PRISMA
POLICÍA: “A LA REJA”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Al mejor estilo de la famosa serie cubana “Tres Patines”, un tribunal penal de San José no se anduvo con contemplaciones y condenó a 12 años de cárcel al policía Nelson Enrique Ureña Mayorga, un humilde servidor público de Pérez Zeledón, que lo único que pretendía era defender a los costarricenses de las barras bravas que a diario se enfrentan en Lomas del Río y la Finca San Juan en Pavas. A veces no entendemos ¿cuál es el espíritu de la ley? Algunos jueces consideran que en caso de duda se beneficia al acusado... -cuando es delincuente-, pero cuando es un policía parece se aplica todo lo contrario... en caso de incertidumbre es enviado “a la reja”.
Sinceramente no entiendo que pasó... seguramente muchos de los abogados que analicen este caso coincidirán conmigo en que ahí hubo “un safis” del tamaño de la Catedral, y sin duda alguna la Sala III anulará la sentencia porque evidentemente todo el proceso legal estuvo plagado de errores. Es indudable que el oficial cumplía con su deber, recordemos que el 12 de octubre del año 2000 una turba enardecida estaba ocasionando problemas en el lugar, la lluvia de piedras y balazos iba y venía entre uno y otro bando, ahí fue cuando intervino la policía para intentar poner orden, en la revuelta que había, por supuesto que los encargados de vigilar por la seguridad ciudadana tenían que usar sus armas de reglamento para defender a los vecinos y por supuesto para defender su propia integridad física, en una que va y otra que viene una bala -que aún no se sabe de donde salió- acabó con la vida de uno de los muchachos que participaba en el problema.
La idea no era matarlo... pero se supone que los policías andan pistolas para defenderse y para defendernos, “no son objetos de lujo”, ¿entonces?, ¿dónde está el delito?, no sabemos. El abogado Ronald Campos considera que hubo una serie de fallos ya que nadie respetó la cadena de custodia, es decir, ni el fiscal, ni un juez, ni el OIJ lograron entrar a la escena del crimen por la inseguridad que reinaba, por lo que pudo ser alterada, tampoco se determinó el calibre de la bala asesina porque nunca apareció, entonces supusieron que podría ser una calibre 45 para inculpar y posteriormente condenar al policía, además, hubo contradicciones entre los testigos, y es que nadie puede tener certeza de quien es el responsable del disparo en un lugar donde “todo el mundo volaba bala”, entonces por qué condenaron a este humilde funcionario público, ¿era necesario? No lo sé, pero todo indica que existió un error que hay que subsanar inmediatamente por el bien de la policía y de la seguridad del país.
No es justo que se envíe a prisión a un policía que evidentemente andaba en Pavas cumpliendo con su deber -ese hombre no fue ahí a pasear- estaba trabajando.
Qué voluntad le puede quedar a un oficial si ante la menor duda lo castigan, cómo va a sacar el arma para defendernos a sabiendas de que lo espera la cárcel. No sean ingratos... a Nelson Enrique Ureña lo están tratando peor que a un peligroso asesino o narcotraficante, lo condenaron a 12 años de cárcel, y como si eso fuera poco, en lugar de dejarlo en libertad mientras el fallo queda en firme, los jueces le dictaron 6 meses de prisión preventiva porque existe peligro de fuga ¿Cómo se va a escapar un humilde policía que no tiene dinero ni para alimentar a sus 4 hijos? No sé... pero estas cosas lo dejan a uno con la boca abierta. Algo “raro” ocurrió, porque los jueces analizan la prueba que les presentan ¿sería que la defensa fue floja?
A los policías les digo que se unan y defiendan a este compañero de trabajo, recuerden que hoy por ti mañana por mi, una cosa más... tampoco entiendo ¿por qué los abogados del Ministerio de Seguridad Pública no pueden defender a los policías? ¿A quién se le ocurrió semejante barbaridad? Si el policía es enjuiciado en el cumplimiento de su deber, su jefe -MSP- debe defenderlo y punto.