PRISMA
ITALIANO, DINERO Y JUGADORES
Por Mario Ugalde C.
Subdirector
mugalde@diarioextra.com
Las personas pensantes y dueñas de sus propios actos sabemos que todo en la vida tiene un riesgo. Por ejemplo, si me voy por un atajo oscuro para ganar tiempo, quizá me asalten y me roben el carro, pero si decido viajar por la ruta larga, duermo menos porque tardo más horas en llegar a mi casa, con este ejemplo tan sencillo intentaré comentar un poquito la polémica que se ha desatado por la incursión del italiano Matteo Quintavalle al fútbol nacional, y es que verdaderamente el simpático extranjero vino a “inflar” el salario de los jugadores, y a resucitar a otros que estaban en el acabose de sus carreras, o ya se habían retirado de las canchas.
De mi parte le digo ¡bienvenido sea, señor! Ojalá en los distintos trabajos -deportivos o no- apareciera gente cargada de dólares ofreciéndole más salario a los trabajadores, eso le daría a los costarricenses una mejor calidad de vida que es el fin primordial que buscamos todas las personas. El problema de quienes se oponen es que “se los come la cochina envidia”, por eso aplaudo las palabras del técnico de la selección nacional Hernán Medfor: “En este país todo el mundo critica, pero téngalo por seguro que si el hombre (Quintavalle) empieza a regalar, todos ponen la mano”.
Esto ocurre porque hay detractores que “ni pican leña ni prestan el hacha”, no soportan ver a un humilde jugador como Allan Alemán en un BMW Alpina valorado en ¢44 millones, estrenando casa, y con un súper salario. ¿Qué quieren, que regale su trabajo, o que se muera de hambre? Algunos se justifican afirmando que “la crítica es constructiva”, y que lo que buscan es abrirle los ojos al muchacho para que no lo pasen por inocente, pero la verdad es otra. De todas maneras el muchacho es adulto y tiene todo el derecho de tomar sus decisiones, en la vida todo tiene un riesgo, y nosotros podemos decidir asumirlo o no, entonces... vieron que todo se reduce a que algunos ticos son tan mezquinos que no pueden ver a alguien surgir cuando ya andan diciendo que “lava dólares”, déjense de chismes y dedíquense a buscar más Quintavalles para que nos aumente el sueldo a todos.
Una cosa más... no creen ustedes que es problema de Matteo si regala su plata, o si le prende fuego, cada uno hace con sus bienes lo que le de la gana. Si el dinero es “mal habido”, tampoco es problema de nosotros, allá el que lo recibe y las autoridades, es la policía la que debe investigarlo, y si el hombre está limpio por favor déjenlo en paz, más bien búsquenlo a ver si les da algún trabajito, aunque sea para jalarle el maletín de la plata. ¿Acaso es el primero que compra la ficha de un jugador? Aquí hay chinos, mexicanos, italianos, africanos, y hasta gente que no se sabe de donde salió que “representan” a los futbolistas desde hace mucho tiempo, incluso, algunos extranjeros son dueños de equipos completos, ¿Y qué ha pasado? Nada, más bien el fútbol es más profesional, los jugadores tienen mayores beneficios, el aficionado ve mejores partidos, y los vendedores de tiliches venden más. La diferencia está en que Quintavalle lo hace público y los otros son más calladitos, pero el principio es el mismo.
Este tema de Matteo Quintavalle y el fútbol tico creo que debe verse como parte del folclor costarricense. No lo agarren tan en serio, no perjudiquen gente... ¿cómo es posible que algunos hayan sugerido sacar a Alemán de la selección hasta que aclare su situación? ¿Cuál situación? Si lo único que debe mostrar el futbolista es que rinde en la cancha y punto, el resto es “harina de otro saco”. No sean tan envidiosos, si el asunto es peligroso es problema de ellos, a usted no le están quitando, ¡nada!