PRISMA
“PERIODISTAS” PIDIENDO “CENSURA”
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Reza una frase popular que: “ratón que come ratón no es ratón, es gato”, pues hoy me tomaré la libertad de modificarla un poquito para adaptarla a una circunstancia verdaderamente insólita, y que ha generado una polémica entre periodistas, y “periodistas”. La nueva frase quedaría más o menos así: “periodista que pide censura no es periodista es enredista”, y es que uno de los principios básicos del ejercicio del periodismo es la libertad de expresión, esa que conocemos apenas tenemos conciencia, y que es precisamente la que legitima la democracia.
Entonces, como entender que los integrantes del Observatorio de Libertad de Expresión -¿qué es eso?- se tomen la atribución de solicitarle al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que controle los medios de comunicación para regular la información a favor y en contra del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica y Estados Unidos, ¡esto es una contradicción del tamaño de la Catedral Metropolitana!
¿Qué les pasó señores? ¿Olvidaron que la mayoría de ustedes son periodistas de esos que siempre han estado defendiendo la libertad de expresión? o ¿será que están dando aleteos de gallina flaca para llamar la atención? No sé, pero en verdad les digo que la sugerencia presentada recientemente por ustedes y divulgada por LA PRENSA LIBRE del GRUPO EXTRA es un verdadero disparate, y de mi parte, como periodista, me niego a aceptar ser representado por una organización que pida “censura”, porque eso es algo parecido a ver a “un ratón comiéndose a otro ratón”.
Que vida la de los periodistas, tenemos que aguantar las presiones externas e internas en el ejercicio de la profesión, la autocensura y además, como si eso fuera poco, ahora nuestros mismos colegas están pidiendo que nos controlen, seguramente estos reconocidos periodistas olvidaron cual es la realidad del ejercicio del periodismo en Costa Rica, ¿será que hace muchísimos años no reportean y ahora se volcaron al otro bando? Cuidado porque pedir censura previa es muy peligroso.
La ingerencia del TSE en las decisiones editoriales sería sumamente dañina, pero lo peor es que sean los mismos “periodistas” -¿retirados?- quienes hagan la petición. El Estado no debe meterse con los medios de comunicación, pero los medios no deben abrir una ventana a la censura, vean lo que está pasando en Venezuela, analicen bien lo que quieren plantear y cuando lo tengan claro háganlo, pero por favor no se aventuren con ocurrencias a la ligera, y si lo hacen no se arroguen la representación de todos los periodistas, porque seguramente una buena mayoría se opone a lo que ustedes plantearon.
No es posible que quienes se autodenominan “especialistas en comunicación” pidieran al TSE que siga una serie de recomendaciones para controlar que la información para el “Sí” y para el “No” al TLC sea balanceada. Su justificación de buscar una difusión equitativa de la información le compete única y exclusivamente a los directores de los medios, son ellos quienes deben garantizar ese equilibrio noticioso, y el Tribunal Supremo de Elecciones debe dedicarse a su trabajo, garantizar unas elecciones ordenadas, transparentes y limpias.
Es cierto que las empresas periodísticas están en la obligación de facilitar información “adecuada y veraz”, pero no es ni el llamado Observatorio de Libertad de Expresión, ni nadie quien debe decirnos como hacer nuestro trabajo. Así que como dicen los muchachos... “va jalando”.
Pero no todo es malo para los verdaderos periodistas, por dicha en el TSE hay gente sensata, e inmediatamente respondieron diciendo que no pueden inmiscuirse en la línea editorial de los medios. “Cada medio tiene derecho de manejar la línea editorial que considere correcta”, expresó el presidente a.i. del Tribunal Supremo de Elecciones, Luis Antonio Sobrado, ellos sí entienden que la prensa es un pilar fundamental de la democracia. Otra buena noticia es que la mayoría de los “periodistas” integrantes del “famoso” Observatorio de la Libertad de Expresión, nunca trabajaron en medios de comunicación, o tienen años de no ejercer. ¡Así que estemos tranquilos porque no pasan de simples y puros chisporroteos!