar a la “ciudad”. Este es el premio que le dan a los trabajadores... recibimos latigazos todos los días, y cuando por fin llegamos a nuestros trabajo -media hora tarde- el jefe nos amenaza con despedirnos. ¿Qué culpa tenemos nosotros?
Ahora resulta que el Consejo Nacional de Concesiones anuncia que antes del 2010 estará funcionando un tren ligero entre la estación del Ferrocarril al Atlántico y Curridabat, en principio el recorrido sería de cinco kilómetros, luego se extendería a Heredia, Cartago y Pavas, pero ya nadie les cree porque son como “el cuento del lobo y los cerditos” han mentido tanto que seguramente moriremos sin avanzar y sin tener un sistema de transporte adecuado. Extrañamente todos hablan de la necesidad del tren pero no se ponen de acuerdo.
¿Será que alguien está esperando una mordida? ¿O es que quieren que el tren diga: “construido bajo la administración tal”? si es así, díganlo y en lugar de pintura le ponemos -en cada uno de los vagones- el nombre de cuanto mozote aparezca, no nos importa viajar envueltos en nombres extraños, lo que queremos es que hagan algo antes de que muramos de la congoja que nos genera la ineficiencia.